Esta madrugada salía Música para bailar sobre el agua, su primer disco
Procedente de Navarra, Inazio es un joven cantautor de indie-folk que ha conseguido hacerse un hueco en el panorama musical. Nacido en el año 2000, ya cuenta con grandes éxitos en su carrera como Vacío, con más de 3,6 millones de reproducciones en Spotify; y Norte, con más de 1,7 millones de escuchas en la misma plataforma.
En junio de 2023 lanzó al mercado La vuelta a casa, su primer EP. Logró cautivar a sus fans con canciones como Milagros o Flores en la carretera. Esta madrugada ha estrenado por fin su primer álbum de estudio titulado Música para bailar sobre el agua, con el que pretende hacer bailar a todos sus fans en sus conciertos. Desde El Generacional hemos tenido el placer de hablar con él sobre su trayectoria, su último lanzamiento y su gira.
Pregunta: Para empezar, ¿qué tal te encuentras? ¿Cansado?
Respuesta: Un poquito, pero muy bien, muy contento y emocionado. Sale el disco hoy, el Jardín de las Delicias es este finde, la semana que viene Pamplona… Con ganas de que suceda todo. Llevo deseando que llegase este momento mucho tiempo.
P: Esta noche sacas tu primer álbum Música para bailar sobre el agua, ¿nervioso por el lanzamiento?
R: Sobre todo estoy nervioso porque no me creo que vaya a salir ya. Me estoy quitando de la cabeza, aunque en realidad ya me lo he quitado, la idea de la acogida. Que se lo escuche quién le de la puñetera gana, si no se lo escucha nadie ya está, yo por lo menos lo he sacado. Estoy en ese momento de pensar: «Que salga, que salga, que salga».
P: Ayer presentaste el álbum en un concierto, ¿cómo fue la acogida del público?
R: Estoy muy agradecido porque a la gente le encantó y todo fueron muy buenas críticas. Yo que también conozco a la gente y a los seres humanos nos encanta agradar, le decía a todo el mundo: «¿Me lo dices enserio o estás aquí por las risas?«.
También uno sabe cuándo le están siendo sincero, cuándo la gente te mira con seriedad y te dice: «Te digo enserio que esto es muy grande o esto es lo mejor que hemos hecho en esta casa en una presentación o estas canciones suenan súper guay o vaya pedazo de banda, que gran directo«. Entonces ahí es cuando te das cuenta de que todo tiene sentido, funciona y crees que va a ir bien. Me abandono bastante a lo que venga y suceda, seguro que es cojonudo.
P: Has ido revelando cinco canciones que forman parte del álbum, ¿por qué has escogido sacarlas antes?
R: Me encantaría decirte que ha sido una cosa pensada, pero ha sido completamente burocrático. Íbamos con plazos de lanzamientos y según íbamos sacando canciones del horno salían. Luego sí que ha tenido sentido cierto orden porque empezamos sacando Música para bailar sobre el agua, canción que introducía el disco. Realmente es el tema del que habla el disco entero. El lanzamiento ha sido completamente burocrático, pero ahora viendo lo que he sacado pienso que tenía que ser así. Tenía sentido.
En ese presente no lo veía e igual me hubiese gustado sacar otra porque tal o cual, pero que saliese así, de alguna manera rápido, ha tenido su sentido. La gente también lo ha percibido así. Las canciones que han ido saliendo eran parecidas a lo anterior, aunque un poco distintas. Que hayamos cerrado con Atlántico sí que era premeditado. Fue como ahora después de haber sacado estos cuatro temas, que también tienen sus cosas, de repente saco Atlántico que nunca había hecho una canción así. Era para decir: «Bueno, chavales, bienvenidos a esta movida, cómetela si quieres, pum».
P: El disco se llama Música para bailar sobre el agua y todas las canciones tienen factores comunes como el agua o el océano, ¿por qué te has inspirado en este elemento?
R: Me inspiró el agua porque me parecía un buen medio para escribir mis canciones, como para crear un imaginario a través del cual yo contar una historia. Me explico, el agua no es el protagonista. El protagonista es la narrativa, el guion en el que yo cuento un viaje emocional e intelectual en el que se descubre algo: cuando tu confías puedes hacer lo que te dé la gana, si tienes fe puedes bailar sobre el agua.
El agua era el elemento perfecto porque en todos sus estados, sentidos y formas tiene mucho significado. Palabras como la superficie, las profundidades, la fluidez, la unidireccionalidad del río, lo sublime del océano, la espuma del mar, una presa, la lluvia, sumergirse, bucear, salir a flote, mojarse, bañarse, limpiarse…Son todo cosas que tienen que ver con el agua. Todos estos elementos caen sobre mí cuando se me ocurre la idea y pienso que es el elemento perfecto porque puedo narrar este viaje a través de estas formas.
No son canciones que hablen sobre el agua, pero ésta siempre está presente junto a la cascada, Oasis, en Olivia al final hablo de una historia que sucede en un faro, en Mi mejor versión hablo de aquella persona que me hace ser mi mejor versión y me hace bailar sobre el agua. Es un elemento recurrente que está ahí, no como protagonista. Todo lo que te estoy contando está sucediendo en este espacio, y este espacio es el agua, pero lo importante no es el agua sino lo que está sucediendo. El agua es como el vestido que lleva todo el disco.

P: ¿Este viaje emocional e intelectual del que hablas trata sobre ti y tu vida?
R: No, ahí está el punto. Quiero huir de esa movida. No son canciones que escriba sobre mí, sino son canciones sobre un viaje. Hay canciones más personales que yo escribo porque tengo que sacar algo dentro de mí y otras que son para que la peña se lo goce. La última del disco por ejemplo, Deja huella, no es una canción personal, no es que yo haya dejado huella. Me parecería de egocéntrico total. Quiero decir: «Chavales, chavalas, gente del planeta, se puede dejar huella. La gente deja huella en tu alma, tú dejas huella en el alma de la gente». Cuando realizas un viaje y estás en camino, te das la vuelta y lo que ves son las huellas de lo que has recorrido. Vosotros dejáis huella en mí, yo la dejo en vosotros, él en ella, ella en él.
En Mi mejor versión por ejemplo puede parecer que hablo de mí, pero es que todos podemos ser nuestra mejor versión. Todos hemos tenido una Olivia en nuestra vida, tenemos una madre que puede ser nuestro Oasis. Tenemos a alguien que en medio del abismo sentimos que nos sujeta con una cuerda. Todos nos hemos enamorado alguna vez locamente en Suave.
Además, lo épico del disco es que está hecho para el directo, para la gira. No es un disco para que te pongas los cascos y te lo enchufes en Spotify, que es cojonudo y está muy bien ese primer contacto, pero es un disco para venir a los conciertos y bailar sobre el agua. De eso va la movida, de bailar sobre el agua. Además, los conciertos van a seguir el setlist del disco porque el orden tiene un sentido. Quiero meter a la gente en ese viaje emocional. No es un disco para mí, es un disco para la peña. Que la gente lo escuche, baile y se sienta identificada en los conciertos. Para que la gente suelte lo que tenga que soltar, sienta la confianza de hacer lo que tenga que hacer. Es un poco complejo, pero está guay.
P: Entonces en canciones como Mi mejor versión, ¿no estás hablando de ti? ¿La escribes para tu público?
R: Evidentemente uno siempre que escribe deja algo suyo. Yo soy muy amigo de Fito (Siloé) y me llevo muy bien con los tres. Hablando con Fito y sobre su disco él me dijo una cosa en la que tiene mucha razón y yo he intentado aplicar en este disco. Él me decía: «Santa Trinidad lo bueno que tiene es que no es un disco personal. No hablamos de yo, sino que hablamos de nosotros y esa esa es la fuerza que tiene el disco». Ahora, cuando tú lo escribes, inevitablemente estás dejando algo de ti, hay algo personal, hay un sello. Yo he pretendido justo eso que hable con Fito, que estas canciones sean para la gente.
