Ubicada en el centro de Atenas, la Acrópolis es uno de los monumentos más significativos y con valor histórico de Occidente.
Se trata de uno de los lugares arqueológicos más importantes del mundo porque sus orígenes se remontan al siglo V a.C. Está situada sobre una colina y representa la democracia, la cultura y el arte griego.
Los orígenes más profundos de la Acrópolis se encuentran en la prehistoria, cuando ya existían asentamientos en la colina. Pero fue en el siglo V a.C., durante el mandato de Pericles, cuando la Acrópolis adquirió su cénit. En este periodo, conocido como la Edad de Oro de Atenas, se construyeron sus monumentos más icónicos.
La Acrópolis no solo funcionaba como un centro religioso y para el culto, sino también como un símbolo de poder, pues no cualquier civilización tenía a su alcance las herramientas para llevar a cabo un proyecto de esa embergadura.
Los monumentos de la Acrópolis
Dentro de la Acrópolis se encuentran:
El Partenón
El Partenón es la joya de la Acrópolis y el monumento más famoso. Se construyó entre el 447 y el 432 a.C. Este templo, de estilo dórico, estaba dedicado a Atenea Partenos, la diosa protectora de la ciudad. Su diseño arquitectónico muestra la perfección de la estética griega, con proporciones armoniosas y detalles escultóricos de excepcional calidad. A pesar de los daños sufridos a lo largo de los siglos, se conserva parte del Partenón.

El Erecteión
Este templo, construido entre el 421 y el 406 a.C., es famoso por su tribuna de las Cariátides, columnas esculpidas con la forma de mujeres en lugar de las tradicionales columnas dóricas o jónicas. El Erecteión se dedicó tanto a Atenea como a Poseidón y está vinculado a varios mitos fundacionales de Atenas.

Los Propileos
Los Propileos constituyen la monumental entrada a la Acrópolis. Construidos entre el 437 y el 432 a.C., estos imponentes pórticos de mármol blanco servían como un acceso majestuoso al recinto sagrado.
El Templo de Atenea Niké
Este pequeño pero elegante templo jónico fue construido en honor a Atenea Niké, la diosa de la victoria. Se terminó en el año 420 a.C. y destaca por su belleza y refinamiento arquitectónico.
Restauración
A lo largo de los siglos, la Acrópolis ha sufrido daños significativos debido a guerras, invasiones y desastres naturales. Durante la ocupación otomana, el Partenón fue convertido en mezquita y posteriormente sufrió una gran explosión en 1687 cuando los venecianos atacaron Atenas.
En el siglo XIX, muchos de sus mármoles fueron saqueados, destacando los mármoles de Elgin, que fueron llevados al Museo Británico de Londres. Actualmente, existe un debate internacional sobre la restitución de estas piezas a Grecia. Desde el siglo XX, el gobierno griego ha hecho grandes esfuerzos de restauración para preservar la Acrópolis y su patrimonio.
Actualidad
Hoy en día, la Acrópolis es uno de los destinos turísticos más visitados del mundo y ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su importancia va más allá del turismo, ya que representa la herencia cultural de la humanidad y sigue siendo un punto de referencia para la democracia, la filosofía y el arte.
En 2009, se inauguró el nuevo Museo de la Acrópolis, un espacio moderno que alberga una impresionante colección de esculturas y artefactos recuperados de la colina. Este museo ofrece una experiencia enriquecedora a los visitantes y refuerza el valor histórico de la Acrópolis.

