6.2 C
Madrid
domingo, 11 enero, 2026
6.2 C
Madrid
domingo, 11 enero, 2026

El golpe cae del lado correcto: La Paloma sacude Zaragoza

La Sala Oasis fue testigo del gran...

Globos de Oro 2026: todo lo que necesitas saber de los premios

Los premios de Hollywood están preparados para...

El Deportivo Guadalajara rasca un punto ante el Cacereño

Los de Pere Martí, sediento de puntos,...

La destrucción de la belleza I : El Hotel Florida

En un pasado no muy lejano, la plaza del Callao no era un lugar inhóspito en el que toda clase de personajes grotescos abordan a los transeúntes en busca de un clip viral en redes u otras peculiares demandas. Las fachadas de la plaza gozaban de una armonía propia de la contemporaneidad de las construcciones, pero, en la actualidad, dos de ellas rompen con la belleza característica del resto de edificios que las rodean.

Las dos fachadas disonantes en la plaza del Callao, los dos bloques sombríos de ladrillo y hormigón armado, pertenecen a Fnac y El Corte Inglés. No obstante, esto no siempre fue así: en el lugar que ocupa El Corte Inglés, hace sesenta años, se alzaba un monumental hotel repleto de historia, anécdotas y cultura. Este era el Hotel Florida.

Recreación del Hotel Florida | Alvaro Bonet
Recreación del Hotel Florida | Alvaro Bonet

Las maravillas urbanas

En las capitales europeas, en concreto en Madrid, es típico del habitante sentirse como un perpetuo niño exaltado que observa todo por primera vez. El cuello llega a doler al permanecer horas paseando y admirando la arquitectura que se erige ante nuestros pies.

El Hotel Florida fue diseñado por el gran arquitecto del Madrid de principios del siglo XX, Antonio Palacios. De él aún quedan en pie el Palacio de Cibeles, el Hospital de Jornaleros de Maudes o el Círculo de Bellas Artes. Palacios tuvo un papel esencial en la construcción del nuevo Madrid de comienzos de siglo; fue apodado el Gaudí de Madrid. El Florida fue un encargo de Velasco Florida en 1922 y, dos años después, el 31 de enero de 1924, el hotel abrió sus puertas con una propuesta innovadora de estilo neoyorquino. Pronto se convirtió en un epicentro cultural, al que acudían los intelectuales del momento tras las múltiples sesiones de teatro de la calle Gran Vía. En sus primeros años de tertulias y coloquios se alojaron figuras como Charles Chaplin, García Lorca o Antoine de Saint-Exupéry.

Postal de la Plaza del Callao
Postal de la Plaza del Callao

El punto de inflexión

Sin embargo, pronto llegó la guerra. El hotel se convirtió en el núcleo de los corresponsales extranjeros, pilotos soviéticos y brigadistas internacionales. Entre ellos, nombres como Ernest Hemingway, Martha Gellhorn, Virginia Cowles, Robert Capa, Gerda Taro, John Dos Passos o Miguel de Unamuno al regresar del exilio. Cientos de crónicas se firmaron desde el Florida; allí (todavía se puede apreciar si se sube a la azotea de El Corte Inglés) se podía ver lo que en ese momento era el frente en la zona de Casa de Campo. Incluso algunos proyectiles cayeron en el hotel: la fachada sufrió daños, pero no se registró ninguna víctima.

Al descubrir la magnífica historia de este hotel, es imposible no preguntarse: ¿cómo permitieron que un lugar así se derribase? ¿Quién o quiénes fueron los culpables de que haya desaparecido la habitación de Hemingway o la mesa donde tomaba café Gerda Taro?

Recreación del Hotel Florida | Alvaro Bonet
Recreación del Hotel Florida | Alvaro Bonet

¿Quien cometió el crimen?

La respuesta es simple, pero pasa desapercibida. Tras la Guerra Civil y la victoria del bando sublevado, los dueños del hotel se vieron obligados a exiliarse. Si se piensa detenidamente, el Hotel Florida representaba algo intrínseco a la modernidad e ideales muy alejados de los del régimen; el lugar fue un punto de apoyo a la República durante la guerra. Por esto en 1962, el edificio fue vendido a Pepín Fernández, fundador de Galerías Preciados

Él ya había adquirido el solar donde actualmente se encuentra el Fnac de Callao; tras esto, en 1964, se procedió a la destrucción del Hotel Florida y de todo lo que significó para la ciudad de Madrid. Arias Navarro, el alcalde de Madrid en ese momento, aprobó su demolición. Este complot político y patrimonial se dio con la aprobación de Francisco Franco, pues tanto él como su mujer, Carmen Polo —quien adoraba las galerías—, eran cercanos a Pepín Fernández.

Esta es una muestra de cómo figuras con un poder inmenso, en su momento de apogeo, fueron y son capaces de prolongar la destrucción de un lugar bello, innovador y corazón de la vanguardia de la metrópoli. Como esta historia hay muchas: aquellos que no pisan la ciudad, que no escuchan las voces de los ciudadanos, que se esconden en su torre de marfil, nos han robado muchas imágenes cautivadoras que podrían encontrarse ante nuestros ojos.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

‘Discurso preliminar’, el punto de partida de la critica antiindustrial

La editorial Pepitas de Calabaza trae a las librerías un ejemplar más de la trayectoria de Jaime Semprún El Discurso preliminar de la Encyclopédie des Nuisances (Enciclopedia de la Nocividad) es el comienzo de la editorial formada por Jaime Semprún...

Antena de Oro para ‘El Marcapáginas’ de David Felipe Arranz

El Marcapáginas de David Felipe Arranz será galardonado con una Antena de Oro en su 25 aniversario El premio que otorga la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión de España este sábado 8 de noviembre, reconoce la calidad de...

Víctimas de la alienación sexual

La alienación social y sexual toma protagonismo con el avance del siglo XXI y las  decisiones de grandes empresarios como el directivo de Open IA En la última semana han salido a la luz las intenciones de Sam Altman (CEO...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo