Juan García-Gallardo, vicepresidente por VOX de Castilla y León, hizo unas declaraciones polémicas apenas unas horas antes de la gala de los Goya. Tildaba de «señoritos» a los cineastas que reciben ayudas para producir sus películas que «nadie ve». Unas palabras que han hecho que el vicepresidente, que pretendía defender y apoyar la huelga agrícola, se haya puesto a la opinión pública y al sector cinematográfico en contra. Según sentencia «hay quien llama cultura a cualquier cosa». No solo Almodóvar, que fue el más directo, defendió el séptimo arte: José Sacristán y el presidente de la Academia, Fernado Méndez-Leite, hicieron sus discursos ensalzando tanto el patrimonio cultural como la rentabilidad del cine.
El protagonista de esta polémicas, a pesar de todo, acudió a la fiesta del cine aunque, según él, a «alguien le escueza». Y vaya si ha escocido. Pedro Almodóvar, director consagrado en España y en Hollywood y muy reconocido a nivel internacional, le ha interpelado directamente dirigiéndose al público «les está hablando uno de esos señoritos a este hombre le voy a decir lo obvio y es que el dinero que recibimos lo devolvemos con creces».
Oposición a Gallardo: Castilla y León sí valora su cultura
No es un secreto que García-Gallardo siempre ha pretendido defender el sector primario. Aunque un sector primario algo sesgado. El término de «señoritos» lo emplea para defender a los huelguistas cuando esto son «atacados» ya que, para algunos medios y personalidades son los señoritos, los grandes propietarios, los que hacen esta huelga, los jornaleros y aparceros continúan su labor. Es cierto que hay una crisis en los precios de los alimentos, sin embargo, la forma de defenderlo de Gallardo se torna en un ataque a la cultura.
Rocío Anguita, concejala en el ayuntamiento de Valladolid por la oposición admite que es una constante en él. «Ya esperábamos este tipo de declaraciones muy provocadores, él (Juan García-Gallardo) cree que está en un patio de colegio donde puede decir cualquier barbaridad y levanta sus polémicas. No ha medido bien sus fuerzas y con mucha educación pero con mucha contundencia la academia de cine le ha puesto en su sitio«.

Los Goya son una oportunidad. «Suponen poner a la ciudad en el mapa durante varias semanas. Es un escaparate cultural y una suerte poder acoger esta gala», expone Rocío Anguita. Si bien ha sido un esfuerzo por parte de la ciudad acoger un evento tan grande, Valladolid se jacta de «ser una ciudad de cine». Por su festival internacional (La Seminci) y por su cátedra de cine en la Universidad de Valladolid.
Aunque ciertos personajes públicos censuren la cultura eso no significa que Castilla y León no se enorgullezca de ser la anfitriona, ni que los cineastas vivan de las subvenciones. Almodóvar ha aclarado que dedicarse al cine es un trabajo y que las subvenciones se devuelven con: taquilla, impuestos, seguridad social y además es un sector que crea miles de puestos de trabajo. Si algo caracteriza al cine español es su resiliencia. «El mundo del cine es muy combativo, está acostumbrado a a sacar sus proyectos adelante y hay gente muy seria trabajando» declara la concejala.
Otros discursos por el cine
José Sacristán ha entregado el Goya de honor al centenario Juan Mariné, director de fotografía con 140 proyectos a sus espaldas. En el discurso de entrega ha aclarado para, «algún que otro indocumentado», el valor que tiene el cine y su industria en España: «sencilla, humilde y llanamente, las películas, todas, forman parte del patrimonio cultural de este país».
Asimismo, el director de la Academia, Fernando Méndez-Leite ha agradecido a toda la gente que hace esto posible. Entre ellos, los espectadores que mantienen las salas y las producciones valorando el arte de contar historias. También a todos los trabajadores enamorados de su trabajo y comprometidos con él. “Los del cine somos trabajadores como los demás pero somos consciente de la suerte que tenemos en trabajar en lo que nos apasiona”. Afirma que el cine es “una industria que soporta una parte nada desdeñable de la industria de nuestro país”, contrariamente a ciertas declaraciones.
La gala de los Goya es la fiesta del cine, la fiesta de los cineastas y su reconocimiento: el trabajo, la dedicación y el cariño de muchas de las producciones ponen a España en lo más alto como es este año La Sociedad de la Nieve y Robot Dreams. Almodóvar ha contribuido a esto a lo largo de su carrera. Señorito o no representa más a nivel internacional a España que García-Gallardo y su política sensacionalista que ataca sistemáticamente a las artes.

