Un breve recorrido por la vida de los artistas y su patrimonio artístico y humano
El día 30 de marzo, el mundo del arte celebra el aniversario del nacimiento de dos de las figuras más representativas de la pintura: Francisco de Goya (Fuendetodos, 1746 – 1828) y Vincent van Gogh (Zundert, 1853 – 1890).
A pesar de la diferencia de más de un siglo entre sus nacimientos, van Gogh y Goya plasmaron sus tormentos y luchas personales a lo largo de sus carreras, influenciando profundamente el transcurso de la historia del arte.
Trayectorias
Van Gogh evolucionó desde la tradición pictórica holandesa y el realismo hacia el impresionismo, convirtiéndose finalmente en uno de los máximos exponentes del postimpresionismo. Aunque es conocido principalmente por sus paisajes, su obra abarca una amplia variedad de temas, como evidencian obras tan emblemáticas como La noche estrellada o Los girasoles. Víctima de trastornos mentales, incluyendo bipolaridad, esquizofrenia y episodios depresivos, estos tuvieron un profundo impacto en su percepción de la realidad y, por tanto, en su característica carrera artística.

Su dedicación fue absoluta, llegando a producir casi dos obras diarias en sus últimos meses de vida y una suma total de alrededor de 2.100 pinturas, a pesar de que su carrera profesional apenas comenzó cinco años antes de su muerte. Esta, a la pronta edad de 37 años, se calificó como un suicidio al presentar un disparo en el pecho, pero incluso a día de hoy se desconoce cuál fue el motivo real que terminó con su vida.
Por otro lado, Goya es conocido por obras como La maja desnuda o Saturno devorando a su hijo, que muestran enfoques radicalmente diferentes y reflejan su variación estilística a lo largo de su carrera. Su trabajo desafiaba las convenciones de su época, abordando temas como retratos, crítica social y desnudos, lo cual era poco ortodoxo para su tiempo.
Con respecto a su evolución, su estilo se volvió cada vez más oscuro e íntimo, influenciado por una realidad marcada por la guerra y un patente malestar social en España, a lo que se añadió una creciente sordera que avivó su ya conocido mal carácter. Falleció a los 82 años, dejando un legado con un archivo de obras similar al de van Gogh en un periodo cercano a los 60 años, 12 veces superior al del artista neerlandés.
Similitudes en sus caminos
A pesar de las diferencias en sus trayectorias y estilos, ambos artistas compartieron paralelismos en sus experiencias vitales, marcadas por la inestabilidad psicológica y la variabilidad de sus corrientes. Tanto van Gogh como Goya buscaban reflejar sus realidades a través de su arte, aunque el español disfrutó de reconocimiento en vida, llegando a ser nombrado pintor de la cámara real por el rey Carlos IV, renombre que van Gogh no alcanzó hasta décadas después de su muerte.
Pese a sus contextos sociales e históricos distintos, ambos han dejado un legado similar imborrable más allá de la técnica, dando espacio a la compleja realidad de la mente humana y su influencia en la expresión artística.

