La madrileña, Paula Cendejas, cerraba la noche de ayer su gira Tsumani Tour en la capital
Noche lluviosa en Madrid, pero perfecta para cerrar Tsunami Tour. Un punto y final emotivo e increíble para el show que ofreció la artista en el Teatro Barceló. Un concierto íntimo para sus fans, en el que destacaron los visuales, los bailarines, y los instrumentos de cuerda (violín, viola y violonchelo), el piano y la voz de Cendejas.
Paula Cendejas (1995) lleva mucho tiempo en la música y eso se nota. Con el paso del tiempo se ha podido ver el camino que ha seguido y la evolución que ha hecho tanto en la música y sus sonidos como en el espectáculo que ofrece. Un concierto innovador con sonidos frescos y nuevos pero con las canciones de siempre.

La cantante madrileña viajó en el tiempo e hizo un pequeño recorrido por su trayectoria musical, en el que la gran protagonista fue su álbum TSUNAMI +. Además de cantar todas las canciones que la forman, iniciando con TATAMI y dedicándole a su hermana ELCIELO, también quiso recordar trabajos anteriores como x ti o vacío (FOMO), Nosotras o Por y para (Contragolpe) o de sus primeras canciones como Ojos negros y Como habla una mujer.
Un show emotivo
Un concierto muy emotivo y con mucho sentimiento. Colibrí fue una de las canciones más sentimentales. La cantante, de la emoción, dejó de cantar y el público siguió cantando para apoyarla y animarla. Un momento en el que se vio que la unión hace la fuerza entre artista y sus fans. Paula también quiso hacer un pequeño homenaje a sus inicios, cuando empezó haciendo covers de otros artistas. La cantante, con un fondo rojo, cantó la canción del grupo Mecano, Una rosa es una rosa, mientras lanzaba rosas al público.

No solamente se subió la madrileña a cantar al escenario. Dos invitados no quisieron perderse la oportunidad de acompañar a Paula en una noche tan especial como lo fueron Carlos Ares y Luna Ki. El primero lo hizo para tocar con la guitarra y en acústico Sabaneta. Por otro lado, la catalana Luna Ki lo hizo para cantar junto con Cendejas X. Una sorpresa para todos los presentes, que además, la madrileña le pidió que cantara una canción suya, No soy Diosa, para todo su público.
Antes de terminar, la cantante quiso agradecer a todo su equipo, destacando que la mayoría eran mujeres, y fue nombrándolos uno por uno explicando que no solamente es trabajo de ella, sino de un gran equipo que hay detrás que hace posible conciertos como el de ayer. También agradeció a todos los presentes que quisieron acompañarla esa noche tan especial comprando una entrada para verla fomentando la cultura y el arte.
No podía irse sin antes cantar PAENAMORAR. La canción perfecta para cerrar una velada mágica saltando y gritando una de las canciones más esperadas de la noche. Y es que fue tanta la emoción y el disfrute, que la volvió a cantar para todos sus fans. Un punto y final para un espectáculo en el que Paula Cendejas demostró que es una gran artista con mucho talento y con una capacidad musical indiscutible.


