La influencer que pone a Córdoba en el mapa gastronómico con Cordobalacarta
Cordobalacarta ha venido para quedarse. Con tan solo 25 años, Natalia Bello ha encontrado en las redes sociales el medio perfecto para llevar la gastronomía cordobesa por bandera. Su carisma, naturalidad y transparencia frente a la cámara la han catapultado al éxito, consolidándola como una de las cuentas más influyentes del panorama local. La foodie abre las puertas de su casa familiar para sincerarse sobre el proyecto que le ha llevado a la gloria.
La repentina bajada de las temperaturas se traduce en un silencio sepulcral en las calles, que solo se rompe con el sonido del viento chocando contra los árboles y las gotas de lluvia humedeciendo el suelo. Estas inclemencias temporales hacen prácticamente imposible que la entrevista se lleve a cabo en la calle. Por esto, Natalia Bello cita al periodista a las seis de la tarde en su domicilio familiar. Con su pelo rojo cobrizo recogido en una coleta baja y vestida con ropa cómoda pero elegante, recibe al entrevistador. Un dulce olor envuelve la casa, situada en una primera planta.
“Pues lo hacemos en mi habitación”. Con esta afirmación, acompaña al periodista y cruzan con paso firme y seguro el pequeño y oscuro pasillo para adentrarse en el dormitorio que la vio crecer. Un caos organizado gobierna su habitación. Un incalculable número de peluches impiden identificar la cama que, a sus pies, guarda un burro abarrotado de ropa colorida. Solo dos sillas colocadas delante de un desordenado escritorio y un “¿empezamos?” bastan para que comience a hablar.
El nacimiento de Cordobalacarta
De origen cordobés, Natalia siempre ha sido una apasionada de la creación de contenido. Dio sus primeros pasos en el mundo digital con su cuenta personal. Allí publicaba desinteresadamente los lugares que visitaba con su familia y amigos para comer. Poco a poco fueron cada vez más las personas que le pedían que recomendara restaurantes. “Mi mejor amiga me dijo que me crease una cuenta solo de comida”, afirma. Así es como un 6 de marzo de 2021 nació Cordobalacarta.
“Le di un montón de vueltas”. Esta es la reflexión que la influencer comparte cuando se le pregunta sobre la elección del nombre de su cuenta. Pese a que actualmente también visita y reseña restaurantes que se encuentran fuera de Córdoba, el foco principal de su cuenta es dar visibilidad a la gastronomía cordobesa. Por eso, quiso que su nombre tuviera una clara referencia a la ciudad que la vio crecer. Después de barajar varias opciones, “al final se quedó Cordobalacarta”.
“Lo que me distingue, sobre todo de otras cuentas, es que soy muy transparente”
El panorama laboral en su ciudad natal es muy diverso. “Hay muchos que están centrados en todo lo que es lo más tradicional, tabernas y demás”. La cordobesa se enfoca en una parte poco explorada: la cocina fusión y diferente. Natalia tiene claro que no hay ninguna cuenta como la suya: “Lo que me distingue, sobre todo de otras cuentas, es que soy súper transparente”. Cordobalacarta nace a partir de valores tan importantes para ella como la autenticidad y la sinceridad.
La foodie es una férrea defensora de reflejar en sus publicaciones sus pensamientos sin ningún tipo de tapujo ni restricción. “Yo aconsejo en función de mi gusto, paladar y de las cosas que he ido aprendiendo”. Busca dar un enfoque totalmente diferente en su contenido e intenta visitar “sitios menos conocidos”. “La gente se da cuenta de que es real 100% lo que estoy mostrando”, asegura. Así es como ha conseguido hacerse un hueco en el sector de la creación de contenido y mantenerse en él por más de tres años.
Durante un intercambio de reflexiones y echando la vista atrás, Natalia se daría varios consejos a sí misma, a esa chica que, con algo de ingenuidad y rebosante de entusiasmo comenzaba a labrar su camino por las plataformas de contenido: “No te desesperes, todo llega”. En un principio, subía esporádicamente fotos. Sin embargo, a medida que empezó a tomarse más en serio el proyecto, quiso crecer y crear rápidamente una sólida comunidad de seguidores. Con el paso del tiempo, ha conseguido entender que no se puede llegar a la cima sin empezar desde abajo.

Competencia y camaradería: las dos caras del mundo digital
Las interminables noches de esfuerzo unidas con su imparable determinación y esfuerzo dieron sus frutos. A medida que ella empezaba a ganar reconocimiento por su trabajo, pudo conocer desde dentro una de las grandes lacras del sector, la competencia. Ella declara que aunque de cara a la galería haya cordialidad, “se nota cuando alguien copia tu contenido y sube lo mismo que tú”.
Un sentimiento de incredulidad y decepción le abordaba: “Al principio me frustraba”. No puede llegar a comprender la capacidad que pueden tener algunos compañeros de profesión de apropiarse de un contenido y de ideas que no son suyas. “Da igual donde trabajes, en todas partes ocurre esto”. Sin embargo, esto no ha impedido que ella haya formado vínculos cercanos y mantenga una excelente relación con algunos colegas.
“Hay personas increíbles que son muy desinteresadas y que te ayudan un montón”. Con una dulce sonrisa dibujada en su cara, confiesa que está dentro de un grupo de WhatsApp con otros profesionales del sector. Esto le ha permitido reunirlos en torno a una mesa en momentos especiales, como en navidad, para compartir experiencias más allá del trabajo y fortalecer esos lazos.
La inestabilidad en las redes sociales
“Las redes sociales no son mi principal fuente de ingresos”. Con esta declaración confiesa que la inestabilidad e incertidumbre, aspectos que definen al mundo digital, le impiden, de momento, dedicarse únicamente a lo que verdaderamente le apasiona. La influencer aprovecha todas la horas del día, el despacho de abogados es su segunda casa. Todas las mañanas se ocupa del departamento laboral de la empresa.
Aunque salga exhausta, tiene que dedicar la tarde a la creación de contenido. Es un proceso que requiere de largas horas de trabajo: “Cuando vuelvo de trabajar todas las tardes edito, edito y edito”, declara. El gran volumen de trabajo le limita el tiempo que puede dedicar a Cordobalacarta. Natalia se propone llevar a cabo dos colaboraciones por semana: “Intento que no sean más porque si no, sería inviable ir a grabar, crear contenido y editarlo”.
Nuevos proyectos: recetas saludables para el día a día
El futuro puede sumergir a la gente en un mar de incertidumbre y duda, pero la joven influencer no se deja hundir. Cuando el periodista pregunta sobre su futuro profesional y sus proyectos soñados dice que, a largo plazo, le encantaría “crear una agencia de marketing y llevar la parte de redes sociales”.
Respecto a su cuenta de reseñas gastronómicas, comparte en exclusiva con el entrevistador un nuevo proyecto en el que está trabajando. Tras reflexionar durante un tiempo ha decidido implementar una sección especial dedicada a recetas de platos saludables, fáciles de preparar y pensados especialmente para llevar al trabajo. Con esta iniciativa espera inspirar a sus seguidores a disfrutar de una alimentación equilibrada incluso en sus jornadas laborales.
Una foodie con pasión por la danza
Mientras sus seguidores ven los sabores y colores que comparte en sus redes, pocos saben que, fuera de escena, Natalia recarga energías moviéndose al ritmo de la música, disfrutando de la libertad que el baile le brinda. “Hago baile dos veces por semana”, dice. Está apuntada a una academia especializada en bachata. Fue en sexto de primaria, en una academia de baile, cuando conoció la modalidad de danza de la que actualmente está enamorada.
Sin embargo, no fue hasta 2021 que decidió especializarse en este género cuando conoció a Marina, la fotógrafa con la que trabaja. “¿Te quieres apuntar conmigo para que seamos pareja de baile?”. Esta fue la propuesta que recibió por parte de Marina para acompañarla a las clases de este baile originario de la República Dominicana. Desde ese momento la influencer no ha parado de expresarse libremente al ritmo de la música.
