La editorial Kabo&Bero llegó con fuerza este pasado 2024 con el lanzamiento de muchas obras. Entre otras, esta obra de una autora novel que pisa fuerte la escena de la prosa poética
Versos sobre la dependencia emocional y el alcance de la libertad en un proceso de ruptura, de la autoría de Rosa Gallardo e ilustrado por Antto Kabo.
La prosa poética en plena esencia
Si algo destaca de manera directa en esta obra es la separación de sus capítulos. No solo por sus títulos, como Vivir desde el miedo, sino por cómo van introducidos. En cada capítulo hay una explicación, casi todas en prosa, de qué ocurrió dentro de la persona, en esa etapa. Además, generando una estética distinta al resto del libro para que destaque, estas partes están redactadas en letras blancas sobre fondos negros.
Una vez en el interior del capítulo, el lector fluirá entre versos e ilustraciones, que conseguirán que el lector no levante los ojos del papel. La autora explica que todo llega desde la concepción de Hollywood de presentar a un amor dramático que deja devastado a todo el mundo. Gallardo intenta romper con esa concepción, para plantearse que una ruptura amorosa, más allá de ser el inicio de un sufrimiento, puede ser la oportunidad de reconectar con tu esencia.
Un libro sobre la dependencia emocional
Para romper con la concepción habitual la autora ha desarrollado unos pasos donde se lanzan entre versos diversas temáticas conectadas a la ruptura. Ya que esta, del tipo que sea, no es un trago sencillo para ninguna persona, y necesita de una evolución a fuego lento. Siguiendo sus propios versos, ¿cómo lo ha desarrollado?
Si algo destaca a una ruptura es el apego que se genera hacia la otra persona. “Sácame los ojos, si algún día tú miras al norte mientras yo miro al sur”. Al fin y al cabo, la montaña rusa que se genera hacia el otro lado de la relación y la inseguridad que ello conlleva, será lo que haga que te quedes allí, por mucho que suene absurdo. La autora bellamente lo dice, “eso que escribo son más que garabatos de boli en un papel”. La vulnerabilidad se encuentra a cada movimiento, a cada palabra que alguien que siente, decide escribir en un folio en blanco.
La evolución interna de una persona pasa por muchas etapas, y claramente se encuentra la necesidad de sentir, sea lo que sea. “Llévate en fotos mi alma, que puedo decir que ya no me asusta la muerte” como bien escribe la autora, de la manera más irracional, la persona quiere arrasar con todo, quiere sacrificarse y pagar lo que sea necesario. ¿Por qué? de nuevo, con bellas palabras, “me tatuaré las sombras, me pondré la capa y seguiré adelante como si nada hubiese ocurrido nunca en mi piel”.
El libro trata de contar cómo la vida no siempre es sencilla, y que los sentimientos, lejos de tener sentido, se lo llevan todo por delante. La autora representa a la perfección cómo se siente una persona que sabe qué le ocurre, que sabe que ha de dejar ir, pero que se encuentra en una situación de toxicidad y de aislamiento que le complica tomar decisiones. “Qué puta es la vida. Me dio mil puertas de entrada y ni una para poder salir de ti”
Aun así, si queda claro en la evolución del libro es que también la persona ha de aceptar el proceso, coger al miedo de la mano y buscar el control. “Le pido a mi cuerpo que borre los sueños de aquello que no será”, lo que con otras palabras sería, bajar a tierra el sentido de la historia.
Inmersión completa de los lectores
Unido a estos versos delicados y unas ilustraciones perfectamente seleccionadas, Rosa Gallardo va más allá. Descubrir la esencia propia es el objetivo final de la historia y sin duda ella consigue que el lector lo alcance. Pero, ¿usando todos los sentidos? Sí, genera una inmersión completa de los lectores. Para alcanzar así que se entienda que una ruptura amorosa puede ser la oportunidad de reconectar con tu esencia.

Hay que saber que la autora es una fotógrafa autodidacta, y para darle todavía más valor a su creación ha usado esta otra herramienta para que el lector pueda ver desde sus lentes desde dónde ella visualiza lo que escribió. Además, conecta las fotografías seleccionadas con distintos poemas, para dirigir al lector hacia dónde ha de ir.
Por si fuera poco, al final de la lectura, se encuentra un Qr que te dirige a una lista de canciones que ella misma ha creado para acompañarte de manera auditiva con esta experiencia.
Y, finalmente, en la propia obra hay citas breves en sus propios textos, a otros escritores. Por ejemplo, en su poema Las sonrisas que se marcharon detrás de aquellas luces, tiene una cita del libro Sobre márgenes. «En algún lugar recóndito, la felicidad viaje de incógnito». Dándole mayor valor a entender de dónde vienen y a dónde van sus palabras.
Con todo esto, Gallardo consigue que de manera sensorial el lector se adentre en su realidad, que es la realidad de muchos. Todas las personas están abocadas a pasar por rupturas a lo largo de su vida, y ella trata con sus versos ver de manera racional las etapas. Pero siempre, desde la irracionalidad del humano que arrasa a sentimientos todo lo que encuentra. Rosa Gallardo saca a relucir la belleza de todos ellos, los más amargos y los más dulces, para que el lector pueda hacer paz en cada verso.
Valoración personal
El libro sin duda gana un valor abismal por ser inmersivo. Aun así, solo las palabras de Rosa Gallardo son poderosas, es difícil no perderse en ellas. Sin duda, mis dos favoritos representan lo que ha significado para mí la lectura de este libro.
Quizás es un poema precioso donde se plantea lo que podría haber sido, si no hubiese sido lo que fue. Pero desde la perspectiva sana de que, claramente, todo lo que la persona se plantea nunca ocurrió. La autora consigue adentrarte en esas dudas reales que le surgen a todo el mundo sobre las infinitas posibilidades que la vida podría habernos ofrecido.
Me olvidé de mí es seguramente uno de los poemas del libro que mejor explica la evolución y aprendizaje sobre la ruptura, de cualquier persona. Fuese como fuese, y sin entender mucho porqué y cómo ocurrió, me olvidé de mí.
Cerrando la valoración con las propias palabras de la autora en uno de los poemas dentro del libro, “Dicen que las noches son para las artistas, pero yo creo que son para las dementes, para las oscuras de alma, para las ciegas, para las envenenadas de rabia y dudas, para las envenenadas con prosas y sin prisas y para las envenenadas y cocidas a fuego lento.”
Sin duda, Rosa Gallardo ha llegado con fuerza al mundo literario de la prosa poética con su obra novel Así sonó el chasquido. Muchos lectores agradecerán sus versos sobre la dependencia emocional y el alcance de la libertad en un proceso de ruptura.

