1.7 C
Madrid
domingo, 11 enero, 2026
1.7 C
Madrid
domingo, 11 enero, 2026

El Deportivo Guadalajara rasca un punto ante el Cacereño

Los de Pere Martí, sediento de puntos,...

‘I just might’, el primer single del nuevo disco de Bruno Mars

Este nuevo single es la primera muestra...

‘Cómo cazar a un monstruo’, la impunidad de los delitos sexuales

Esta miniserie de tres capítulos, dirigida y creada por el  periodista Carles Tamayo, aterrizó el pasado 6 de septiembre en Prime Video

Como cazar a un monstruo habla sobre el caso de Lluís Gros, condenado a 23 años de cárcel por abuso sexual de menores y actualmente en libertad. Durante el documental, el reportero Carles Tamayo nos enseña cómo es un día en la vida de un pederasta que reclama su inocencia y esquiva la cárcel. 

Un depredador en libertad

Sobre Lluís Gros pesaba una sentencia firme, fue condenado en 2021 por delitos de abuso sexual, corrupción y prostitución de menores, pero nunca ingresó en prisión alegando problemas de salud. La relación entre Gros y Tamayo se remonta muchos años atrás, ya que el primero regentaba La Calàndria, el cine de la localidad barcelonesa de Masnou, donde el director proyectaba sus primeras creaciones cinematográficas con apenas 15 años. Carles no tenía ningún conocimiento sobre los abusos que este cometía.

Lo más llamativo de esta historia es que fue el propio Lluís quien le pidió a Tamayo hacer un documental sobre su vida. El periodista, en un primer momento, piensa que quiere utilizar su altavoz para pedir perdón a las víctimas, pero nada más lejos de la realidad. Una vez comienzan las grabaciones, y como se puede ver en el documental, Tamayo se da cuenta de que Gros no tiene reparo alguno en mostrar ante la cámara cómo habla con menores, les hace preguntas fuera de lugar o incluso quiere quedar con ellos.

Tamayo
Lluís Gross en videollamada con varios menores durante la grabación del documental | Fuente: Prime Video

La realidad paralela en la que vive el condenado, y que está dispuesto a mostrar, nos revela que, bajo su juicio, no ha hecho nada malo. A lo largo de la miniserie, el periodista mantiene contacto con algunas de las víctimas reconocidas por el juez entre 2009 y 2011 y descubre nuevos casos de abuso a otros menores en los años 70 y 80.

La impunidad de un sistema

El documental no solo se centra en los abusos sexuales a menores perpetrados por Lluís durante décadas, sino que pone el foco en la impunidad del sistema. Un sistema que se muestra vulnerable ante un criminal que tendría que haber ingresado en prisión y no lo ha hecho. Y que está dispuesto, además, pese a haber sido condenado, a grabar un documental sobre su día a día en el que se muestra alegre, conduciendo sin carnet, haciendo bromas sobre pederastia y en contacto con menores.

Un peligro para la sociedad que, como se puede ver en los primeros capítulos, no se encuentra escondido, sino que vive con normalidad en el mismo pueblo en el que cometió los delitos, a pesar de la enfermedad «incapacitante» que dice tener.

Tamayo
Carles Tamayo en «Cómo cazar a un monstruo» | Fuente: Prime Video

Esta miniserie tiene como objetivo mostrar el motivo de la libertad de un criminal en colaboración con muchas de las víctimas que un día sufrieron los abusos. «Yo no tenía en la cabeza hacer un documental, que era lo que Lluís me pedía, sino que esto sirviera para intentar saber por qué no había entrado en la cárcel, que al final era lo que me pedían las víctimas«, asegura el reportero.

Un formato innovador

La hibridación entre el documental y el videoblog por la que apuesta el director da al true crime un nuevo enfoque, aportando a la miniserie un toque diferente a las demás. La investigación de Tamayo se produce in situ y no a posteriori, por ello es una demostración perfecta del periodismo de investigación más puro: el director se mete en la boca del lobo, aguanta el día a día al lado de un criminal, incluso consigue que este tenga confianza en él, con el fin de hacer justicia.

El documental no cae en la trampa de humanizar al criminal, sino que le presenta sin filtros, grabando todas sus acciones. De esta forma, hace que sean sus palabras y su comportamiento quien le retraten. Un recordatorio de que estos delincuentes se encuentran entre nosotros, haciendo una vida normal, protegidos por las fisuras del sistema.

Todo lo que vemos ocurre en tiempo presente, es por ello que el trabajo de Tamayo, junto con su productora Bambú, culminó con una persecución y un final feliz cuando los Mossos pudieron dar con el pederasta. Tres capítulos de 50 minutos que invitan a la reflexión sobre la complejidad del sistema, la justicia y la moralidad.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Los sets de Sephora que merece la pena comprar estas navidades

Si no sabes qué regalar o autorregalarte estas Navidades, estos estuches de regalo son la opción perfecta para las amantes del beauty Con la llegada de las Navidades, las marcas lanzan sus apuestas más generosas para satisfacer los deseos de...

Los 5 restaurantes en Madrid que no te puedes perder

Con la llegada de septiembre y la vuelta de las vacaciones, hacemos un repaso por algunos de los restaurantes con encanto de la capital Todos sabemos que la vuelta a la rutina es menos dura si después de una larga...

Todo lo que sabemos sobre ‘Los Bridgerton 4’

Tras el final de la tercera temporada, sus fans ya esperan con ansia la cuarta entrega de la serie de época que ha arrasado en Netflix Esta última entrega ha vuelto a ser la producción más vista de la plataforma,...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo