La víspera del día de Cervantes el Teatro Español acoge la segunda edición de estos premios
La noche del 22 al 23 de abril tuvo mucha magia y mucho espectáculo. Lírica, musical, texto, baile y circo son las disciplinas que se premian en esta gala que reivindica el arte y a los que lo ejercen profesionalmente. «Las cosas suceden, los sueños se cumplen y las palabras trascienden» con estas palabras, Cayetana Guillén-Cuervo, presidenta de la Academia de las Artes escénicas de España, daba comienzo a la segunda edición de estos premios.
Talía, la musa de la comedia y de la poesía es la que da nombre y figura a este galardón. Que, según los que lo recogieron «pesaba mucho». No fueron ni uno ni dos los que hicieron este comentario pero el éxito pesa, y su reconocimiento más. Así lo afirmó Vicente Fuentes quien recogió el premio especial del gobierno de canarias parafraseando a Juan Mayorga: “un premio no será tanto por lo que has hecho, si no por lo que esperan que hagas, este premio es un desafío”. Y es que, un premio no es más que una excusa para la autosuperación.
La gala y sus grandes momentos
Mamá, quiero ser artista. Una canción que ha marcado la historia de España y también el inicio de la gala. Con este homenaje a la gran Concha Velasco un grupo de niños, jóvenes y mayores hacían un pequeño sketch sobre el valor de todas las artes: «yo quiero ser cantante de ópera», decía un niño. Mientras cada uno expresaba su futuro. «Concha, la que has liado», decía la actriz Luisa Martín justo antes de que sonasen los acordes de este tema, seguido de la Chica Yeye. Para eso es esta gala, para anunciar y hacer un canto de amor sobre el valor de ser artista.
Después de ese primer «Mamá» de la canción. La gala se desarrolló con la protesta de las mujeres, de la necesidad de espacios seguros dentro y fuera de la profesión y también de la necesidad de erradicar la violencia machista. Con este reivindicación se alzaron las voces en los discursos de agradecimiento de Victoria Luengo, que ganó el premio a mejor actriz protagonista de teatro de texto; Carolina Yuste, premio a talento joven o Jorge de León, premio a mejor intérprete masculino de lírica. Igualmente el papel de las madres se ha recordado por varios de los galardonados: por inspiración, por ejemplo de lucha… Kiki Morente (a quien entregó el premio su madre, Victoria Carbonel) ganador del premio a talento joven de Iberia y Pedro Casablanc.
Muchas voces se alzaron contra la guerra y por la libertad y la paz. Algunas como Vicky Peña, ganadora del premio a mejor actriz de teatro de texto o Carlos Latre, académico de honor hicieron sus alegatos a la paz. Carlos Latre, en su salsa, imitando a grandes figuras del teatro español dijo, con la inconfundible voz de Fernando Fernán Gómez: «A todos esos que creen en la guerra y no en el arte les diré a la mierda, vivan las artes escénicas». Por su parte, los ganadores a mejor espectáculo de circo (Disculpa si te presento como si no te conozco) y Javier Pietro Mar, ganador a mejor música original (Cómo sobrevivir a un tsunami) dieron un paso más allá pidiendo su libertad para el pueblo palestino, terminando su discurso a grito de «Palestina Libre».
Asimismo se escucharon algunas voces por la inclusión y la diversidad. Incluso hay un premio especial para ello patrocinado por la ONCE: Premio Social por Cambio Social e Inclusión, que se lo ha llevado el festival de Almagro.
Uno de de los discursos que más caló fue el de Antonia San Juan, premio especial del gobierno de canarias quien recordó la importancia de la salud mental y dedicó el premio a su psicoanalista. «Que risa nos produce la salud mental en un mundo de locos».
Actuaciones memorables
Con este ambiente de paz, armonía y diversidad Jose Manuel Zapata (Zapata tenor) hizo sonar el himno de la alegría en el teatro español, pero no lo hizo solo. Después de una bonita entrada en la que se lució con la versión en alemán, instó a que todos los asistentes cantasen la tan conocida letra de Miguel Ríos. De esta forma todo el auditorio cantaba con una voz para, según el artífice de este fenómeno, escuchar: » En un mundo lleno de ruido y tanto dolor, durante un minuto os habéis escuchado unos a otros… esa es la sociedad que quiero dejar a mis niñas».
Siguiendo con las actuaciones, cabe destacar la del humorista Rafa Maza fue un monólogo corto pero espectacular lleno de referencias a los premios, a los griegos, al teatro y su propio homenaje a Mari Trini de versionando «Yo no soy esa». Se hizo honor a algunos de las sagas que han formado parte del panorama artístico español: Los Aragón (los payasos de la tele), los Carmona o, cómo no, los Guillén-Cuervo de los que forma parte Cayetana Guillén-Cuervo. Los Talía acogieron a cuatro Carmona juntos en el escenario y a Eva Diago con un temazo del musical «GYPSY».
El broche de oro, al final del todo fue el homenaje a la estatua de Lorca, a la salida del teatro del Español, Lorca se llenó de rosas blancas. En el siglo XIX esta flor significaba que el artista seguía contratado, mientras que un clavel significaba el despido. Lorca se cubrió de flores blancas, las últimas retransmitidas puestas por Antonio Banderas y Cayetana Guillén-Cuervo. Porque a Lorca y al teatro español aún les queda mucha guerra.

Del gesto al texto
Podría decirse que el teatro de texto es el más popular de los espectáculos dentro de las artes escénicas. Los laureados de la noche en esta disciplina fueron:
Mejor espectáculo de texto y dirección de escena: Forever.
Curiosamente, para ser de texto, en esta obra no se dice una palabra. Sin embargo se cuenta una historia al más puro estilo griego: con máscaras. Esta tragedia sobre la convivencia, la violencia o la inclusión ha conquistado el corazón no solo de los académicos, también de miles de espectadores que ha acogido el teatro María Guerrero.
Mejor autor de texto teatral: Juan Carlos Rubio por El novio de España.
Mejor actor protagonista: Pedro Casablanc por Don Ramón María del Valle Inclán a través de Don Ramón Rodríguez de la Serna.
El discurso, recitado por Aitana Sánchez-Gijón ya que Casablanc estaba de gira fue una oda de amor hacia las madres. Esa figura, ese trabajo tan necesario y a la vez tan invisibilizado.
Mejor actriz protagonista: Victoria Luengo por Prima Facie.
Mejor actor de reparto: Raúl Prieto por Tan solo el fin del mundo.
Mejor actriz de reparto: Vicky peña por La isla del aire.
Mejor espectáculo latinoamericano de artes escénicas: Algodón de azúcar de Gabriela Ochoa.
Mejor producción de artes escénicas de Nueva York de autoría Hispana contemporánea: The Red Rose.
Dando el do de pecho
Los ganadores y los nominados han dado, desde luego, el do de pecho consiguiendo estas metas. Para todo cantante y más si además son actores e intérpretes, esta frase hecha tiene mucho que ver con su profesión. El esfuerzo tiene su recompensa y así lo han demostrado todos estos artistas de lírica y musical (que aunque lo parezca no es lo mismo).
Mejor espectáculo de lírica: La Dolores, del Teatro de la Zarzuela.
Mejor intérprete femenina de lírica: Ruth Iniesta por Rigoletto.
Mejor intérprete masculino de lírica: Jorge de León por La Dolores.
Mejor espectáculo de teatro musical: The book of Mormon de The Son Produce.
Con todo lo pesados que suelen ser los discursos, aquí no hubo. Por un fallo de coordinación, probablemente, nadie subió a recoger el premio.
Mejor dirección musical de teatro musical: Julio Awad por El fantasma de la ópera.
Mejor actriz de teatro musical: Talía del Val por El fantasma de la ópera.
Mejor actor de teatro musical: Alejandro Mesa por The Book of Mormon.
Quién compartía nominación con su compañero de reparto Jean Buxaderas y lo recogieron los dos juntos en un paseo hacia el escenario rebosante de alegría.

De la tierra la cielo
Algo que se les dice mucho a los bailarines y acróbatas es que tienen que tomar tierra, buscar su centro para no perder el equilibrio, algo muy necesario en danza y circo. Desde luego estos intérpretes han encontrado su centro, su tierra y también la musa, Talía, que desde el monte Olimpo, les ha acercado un poco más al cielo con este reconocimiento.
Mejor espectáculo de circo: Disculpa si te presento como que no te conozco, de Miguel Barreto y la pequeña Victoria Cen.
Mejor espectáculo de danza: Firmamento.
Mejor coreografía: Mario Bermúdez por Averno.
Mejor intérprete masculino de danza: David Coria por Los bailes robados.
Mejor intérprete femenina de danza: Lorena Nogal por Firmamento.
Tras escena
Homenaje a los técnicos y todos aquellos que «entre cajas» como dice Cayetana, se cuece la magia. Los técnicos, las productoras, diseñadores de vestuario… Gracias a todo el trabajo previo el teatro se puede disfrutar.
Mejor Iluminación: David Picazo por Cielos.
Mejor escenografía: Alessio Meloni por Cielos.
Mejor vestuario: Rosa García Andújar por Valor, agravio y mujer .
Mejor labor de producción: La Veronal.
Menciones especiales

Premio a trayectoria profesional: Josep Carreras (intérprete de lírica).
Josep Carreras quien lleva trabajando más de medio siglo ha recibido una ovación en pie que se ha alargado unos cuantos minutos. Ainhoa Arteta, quien le ha entregado el premio, ha destacado su valor como artista y como persona, el calor de los aplausos parece confirmar la opinión de la cantante.
Premio talento joven: Carolina Yuste y Kiki Morente.
Premio especial del gobierno de canarias: Antonia San Juan y Vicente Fuentes.
Premio de la ONCE por cambio social e inclusión en las artes escénicas: Festival de Almagro.
Mejor labor de compañía: La Joven.
Premio estudio y divulgación de las artes escénicas: Revista Primer Acto.
Una revista que lleva en activo desde 1957 y entonces y ahora expone la importancia de los espacios de pensamiento crítico en tiempo de guerra, desigualdad.
Todos los presentes a la gala llevan muchos horas de vuelo entre bambalinas, sobre los escenarios y muchas veces en sus casas… Lo que conlleva a que la gala de los Talía, no solo tuvo un ritmo dinámico, también, el ambiente familiar marcó la celebración.

