La ópera prima del artista se disfrutará en directo el próximo 25 de septiembre en Madrid
“¿Y si saco el álbum y no renta?” se cuestionó Rusowsky en una entrevista en ‘Rolling Stone’. Esta pregunta con tono irónico y reflexivo fue lo que preocupó al artista antes de lanzar al mundo su ópera prima, Daisy. Ante la expectación de un público ansioso por un producto más personal del artista, la presión y la carga emocional se triplicaron para el compositor. Después de miedos, inseguridades y motivaciones, finalmente, dicho proyecto llegó el 23 de mayo.
Rusowsky posee un estilo único donde a través de mezclas entre varios géneros crea uno único, el suyo propio. Su trayectoria comienza en 2019 donde publica varios sencillos y colabora con otros artistas como Fuji. Posteriormente, gana más reconocimiento gracias a temas junto a Ralphie Choo como Dolores o Hugo Gloss. En su faceta como compositor y productor ha trabajado con artistas como Judeline o Dellafuente, además de nombres internacionales como Saramalacara.
Con su primer disco, el también llamado “el ruso” personificó diferentes sentimientos como la pasión o la frustración y finalmente dio a conocer a Daisy. En un recopilatorio de 13 canciones con una duración total de 40 minutos, el compositor trata temas dispares en cada canción, desde la nostalgia hasta la vulneración emocional. En una entrevista para Mondosonoro, Rusowsky declaró cómo dichos sentimientos afectan a su forma de componer: “Soy muy tristón e introspectivo, pero a lo loco. Siempre abordo estos sentimientos con muchísima intensidad”.
Además de la sensibilidad artística del ruso, seis canciones del proyecto son colaboraciones. Si bien los temas que aborda en cada sencillo son diferentes, los artistas invitados mantienen un estilo cohesivo. Entre los featuring encontramos desde grupos míticos como Las Ketchup a intérpretes de lo urbano como Ravyn Lenae, Kevin Abstract, Jean Dawson, Ralphie Choo o La Zowi. Entre dichos temas destaca la canción con las Ketchup, Johnny Glamour, un éxito que ha unido nuevas generaciones a grupos legendarios.
Una de las cualidades que albergan más importancia en el proyecto es la escena artística y por ende, su portada. Bajo dichos diseños están las mentes del dúo fomotrauma (TRISTÁN! y mori) junto con el colaborador Roy Viceroy. La imagen visual del proyecto, aparte de ser llamativa, ha estado expuesta a varias teorías. La principal se basa en que el álbum está inspirado en el film 2001: Odisea del espacio, debido a la escena en la que HAL 9000 canta “Daisy Bell”, un paralelismo del nombre del disco, Daisy.
El artwork, según Rusowsky en una entrevista para ‘Rolling Stone’, fue un intento de replicar “la camiseta de la peli de Elephant, que es amarilla con el toro» y simplemente se sustituyó la figura por la de el gorila. A pesar de que el color fuese una alegación a dicho film, el amarillo es el sello de identidad del artisa. Dicho fondo es el telón a ese aspecto emocional donde el ruso quiere aportar la atención de lo que es el disco, de lo que fue y lo que será.
Éxito y directo
El disco ha traspasado barreras, su autenticidad y su experimentación ha hecho que se haya escuchado internacionalmente. El éxito se ha hecho eco en varios medios, donde se le ha brindado oportunidades únicas. La más destacada ha sido el famoso tiny desk de la cadena de radio pública norteamericana NPR, donde el artista ha convertido la escucha de su disco en una escena íntima a través de un acústico acompañado de músicos como Omar Alcaide, Juan Arance, Drummie, Marcos J. Lo?pez y Xoan Dominguez.
Dejando atrás el éxito, la técnica y la creatividad; el directo es fundamental para el artista. El intérprete compartirá su ópera prima en varios escenarios del mundo. Sus oyentes españoles tendrán seis oportunidades de ver al ruso en vivo y en directo. Su eurotour comenzará en Madrid, como pistoletazo de salida, Rusowsky interpretará su disco en el Movistar Arenas, el 25 de septiembre. Después pasará por varias ciudades españolas tales como Barcelona, Valencia,Sevilla y Granada, y posteriormente, dará el salto a varias capitales europeas como Londres o Ámsterdam, entre otras.
Rusowsky aún no ha transmitido qué pasará en el futuro, pero el artista solo necesita una habitación y sus propios pensamientos para hacer arte. Por lo que, estaremos esperando a lo venidero.

