25 C
Madrid
sábado, 25 julio, 2026
25 C
Madrid
sábado, 25 julio, 2026

‘Killers of the Flower Moon’: Scorsese pide perdón a los nativos americanos con un descomunal retrato de su sistemática matanza

En 206 minutos de metraje el cineasta estadounidense reproduce la despiadada movilización del hombre blanco en busca de petróleo en la América profunda

Robert De Niro, Leonardo DiCaprio y Lily Gladstone encabezan la obra estrenada en Cannes el pasado mayo y que llegará a los cines el 20 de octubre.

Si la fiebre del oro enloqueció a bandidos y no tan bandidos a finales del siglo XIX y principios del XX, más tarde llegaría la locura por el oro negro. No lo buscarían en el Oeste o en México como en la obra maestra de John Huston El tesoro de Sierra Madre. Sino que Martin Scorsese sitúa la fiebre por el petróleo en Fairfax, hogar de la Nación Osage. Scorsese se rodea de sus actores de cabecera, De Niro y DiCaprio, para narrar la llegada del hombre blanco a tierras indígenas y su implicación en la avalancha de asesinatos Osage.

Un relato marcado por la codicia

La primera escena de Killers of the Flower Moon -brillante- nos revela el instante en el que los Osage descubren que bajo sus pies se encuentra el recurso que cambiará el rumbo de su pueblo. Las cabañas pasan a convertirse en casas y las pequeñas aldeas en pueblos que se van engrandeciendo con la llamada del dinero fácil. Uno de los que atendió la llamada del papel verde fue Bill Hale (Robert De Niro), que se alza como el patriarca de Fairfax, llamado Rey por todos los ciudadanos, una figura de consenso. Acomodado en el sillón de su envidiable oficina aguarda la llegada de su sobrino. Ernest Burkhart (Leonardo DiCaprio), un joven con pocas luces, llega desde las trincheras de Francia a hacer dinero bajo la custodia de su tío.

Enfrente, Mollie (Lily Gladstone) se erige como mujer regia de los Osage, de pocas palabras, pero infinito conocimiento. Suya es la voz en off que enumera las muertes de los suyos en los varios intermedios en blanco y negro que muestra en pantalla Scorsese. El director de tantas películas irrepetibles se vacía y decide ahondar en un tema que necesita de un relato maduro y fiel. Si en Gangs of New York Scorsese contaba el origen moderno de Nueva York, en Killers of the Flower Moon filma la mancha que coincide con la consolidación de Estados Unidos como potencia mundial después de la Gran Guerra.

Leonardo DiCaprio, Martin Scorsese y Robert De Niro en el Festival de Cannes | Fuente: IMDb

La confabulación detrás de los crímenes tiene un objetivo muy claro: hacerse con el rico patrimonio que amasan las familias Osage sea cual sea el método. Mollie consigue trasladar el mensaje de la comunidad a Washington y el encargado de hurgar en las redes de los poderes fácticos de Fairfax es el agente del FBI Tom White (Jesse Plemons), que revierte el desamparo institucional sufrido por los Osage. El tejido comandado por un cordial en formas, pero despiadado en fondo Bill Hale se desmorona en una magnífica historia de confesiones y deslealtades.

En esta, Scorsese deja las calles de Brooklyn, pero la familia siempre permanece. Bill Hale se presenta como el padrino y a Byron (Scott Shepherd) y Ernest como los encargados de enriquecerla. Un aire de cine negro, que recuerda al de Chinatown, la convierte en una película que trasciende el motivo histórico y reluce con personajes increíblemente bien redactados. Que no se acabe nunca el cine de Scorsese.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Enric Juliana: “Junts es Convergència pasada por el pequeño cesarismo de Puigdemont”

El periodista repasa la actualidad política siempre con un ojo puesto en el pasado, pero advierte: “El pasado que siempre sirve para explicar el presente, esta vez se queda corto” Enric Juliana es uno de los más brillantes cronistas políticos....

Un WTF permanente

Los móviles son la herramienta perfecta para mantenernos en un estado de hiperactividad constante Algunas comunidades autónomas han actuado y prohibido el uso de los teléfonos móviles en los colegios hasta los 16 años. En las aulas universitarias responder al...

Morir dos veces

Por desgracia, la liturgia del minuto de silencio en los estadio ahora es apenas unos veinte segundos de aplausos está en peligro de extinción El silencio está perdiendo el protagonismo que debería tener en nuestra sociedad. Al igual que la...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo