El Ballet Clásico de Cuba Laura Alonso presenta en Madrid la versión de Alicia Alonso del clásico de Petipa y Chaikovski
El Teatro EDP Gran Vía acogerá nuevamente a El Lago de los Cisnes desde el 1 de julio hasta hasta el 3 de agosto. Bajo la dirección de Laura Alonso, 32 artistas se deponen a deleitar al público con una puesta en escena que promete magia y maestría.
El Lago de los Cisnes es sin duda uno de los ballets más famosos y aclamados a nivel mundial. La obra narra la leyenda de un grupo de jóvenes que son convertidas en cisnes por el malvado hechicero Von Rothbard. En las noches las jóvenes embrujadas recuperan su forma humana y es ahí cuando Odette se encuentra con el Príncipe Sigfrido quien se compromete a hacer la promesa de amor capaz de romper el hechizo. Pero Von Rothbard tiene otros planes y Odette y Sigfrido deberán enfrentarse al engaño y a la muerte.
La compañía y su directora
Laura Alonso, hija de la emblemática bailarina y coreógrafa Alicia Alonso, fundó la compañía en 1995. El Ballet Clásico de Cuba es y ha sido la casa de grandes figuras de la danza cubana. Hoy, acumula éxitos en la escena internacional con un repertorio que recorre grandes clásicos como lo son El Lago de los Cisnes, El cascanueces, Don Quijote, Los tres mosqueteros, entre otros. La compañía lleva también a escena obras originales de coreógrafos contemporáneos que han construido el sello distintivo de la compañía.
Laura Alonso es bailarina, directora profesora y Premio Nacional de Danza de Cuba (2021). Sus padres Alicia y Fernando Alonso fundaron el Ballet Nacional de Cuba en 1948. Desde niña creció inmersa en la danza y comenzó su formación como bailarina a temprana edad. Fue solista principal durante 25 años en el Ballet Nacional de Cuba. En 1988 creo el Centro de promoción de la Danza de Cuba, conocido internacionalmente como Prodanza.

En esta ocasión son cuatro las parejas de bailarines que interpretarán a los personajes principales durante la temporada. Patricia Hernández, Abraham Quiñones, Rachel Mendoza, Isaias Rodríguez, Alejandra de Jesús Rodríguez, Jorge Pablo García y Pavel Pérez son los encargados de dar vida a Odette y Odile -los Cisnes blanco y negro respectivamente- y al Príncipe Sigfrido. La directora del ballet remarcó la diversidad de versiones que esto implica.
«Hay muchas maneras de interpretar, Cada bailarín lo hace diferente según su personalidad y estilo. Esto es importante porque hay que dejar que el artista se exprese»
Laura Alonso, que ha demostrado su templanza y rigurosidad en el escenario, hizo hincapié en la transformación que El lago de los Cisnes ha ido sufriendo a lo largo de los años y del cual hoy es participe. Bajo su dirección se augura una expresiva lucha entre el bien y el mal en la que, señaló ella, el amor y la bondad han de triunfar. En esta versión, con un arreglo hecho por su madre, Alonso viste de optimismo el ballet clásico con un giro en el que la vida y el amor prevalecen.

