El cantante canario dio su último concierto el pasado 13 de junio en La Sala del Movistar Arena
El artista invitó a todo su público a su casa convertida en escenario para cantar dieciocho canciones, entre las que se encontraba su último lanzamiento: Algún Día

Agoney comenzó el concierto abriendo la puerta de lo que él definió como su casa. El objetivo del artista consistía en que su público le acompañase durante una noche en la que por supuesto iban a suceder muchas cosas. La canción que inauguró el evento fue Black, una crítica a la sociedad actual obsesionada con la validación externa. «Buenas noches Madrid. Vamos a disfrutar de la oscuridad y a dejar todos los problemas fuera», continuaba Agoney para introducir la siguiente canción: Bailando En La Oscuridad.
Solo fueron necesarias dos canciones para que Agoney conectase por completo con sus oyentes. Aprovechándose de esta energía cantó su canción Intacto para más adelante volver a dirigirse a los fans: «Gracias por aceptar mi invitación, bienvenidos, bienvenidas y bienvenides (…) Podemos hacer lo que queramos, estamos en intimidad. Necesitaba construir esta casa para ser libre porque cuando salía de ella me cohibía».
Miriam Rodríguez como artista invitada
Una de las sorpresas de la noche llegó cuando la puerta de esa casa improvisada se abrió para recibir a una emocionada Miriam Rodríguez. La artista se unió a Agoney para interpretar la canción MÁS y protagonizar uno de los momentos más emotivos de todo el concierto. «Estuviste en un momento muy delicado para mí y me hace muy feliz que estés estoy hoy aquí» le decía el canario a la gallega. Miriam por su parte respondía a estas palabras con un «te quiero Agoney, te admiro».

La monstruos de la noche
Tras esta primera parte del concierto el escenario cambió por completo. Las luces comenzaron a parpadear y se volvieron de un verde intenso. «Lo complicado de las emociones es que nunca sabes lo que va a salir. Durante días siento que todo es perfecto pero por la noche vienen los monstruos y me intento ocupar de ellos», admitía el cantante. Fue así como los monstruos de Agoney se asomaron por las ventanas de la casa.

El artista consiguió vencer a las figuras con pistola en mano para dejar paso a su canción Tormenta, con la que el público se recuperó de la oscuridad para bailar y saltar. «Creo que no me merezco tanto», decía Agoney tras la ovación posterior al tema, pero rápidamente rectificó para enorgullecerse de sí mismo. Para seguir con esta calma después de la tormenta, el canario pidió a los allí presentes que cantasen con él la canción Edén. «Esto se va acabando ya me cargue al monstruo ya está todo. Solo me queda acordarme del niño que fui que soñaba con ser músico. Esta canción va para todos los que intentamos ser adultos», decía explicando el significado de Volver a ser.
Viaje al infierno
Después de breve oasis Agoney tenía previsto regresar de nuevo a otro lugar oscuro: el infierno. «Madrid bienvenidos a mi infierno voy arder para ustedes». Dentro de este espacio el cantante cantó canciones como Quiero Arder o Pecador: «A ver esos pecadores y el que no haya pecado, ya es hora ¿no?».

El concierto terminó con un amanecer acompañado de un arcoíris. Las encargadas de cerrar la última fecha de la segunda parte de ‘Dicotomía Tour’ fueron Cachito y Algún Día, el tema más reciente del cantante.


