Dos décadas después de su estreno en España, sigue despertando admiración por su originalidad estilística y retorcida trama
Un hombre es encerrado durante 15 años por un motivo desconocido; una vez es liberado, busca venganza. Es la premisa de una de las mejores películas del siglo XXI, un drama que logra mezclar magistralmente la tragedia clásica con el género de acción y recursos experimentales. Su rocambolesca historia, violentas escenas y sorprendente giro de guion final ha elevado este largometraje a obra de culto, y aún hoy, tras veinte años, continua inspirando a nuevos cineastas y turbando a ingenuos espectadores.
Quince años secuestrado, cinco días para vengarse
La película surcoreana Oldboy nace como una vaga adaptación del manga homónimo escrito por Garon Tsuchiya e ilustrado por Nobuaki Minegishi. El director Park Chan-wook, que había desvelado su destreza con Joint Security Area (2000), la concibe como la segunda entrega de su denominada Trilogía de la Venganza, que había comenzado con Simpathy for Mr Vengaence (2002) y que concluiría con Lady Vengaence (2005).

La imposibilidad de categorizar esta película en un género es uno de los aspectos que la hace tan especiales. Además de las cuestiones filosóficas que plantea sobre la autodestrucción que genera la venganza o la irreversibilidad de los errores («Sé que no soy más que una bestia pero… ¿acaso no tengo derecho a vivir?»), el filme destaca por el tratamiento de las escenas de acción.
La espectacular coreografía del imposible plano secuencia con la que el protagonista se abre paso por un angosto pasillo repleto de enemigos con la única ayuda de un martillo dista completamente de la característica manera asiática de retratar el combate cuerpo a cuerpo y marca el punto de no retorno para el protagonista Oh Dae-su en su gesta por encontrar el responsable de su reclusión. El contraste de la agresividad de la escena con el lirismo de la música de Yeong-wook Jo ha quedado grabado en el imaginario colectivo de la cinefilia mundial, junto con la imagen de Oh Dae-su devorando un pulpo vivo o el momento en que descubre el motivo de su castigo.
Fascinación intercultural por Oldboy
Oldboy se estrenó en Corea el 21 de noviembre de 2003, el mismo año que Bong Joon-ho presentó su estremecedor drama policiaco Memories of Murder y Kim Ji-Woon proyectó por primera vez la película de terror Dos hermanas. La innovación argumental y singularidad estilística de estas tres películas enamorarían a la crítica internacional y establecerían los paradigmas de un nuevo cine coreano que se abriría camino en el panorama cinematográfico occidental.

Europa tuvo que esperar un año para ver la obra. En el Festival de Cannes de 2004, año en que contó con la colaboración del cineasta estadounidense Quentin Tarantino, Oldboy ganó el Gran Premio del Jurado, la segunda mejor conmemoración del evento. España reconoció el trabajo de Park Chan-wook con el galardón al Mejor Largometraje en el Festival de Cine de Sitges.
En Estados Unidos, Spike Lee (Haz lo que debas (1989), Cuatro niñas (1997)) realizó una versión del filme protagonizada por Josh Brolin, Sharlto Copley, Elizabeth Olsen y Samuel L. Jackson, que fue considerada innecesaria por la crítica, pero que ayudó a popularizar la película original en el país.
El legado de Oldboy y la popularidad del cine coreano en la actualidad
Gracias a Oldboy y sus películas contemporáneas, el cine coreano ha entrado dentro de la élite cinematográfica y en los últimos años ha conseguido inmiscuirse entre las nominaciones de algunos de los premios más prestigiosos. Recientemente, Park Chan-wook ha seguido desplegando su creatividad directoral con La doncella (2016), la adaptación de la novela Falsa identidad (2002) de Sarah Waters que se hizo con el BAFTA a la Mejor Película de Habla No Inglesa, y Decisión to leave (2022), otro thriller policiaco que recibió el premio a Mejor montaje en el Festival de Seminci de Valladolid y a Mejor Dirección en el Festival de Cannes.
En los Oscar 2019, Bon Jong-Hoo arrasó con su película Parásitos, llevándose las estatuilla de Mejor Película Internacional, Mejor Dirección y Mejor Guion y haciendo historia al ser el primer largometraje extranjero en ganar Mejor Película. Oldboy ha preparado el terreno para poder valorar la producción y el estilo coreano y su legado sigue siendo palpable en películas de acción y de suspense.


