Sharon Stone, una de las premiadas con la Stella della Mole 2024, presenta la película Rápida y mortal (1995, Sam Raimi) en el Festival de Cine de Turín
Como una verdadera diva de Hollywood, Sharon Stone entra en la sala iluminada por los flashes y con una radiante sonrisa. Saluda a los presentes con un efusivo “buongiorno” y su inteligencia pronto deja a todos los periodistas maravillados.
Durante la ceremonia inaugural del Festival de Cine de Turín 2024, Sharon Stone recibió el reconocimiento turinés de la Stella della Mole. La invitada, conocida por el sensual papel de la escritora Catherine Tramell en Instinto básico (1992, Paul Verhoeven) y su aclamada interpretación en Casino (1995, Martin Scorsese), mantiene una relación muy larga con Italia: «Cuando tenía 19 años me mudé a Milán para trabajar como modelo, por lo que inicié mi carrera en Italia –por supuesto con un novio italiano (risas)-. Me encantó estar aquí y siempre he vuelto. Traje aquí a mis hijos cuando eran pequeños porque quería que entendieran la rica cultura italiana«.
Una mujer demasiado inteligente para Hollywood
Con motivo de su premio, el festival ha proyectado una versión remasterizada de la película Rápida y Mortal (1995), con la que nos cuenta que consiguió romper barreras para las mujeres dentro de la industria: «Fui elegida por el estudio para la película, pero tuve una negociación difícil, porque no querían pagar a las mujeres más de un millón de dólares. Gané 500.000 dólares en Instinto básico y Michael (Douglas) cobró 14 millones. Pensé que debía ganar más de un millón de dólares, que sería lo justo. Pero esto era un problema muy grande».

La actriz, productora, modelo, pintora y escritora también intentó probar la dirección, pero los estudios obstaculizaron su deseo: «Cuando produje esta película (refiriéndose a Rápida y Mortal), fui al estudio y pedí un presupuesto. Tenía un guion, la música, lo presenté en todos lados y todo el mundo dijo que era buenísimo. Pero, de verdad, ¿una mujer?». La actriz denuncia el cuestionamiento al que estuvo sometida en el punto más álgido de su carrera: «En mi periodo en los 90 y 2000, la resistencia contra el trabajo de mujeres y mi trabajo era tan fuerte que nunca pude volver a intentar dirigir. Fue una desgracia porque creo que mi inteligencia se perdió intentando convencer a jefes de estudios menos inteligentes de que me dejaran dirigir«.
Stone como productora
El largometraje Rápida y mortal fue producido brillantemente por la artista, que recuerda con orgullo cómo eligió a varias importantes personalidades de la industria cinematográfica actual que por entonces iniciaban sus carreras, como Russel Crowe (L.A. Confidential (1998, Curtis Hanson), Gladiator (2000, Ridley Scott), Una mente maravillosa (2001, Ron Howard)), Leonardo Di Caprio (Titanic (1997, James Cameron), El lobo de Wall Street (2013, Martin Scorsese)) o el director Sam Raimi (Spiderman (2002), Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (2022)).

Se percibe cierto resentimiento hacia este último cuando habla sobre la relación que mantiene con los directores con los que ha colaborado y lo compara con Martin Scorsesse, su director en Casino (1995): «Marty, porque es italiano, es leal. Tiene ese sentimiento de familia y debido a eso, seguimos manteniendo relación y trabajando juntos. Sam era un niño y no tiene lealtad, no tiene familia. No volvió a hablar conmigo ni a contratarme, no apreció la relación. Con Marty, porque trabajé tanto y lo admiraba tanto, nuestra relación sigue existiendo hoy».
Reflexiones sobre el arte de una prolífica artista
«En este momento del mundo en el que tenemos tantas ideas distintas y conflictos, creo que la comunicación y la honestidad es clave y que el arte es la manera más bella con la que expresar no políticamente nuestras emociones. Todo puede cambiar cuando las personas se expresan a través de la escritura, el teatro, la pintura, la poesía, el cine… Es la única manera en la que hemos sido capaces de, grácil y inteligentemente, expresarnos sin recurrir a la violencia«, explica Sharon, una poliédrica artista.

Cuando le preguntan sobre cuál debe ser el objetivo de los directores emergentes que apoya el festival, anima a los cineastas veteranos a actuar como mentores: «El arte es arte y nunca podemos aleccionar a un artista sobre lo que se supone que tiene que hacer. Hacemos lo que sentimos, pero lo que podemos hacer es expresar nuestros sentimientos sinceramente, genuinamente y abiertamente. Los artistas veteranos deben compartir su verdad, no su ego ni su gesta por la identidad, con artistas jóvenes».
Comprometida con las causas sociales
Stone también es conocida por su amplio trabajo humanitario. Desde hace más de tres décadas, es la directora de la Fundación Americana para la Investigación sobre el Sida, fundada en 1985 por Elisabeth Taylor. En el Festival de Cine de Turín, la actriz ha hablado sobre la irracionalidad de la larga duración de la crisis del VIH, que ya cuenta con 40 millones de muertos: «Nunca conseguimos una vacuna para el sida. Ahora hay medicación tan accesible como la aspirina, lo que es un enorme logro, pero ha supuesto décadas de financiación privada«. La actriz la compara con la reciente pandemia del coronavirus, que consiguió la financiación pública para crear una vacuna rápidamente: «Nos ocupamos del covid porque no delineamos quién se enfermaba«.

En cuanto a la fecha de hoy, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, dice seriamente: «Estaba viendo a un cómico el otro día. Dijo que había invitado a una mujer a cenar y ella accedió, y fue una decisión muy valiente porque el primer motivo de muerte de la mujer es el hombre, cuando para los hombres son las enfermedades coronarias. Es muy importante recordar eso». Según Sharon, una de las claves para acabar con la violencia de género es «hacer que los buenos hombres se ayuden entre ellos para ser conscientes de que se rodean con hombres malos, porque no pueden continuar pretendiendo que sus amigos son buenas personas cuando no lo son«.
La evolución del cine y próximos proyectos
Cuando recuerda el cine de hace unas décadas, Stone admite que lo digital ha transformado los rodajes («Hacer películas ahora es muy diferente. Es muy emocionante y rápido. Puedes hacer una película que antes tardaría 3 o 4 meses en rodar en 6 semanas»); sin embargo, no teme la evolución de la tecnología ni la inteligencia artificial: «La inteligencia artificial puede hacer malos guiones y música. Puede tomar el control de cosas funcionales pero no va a tomar el control de la emoción humana ni la realidad humana».

Como espectadora, Sharon afirma «ver un poco de todo y mucho de lo que es muy interesante». Ama el cine escandinavo por su sofisticación y admite echar de menos a los grandes, especialmente a Bertolucci, que define como «uno de los verdaderos genios de la creación cinematográfica». Actualmente, cuenta haber acabado de grabar hace poco la secuela de Nobody (2021, Ilya Naishuller) y una comedía dramática con Mark Maron. Conociendo la trayectoria de Stone, seguramente sean obras tan relevantes e interesantes como ella.


