Una historia sobre el consentimiento
La película, ganadora del premio Un Certain Regard a Mejor Película en el festival de Cannes de 2023, está disponible en la plataforma FILMIN desde hoy viernes.
Imagina lo siguiente: estás en tu casa, hastiado por el calor mientras haces zapping entre las miles de opciones de películas y series que tienes pendientes de ver. Abres FILMIN, y lees “How to Have Sex” (“Cómo Tener Sexo” en español). El título, unido a los neones y a la fiesta que se filtra entre las imágenes te hace pensar que se trata de una tonta historia de instituto; una chick-flick en la que la protagonista —probablemente, una nerdy con gafas que no destaca en casi nada—, acabe perdiendo la virginidad con el que era su mejor amigo de la infancia y, por ende, el amor de su vida. Decides ponerla. Igual te haces unas palomitas para disfrutar aún más del filme.
La película comienza y conoces a Tara, Em y Skye, tres adolescentes británicas que, como los españoles con Gandía, viajan a una isla al sur de Europa para celebrar que han terminado el instituto. La universidad les espera y, con ella, la vida adulta. Las amigas fantasean con cómo va a ser su fin de semana: alcohol, fiesta, chicos, sexo… en el que seguro será el verano de sus vidas. Pero todo se complica.
Volvemos a casa
La cineasta Molly Manning Walker (Londres, 1993) dirige How to Have Sex, su debut como directora en una película preciosa pero moralmente aplastante. Con una profunda generosidad y una espeluznante sinceridad, Manning Walker cuenta una historia del consentimiento sexual. Ya no es tener sexo. Es que me respetes antes, durante y después de él.
Tara, interpretada por una inmejorable y absolutamente fascinante Mia McKenna-Bruce, es la única del grupo que todavía es virgen. La presión social le hace querer perderla cuanto antes y, quizá, tener la valoración completa que siente sus amigas no tienen de ella. Así, cuando uno ha visto la película, y los títulos de crédito empiezan a salir, se encuentra con lágrimas corriendo por sus mejillas. “Está bien”, dice Tara en un momento de la película. Pero no, no lo está.

A la directora no le interesa tachar la cultura fiestera como insensible ni condenar a todos los adolescentes como depredadores sexuales. Manning Walker encuentra matices por todas partes: Badger (interpretado por Shaun Thomas), el primer amigo que conoce el trío al llegar en sus vacaciones, es amable, pero ingenuamente egoísta; en cambio, Paddy (al que da vida Samuel Bottomley), su mejor amigo, es repulsivo, pero está condicionado a ello por una férrea educación impregnada de masculinidad tóxica.
Sin ser una película en ningún momento violenta, es una película muy bruta, porque habla de lo que realmente pasa. Una película que deberían ver muchas y, sobre todo, muchos jóvenes de hoy en día. El querer tener sexo cuanto antes hace que Tara tenga una primera experiencia espantosa, acrecentada por los días que le siguen. No está a gusto consigo misma y, a la vez, siente que no tiene a quien contárselo. Siente que está sola.

How to Have Sex propone la conversación. Propone preguntas a las que no ofrece respuestas claras, pero su mera existencia hará que el público se plantee sus propias experiencias. ¿Hasta dónde hemos llegado como sociedad? ¿Es normal que, cada vez, más niñas sientan la necesidad de perder la virginidad cuanto antes? ¿De ser adultas antes de tiempo? ¿Dónde está la línea que separa la coacción del consentimiento? Es una película sobre cosas que, tristemente, ocurren todo el tiempo. Cosas que dejan cicatrices en las vidas de los jóvenes pero de las que, por suerte, uno puede repararse.

