¿En qué consiste la psicomagia, la técnica terapéutica inventada por Jodorowsky?
Ritos chamánicos, actos poéticos, tarot, teatralidades, catarsis y retazos de psicoanálisis. Todo ello lo conjuga la psicomagia, el método terapéutico creado por el escritor chileno Alejandro Jodorowsky. La técnica se dirige hacia el subconsciente y la idea de lo sagrado para conseguir curar la psique mediante acciones metafóricas que desbloquean traumas. Para algunos, una genialidad. Para los psicólogos, una práctica muy peligrosa.
Cuando una persona sufre por un trauma, un bloqueo emocional o un duelo, puede llegar a debatirse entre distintas técnicas, métodos o enfoques para solventarlo. En ocasiones, se acude a un terapeuta. Otras veces, es el sentimiento religioso o espiritual, una escapada con amigos o un libro de la sección de autoayuda. La psicomagia de Alejandro Jodorowsky mezcla muchas de esas posibles respuestas para generar un método que aterra a los especialistas.
¿Cuáles son los fundamentos de esta práctica sanadora?
Jodorowsky se atiene a la división psicoanalítica del consciente y el subconsciente. Partiendo de esa base, en la que roza mínimamente los postulados de Freud, Lacan o Carl G. Jung, llega a inferir que nuestro subconsciente interpreta los actos simbólicos como si fueran reales. Esa parte de la psique es incapaz de diferenciar lo real de lo metafórico, habla el lenguaje de los símbolos. De esta manera, el chileno propone que uno de estos rituales teatrales podrían modificar los pensamientos, curando traumas o calmando emociones angustiosas.
Un psicomago -en este caso Jodorowsky- debe realizar un diagnóstico sobre los problemas del paciente y, una vez hecho esto, diseña un acto simbólico capaz de incidir en su subconsciente, desbloqueando su problema. Su máxima es que nuestra parte subconsciente domina el lenguaje artístico, metafórico, mágico. Si se le habla con palabras, no entenderá. En cambio, si se le manda un mensaje usando sus códigos, podrá responder a nuestras exigencias. Sólo podemos llegar hasta allí si nos atenemos a sus normas.
El diagnostico
La psicomagia tiene mucho que ver con el tarot, del que el chileno es todo un experto. Jodorowsky aplica lo que se conoce como tarot evolutivo, una rama de esta doctrina que, en lugar de enfocarse en la adivinación o la futurología, trata de servir como espejo del inconsciente. Las cartas suelen definir qué preocupa al paciente, qué oportunidades se le despliegan o qué es lo que le está bloqueando emocionalmente. Muy a menudo, se relaciona también con la genealogía y sostiene que los traumas se heredan.
Una vez determinado qué es lo que el psicomago debe tratar, este compone un acto metafórico que pueda traspasar las fronteras de la racionalidad. Esta acción busca poner el ego al límite y hacerle llegar hasta una certeza tranquilizadora. No existe una lista de los actos que sirven para cada caso, es el psicomago el que debe inventar uno para la ocasión que está tratando.

El acto simbólico
Al realizar el acto psicomágico prescrito por el especialista, el paciente manda un mensaje a su subconsciente y este causa un enorme impacto que libera la emoción o el trauma. Se trata de rituales que ayudan a la psique a conectar con sus recovecos más escondidos y entender cómo afectan a su ánimo. Alejandro Jodorowsky sostiene que la finalidad de estas acciones es la «sanación poética», que parece ser más convincente para algunos que las técnicas psicológicas tradicionales.
Si quieres desechar la presencia de una persona en tus pensamientos, puedes tratar de caminar todo un día con una foto suya pegada a tu pecho con cinta aislante y lanzarla al mar al caer la noche. ¿Mejorar tu relación con tu jefe es tu objetivo? Puedes escribir su nombre en un papel e introducirlo en un tarro con miel para endulzarla. Si una persona está sufriendo muchas críticas que minan su moral, puede escribirlas, introducirlas en una sandía y lanzarla desde la ventana para que estallen en mil pedazos. Estos actos pueden llamar directamente al subconsciente, logrando sus objetivos.
¿Es tan raro?
Fuera de la extrañeza que casi todo lo que diseña el extravagante artista genera, podría ser que la psicomagia ya estuviera presente en el mundo cotidiano de muchas personas. Las supersticiones tienen mucho de simbólico y mucho de actos. En los bazares se venden inciensos con la cara de San Pancracio para encontrar empleo, hay personas que se echan la mano a la bragueta cada vez que ven pasar una ambulancia o quienes tienen que entrar siempre por la puerta que esté más a la izquierda. Muchos de nosotros realizamos actos irracionales y de un fuerte carácter metafórico para sentirnos más tranquilos, ¿por qué no hacerlo para tratar nuestros desazones psicológicos? Aunque, si está en esa tesitura, lo mejor sería que primero consultase con un especialista convencional. Es preferible que un problema de salud mental lo trate un sanitario.

