Misticismo andino y beats contemporáneos de la mano de Jatun Mama
La música de raíz en América Latina está viviendo una de sus épocas doradas más mutantes, y Madrid se ha consolidado como el puerto de entrada europeo para estas corrientes que sanan el cuerpo a través de la vibración. La noche de este viernes 17 de julio, la mítica e incandescente Sala Sol se convertirá en un templo de misticismo andino y beats contemporáneos para recibir el directo de Jatun Mama, en una velada compartida junto al magnetismo ritual de La Coya.
El latido de la gran madre: Jatun Mama
Bajo el nombre que rinde tributo a la «Gran Madre» en quichua, Jatun Mama es una propuesta que opera en el cruce exacto entre la cosmovisión andina, los cantos medicinales y el diseño de audio electrónico. Su trayectoria es una búsqueda espiritual que traduce los sonidos del viento, el agua y la selva a frecuencias de baja intensidad, sintetizadores analógicos y ritmos lentos y pesados propios del dxowntempo andino y el folktronica.
Su discografía funciona como una bitácora de viaje hacia el interior de la selva y la montaña. A través de producciones meticulosamente curadas, Jatun Mama entrelaza instrumentos tradicionales —como la quena, las zampoñas y el charango— con atmósferas electrónicas que nunca pierden su carácter ritual ni su respeto por la raíz. Sus composiciones no están diseñadas para el consumo rápido, sino para generar un trance meditativo que se baila con los pies descalzos sobre la tierra húmeda del subconsciente.
Un encuentro ritual: La Coya en la mítica Sala Sol
La noche no estaría completa sin la presencia de La Coya, el alter ego artístico con el que la ecuatoriana Camila Terán deconstruye el pop de vanguardia y la música andina. Con una propuesta cargada de poder femenino, teatralidad y líricas que conectan con los linajes ancestrales, su directo es la contraparte ideal para encender la pista desde una perspectiva mística y contemporánea.
Las frecuencias graves se adueñarán del asfalto madrileño. No será un concierto convencional, sino un rito de paso donde el folclore globalizado demostrará su capacidad para tender puentes entre la cordillera de los Andes y la noche madrileña. Si buscas bailar desde el alma y perderte en la geometría de lo invisible, mañana tienes una cita obligatoria bajo el neón de Sol.


