Una película que demuestra que el amor y la música pueden vencer a las adversidades
El cumpleaños de la protagonista Keira Knightley ayer día 26 de marzo nos lleva a recordar el gran papel que la nominada al Oscar hizo en la película Begin Again.
Begin Again, dirigida por John Carney, llegó a las grandes pantallas en el año 2014 en España, un año más tarde del estreno en Estados Unidos. Nominada a un Oscar por la mejor canción original, esta película nos conquista desde el primer momento gracias a sus toques musicales.
Keira Knightley interpreta a Greta, una joven apasionada por la música que se muda a Nueva York con su novio Dave (Adam Levine). James Corden interpreta a Steve, el mejor amigo de Greta, quien protagoniza el primer plano de la película. Esta comienza con una invitación de Steve a Keira Knightley , la cual empieza a cantar y, cuya voz, sin ser sorpresa, nos conmueve. Y es que sin ser un musical, la música tiene un papel fundamental, pues esta es es la pasión y objetivo principales que siguen los protagonistas en la película y, por ello, es frecuente a lo largo de la película encontrar a los personajes interpretando canciones originales.

Dan (Mark Ruffalo) interpreta al productor musical que coincide con la joven aspirante a cantante Greta. La película después de mostrar brevemente la vida de Dan, vuelve al primer plano con el que comienza, siendo este el momento donde ambos conectan y comienza su trama juntos.
La dura realidad de la industria musical
Con ligeras críticas a la industria musical, sin profundizar demasiado en ello, aporta a la trama de la historia otro debate del que hablar. Greta debido a su relación sentimental con Dave, el cual parece estar llegando a la cumbre del estrellato, siempre ha vivido desde fuera la realidad de la industria musical, sin la oportunidad de ser ella la verdadera protagonista. No tiene miedo de expresar su opinión y deseos, no se asienta con lo fácil, algo que aprende de Dan, el cual podríamos decir que ejerce de su mentor.
Crisis existenciales en la adolescencia
En la vida de Dan se nos introduce a su hija adolescente Violet (Hailee Steinfeld). Esta se encuentra en un momento duro de la vida, donde se siente perdida y sin ambición. La falta paternal en su vida es un factor importante en ello, la relación conflictiva de sus padres lleva a que Dan se distancie de su hija, demasiado enfocado en su trabajo olvida lo importante que es mantener esa relación padre e hija. Es cuando Greta se adentra en su vida cuando vemos que esto toma un giro. Así la película trata un tema relevante en la actualidad: la importancia de dar visibilidad a esa difícil etapa de no saber qué camino escoger y no tener ninguna figura que te ayude.

La música como forma de medicina
Tanto Dan como Greta reciben golpes emocionales fuertes que les hacen no tener nada que perder para aferrarse el uno al otro con la esperanza de encontrar un futuro prometedor. Es en el proceso de esto donde, a su paso, cautivan a todos aquellos que escuchan la música que consiguen crear juntos. Las adversidades a las que se enfrentan no les frenan ni permiten que la negatividad venza, este positivismo que claramente la película representa nos reconforta, nos podemos sentir a llegar identificados con los personajes, conectamos con ellos y nos invita a ponernos en sus lugares por la proximidad con la que enfocan a sus personajes. Nos queremos quedar hasta el final de la película para ver que ocurre con los personajes, vemos como crecen y avanzan a lo largo de la película, nos engancha.
La película nos enseña la valiosa lección de que en la vida muchas veces es necesario perderse para poder encontrase, que los obstáculos nos hacen más fuertes y aprendemos de ellos, cómo la vida toma diferentes rumbos y debemos saber sacar lo mejor de cada uno.