El nacimiento de Essenza connect
Como si el destino conspirase a su favor, revela que ha logrado unir el baile con otra de sus pasiones, la creación de contenido. “Me hablaron mis profes de baile y me dijeron que cuánto cobraría por llevar las redes sociales de la academia”. La propuesta le sorprendió porque ella nunca se había encargado de gestionar otras cuentas que no fuesen las suyas. Sus conocimientos previos adquiridos en cursos de marketing y community manager fueron el empujón que necesitaba para dar este paso.
Gracias al éxito de su primer proyecto de gestión de redes sociales otras empresas le solicitaron el mismo servicio. “Si les gusta cómo lo hago a nivel de Cordobalacarta, ¿por qué no llevar también redes a nivel profesional?”. Así nace Essenza_connect, una ventana profesional que le permite dar a conocer esta nueva faceta profesional que está explorando y “no dejarla en la oscuridad”.

Apoyo incondicional de sus más allegados
A pesar del éxito que cosecha día a día con sus múltiples proyectos digitales, Natalia no se olvida de que el apoyo y feedback de su familia y amigos son piezas clave en su camino. Sus más allegados comparten un sentimiento común de satisfacción por ver como el trabajo y la incesante dedicación de la joven emprendedora han dado sus frutos: “Les encanta, están muy orgullosos”, manifiesta con un especial brillo en los ojos.
Durante sus comienzos, confiesa que su madre era algo escéptica sobre esa idea que su hija le comentaba llena de ilusión: “Déjate ya de pajaritos, niña”. Después de ver que no se trataba de un capricho pasajero, decidió apoyarla acompañándola en todos los pasos que daba y dándole sabios consejos: “Me solía decir que fuese con los pies en la tierra”. El amor de una madre es incondicional: “Mi madre es mi fan número uno”, resalta Natalia.
Los sabores de la infancia
La comida puede ser un billete de tren que te transporte a diferentes lugares, tanto físicos como mentales. Para la influencer la pasta es ese billete y la transporta a su infancia. “Los espaguetis de mi madre son los mejores y yo me ponía vagones”. Unas risas se escapan de su boca cuando recuerda cómo su madre le regañaba por la preocupante cantidad de pasta que comía: “Te va a dar un cólico”. Ahora, cuando visita un restaurante italiano y se pide algo de pasta, aunque no se parezca a esa mezcla de tomate y salchichas que tanto le gustaba, le lleva a sus primeros años de vida: “Me lo he pasado muy bien de pequeña”, dice.
En la década de 1980 surgió el término ‘foodie’ para describir a los amantes de la gastronomía que van más allá de probar un plato. Natalia siente que esta palabra define su manera de difundir el contenido que crea: “Yo soy más foodie que crítica gastronómica”, afirma. Para ella es una forma de celebrar el poder que tiene la comida para unir, emocionar y contar historias.
También recalca que no solo se trata de amar la comida sino que hay que fijarse en todos los detalles. “Tienes que fijarte en absolutamente todo. No solo en el producto sino en todo lo que envuelve a un restaurante”. Cada influencer tiene sus propios métodos para analizar la calidad de un restaurante y Natalia lo analiza a través del pan: “Según el tipo de pan que me pongan, sé si el restaurante va a ser bueno o no”, declara la influencer.
Ser foodie: un estilo de vida que trasciende la comida
Después de una hora de anécdotas compartidas, sonríe con la satisfacción de saber que ha alcanzado todo lo que esa joven chica se propuso. Para ella ser influencer no es solo un trabajo, sino una forma de compartir con el mundo lo que le inspira. Con cada visita a un restaurante y cada nueva recomendación, se mantiene fiel a su propósito de acercar a otros a los placeres de la gastronomía cordobesa y los momentos especiales que esta puede brindar. Y después de tres años, su amor por los sabores y las historias que encierran seguirán siendo la brújula que guíe sus próximos pasos.