Ayer hablé con un amigo sobre Lorca. A él le preguntaron una vez para quién escribía sus poemas y contesto: «Yo tengo dos tipos de poemas, obras más personales y otras que son para el pueblo». Hay algunas canciones que salen de uno mismo y sirven para curar y otras que son para que el resto se lo pase bien y no tienen nada que ver conmigo. Atlántico fue un poco en ese plan. ¿Hay un toque personal? Claro. Yo me inspiro en una cosa, compone Inazio Lacarra, pero es una canción para el pueblo. Gozárosla.
cuando tu confías puedes hacer lo que te dé la gana, si tienes fe puedes bailar sobre el agua
P: Lo que estás diciendo me recuerda a una foto que ayer subiste a tu Instagram agradeciéndole a un seguidor que le encantaba tu música, ¿qué significa esto para ti?
R: Es todo. Me puedo morir tranquilo. Creo que la música y el arte en general tienen un objetivo: hacer la vida más amena a la peña y hacerles felices. La gente vive puteada y es así. La gente tiene problemas, está jodida, la vida es muy dura. Envejecemos. No siempre sale el sol, a veces llueve. Te echan del trabajo, lo tienes que buscar. O tu jefe es un cabrón. Nosotros, los que nos dedicamos al arte tenemos esas mismas condiciones, pero tenemos el plus de que podemos crear, y creamos para que la peña sea feliz.
Yo cuando me subo a un escenario a cantar la gente no está currando, está descansando, y es su momentito del día de olvidarse de sus mierdas y sus putadas. Creo que es muy importante y lo he tenido muy claro con este disco que el objetivo es que la peña se lo pase bien. Ver que la gente corresponde, ver que la gente me dice: «Tío tu música me hace feliz». Eso es todo. Más que 3.000 Wizinks al año, más que 30 millones de oyentes en Spotify. Poder saber que me voy a morir y que hay gente que tiene sus propios problemas y yo con mi música le hago feliz para mí es lo máximo. No hay nada por encima de eso.
P: Volviendo al disco, has colaborado en Sálvame con Iñigo Quintero, ¿por qué esta canción y por qué Iñigo?
R: Fue un poco casual, no sabía que esta canción iba a estar en el disco pero luego pensé en meterla porque encajaba perfectamente con lo que se estaba narrando y porque hablábamos del mar. Él es de A Coruña y tiene muy cerca el mar y todo lo que tiene que ver con el agua. Iñigo y yo somos amigos desde hace un tiempo, antes de que sucediese lo que sucedió.
Habíamos hablado ya varias veces para hacer cosas pero no habían salido porque no nos terminaban de convencer. Un día dijimos: «Tío, vamos a intentarlo de nuevo, no perdemos nada». Entonces quedamos y literalmente en una tarde escribimos esa canción. Creo que fue fruto de algo que los dos teníamos dentro del corazón que era la importancia de sentirse salvado. Cuando uno se siente a salvo, nada le preocupa. Sin haberlo consensuado ambos, empezamos a hablar de eso y nos salió ese temazo. Es top 3 canciones del disco, la verdad.
Hay algunas canciones que salen de uno mismo y sirven para curar y otras que son para que el resto se lo pase bien y no tienen nada que ver conmigo
P: En Nana del marinero haces referencia a estar lejos de casa y tu anterior EP hablaba de lo contrario, de volver a casa, ¿cómo ha sucedido este cambio?
R: Creo que la vida es muy amplia, los paradigmas cambian. En Nana yo hablo de una historia en la que un pescador se va a pescar y promete a la chica de la que está enamorado que va a volver. La cuestión es que al final no vuelve. Está basado en un libro que se llama La tormenta perfecta y me gustó mucho la imagen que uno de los protagonistas tiene con la chica de la que está enamorado y le dice: «Aunque yo esté lejos de tu hogar, tú siempre vas a ser mi hogar y, por lo tanto, siempre me voy a sentir en casa».
No es tanto un lejos de mi hogar, alejado, sino ahora que esto no ha podido suceder me siento lejos, pero el hogar no es un espacio físico, también son las personas que llevas dentro. Entonces tampoco es una separación por completo de la vuelta a casa.
P: En Norte, uno de tus himnos, también hablas de regresar a tu norte. Es un tema muy recurrente en tus canciones.
R: Sí. Digo: «Qué os den por saco, me refugio en el mar y que os dén». Yo soy muy de volver. Creo que cuando uno la caga se va, cuando uno mete la pata se aleja de uno mismo y de las personas que le quieren. Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer? Nada, apechugar y volver. Volver es muy sano y alejarse de vez en cuando también. Yo soy una persona que la ha cagado mucho y que se ha alejado mucho. Entonces he tenido que volver muchas veces para pedir perdón y solucionar cosas. Esto gracias a Dios me ha dado cierta humildad para darme cuenta de que es algo súper sano volver. También es muy sano darse cuenta de que uno está lejos. Hablar de ello es la leche.
P: ¿Con qué tema te quedarías del disco?
R: Con Deja huella. Es la conclusión del disco y no es por un tema personal, es que en la vida dejamos huella. Y por eso se repite todo el rato: «Hazlo fácil, que no duela, canta el alma, deja huella».
P: En este disco vemos más producción con respecto a tu anterior EP, ¿cómo ha sido este proceso?
R: Ha sido la leche porque he podido trabajar con uno de los mejores productores de España que es Paco Salazar y contar con la presencia co-productiva de dos de mis mejores amigos y mejores productores emergentes de este país: Javier Ojanguren (Besmaya) y Nacho García Arroyo (St Woods). Ha sido increíble porque siendo un viaje emocional ellos han comprado la historia desde el minuto uno y la han trabajado como si fuese suya y eso genera una cercanía que es maravillosa. Sientes que no se están apropiando de ello ni te están grabando porque no te entienden, ellos forman parte y son parte de Música para bailar sobre el agua.
P: El 4 de octubre comienzas una gira de salas alrededor de España y este fin de semana abres el escenario principal el 2º día de El Jardín de las Delicias, ¿alguna vez imaginaste que esto pudiese llegar a suceder?
R: Sí me imaginé hacer una gira de salas porque este año ya había hecho una. Ahora bien, habiendo hecho un disco y a este nivel, no. Todas las cosas que me están pasando no me las había imaginado ni en un millón de años. Me lo había imaginado pensando: «Qué guapo estaría». Pero no mirándome al espejo, eso que dicen muchos artistas que lo soñaron. Yo pensaba que me iba a ir a la mierda a los 21 años. No sé si ha sido la providencia, el destino o la vida el que me ha regalado este momento. No puedo estar más agradecido y con muchas ganas de que la gente vea el directo , baile sobre el agua y lo pasemos súper bien juntos.
El hogar no es un espacio físico, también son las personas que llevas dentro.
P: Además, el 7 de marzo das un concierto en una de las salas más emblemáticas de la capital, La Riviera, ¿tienes alguna sorpresa preparada para este día tan importante?
R: Se está montando, creo que va a ser un concierto muy especial. Va haber muchos invitados, muy guay, pero todavía no podemos revelar nada, también porque todavía queda mucho tiempo y hay muchas cosas que montar. Es un sueño. Yo llevo dos años en Madrid y que ya esté sucediéndome esto es algo que todavía no he terminado de creerme. A ver qué pasa.
P: Para finalizar, ¿Qué ha significado hacer este disco para ti?
R: A nivel personal, voy a ser un poco duro conmigo mismo pero demostrarme que valgo para algo. Uno cuando compone y crea arte pasa por procesos emocionales tan potentes que aprende tanto, cura tanto, drena tanto, aprende tanto…es muy importante. Esto no se me va a olvidar nunca. Ha sido, valga la redundancia con todo lo del disco, una huella en mi vida imborrable. Yo he crecido mucho profesionalmente, personalmente, emocionalmente, intelectualmente, componiendo, grabando y produciendo este disco. Ha sido toda una experiencia vital con la que me voy a la tumba, aunque el día de mañana deje de dedicarme a la música. Esto es un puto privilegio.

