Bibiana Collado Cabrera vuelve con esta novela sobre amores y silencios
De la mano de Pepitas, la escritora castellonense vuelve con Marcelino. Decires de un hombre, una novela sobre amor, memoria, lenguaje, sexo, dificultades y familia.
Marcelino
Marcelino es un hombre de campo. En esta novela, se nos cuenta su historia. Una historia de amor, de sexo, de silencios, de sufrimiento y de deseo. Se muestra su vida, desde que conoce al amor de su vida, Encarna, hasta su muerte. Pero no solo se cuenta su relato. También el de sus hermanos, otros hombres, otras mujeres y otros amores.
Marcelino y Encarna
Desde que se vieron por primera vez, supieron que estaban hechos el uno para el otro. Marcelino es un hombre callado, de pocas palabras, pero con Encarna no hacen falta. Además de su amor, su historia se ve marcada por las relaciones sexuales. Están hechos el uno para el otro también en este sentido. Se desean, se quieren, se dan placer constantemente. Se aman.
Sin embargo, el problema viene cuando Encarna se queda embarazada. Su historia se ve manchada por los abortos que sufre. Para ambos supone un gran golpe psicológico, además de físico para Encarna. Esto afecta a la pareja en la forma de comunicarse, de ser y, también, en sus relaciones.
Para Marcelino, como se ve también en el resto de hombres a lo largo de la novela, el ser padre, el tener hijos, es un evento de felicidad, que debe ser, que debe ocurrir. Para Marcelino, es más importante la vida, el placer y la felicidad de su mujer que el tener descendencia, pero es algo que siempre está presente y, aunque no quieran, les afectará de una u otra forma.
Los amores
En Marcelino, no solo se habla de la historia de amor del protagonista con su esposa. Antonio y Concha y Rafael y Josefina, los hermanos de Marcelino, también tienen sus propias historias de amor. Ellos también son felices, pero, al contrario que nuestra pareja, ellos sí tienen descendencia.
A pesar de que se ronde la mitad del siglo XX, en esta historia también aparece una relación muy especial e inusual para esta época: la historia de amor de Ángeles y Dolores. En un primer momento, parecen amigas. Amigas que viven juntas, que se cuidan, que están muy unidas. Pero, a pesar de lo que pueda parecer, que estén juntas es un secreto que todo el mundo sabe, pero en el que nadie se mete.
Ángeles y Dolores también tienen el peso de la maternidad encima de alguna forma. A ojos de la sociedad, son dos mujeres solteras que, al no haber hombre, no tendrán descendencia. Sin embargo, aparece Manuela. Cuando nace, se queda sin padres, por lo que Ángeles la decide acoger, ocuparse de ella, y la inscribe como hija suya. Pasa a ser de alguna forma la hija de esta pareja, pero nunca nadie lo nombra como tal. Ejercen de ello y Manuela las quiere como madres, pero el silencio ronda sobre esta realidad.
Cosas de mujeres
A lo largo de la novela, vemos cómo se separan las cosas de los hombres y las cosas de las mujeres. Marcelino casi no habla, es un hombre muy callado y su vida está plagada de silencios. Aunque piensa y opina para sí, no lo expresa. Solo en ocasiones habla con otros hombres de sus cosas, pero su relación con las mujeres es diferente.
Las mujeres le echan de los partos, no hablan con él sobre la menstruación, le excluyen en los cuidados de su mujer cuando esta es mayor y lo necesita. Él quiere ayudar, ser partícipe de todo ello, pero es apartado de todas estas tareas por ser hombre.
También las mujeres se ven afectadas por este machismo. Ellas tienen que casarse, deben tener hijos. Esta presión de la descendencia ronda por las diferentes mujeres durante toda la novela. Si no eres fértil, si no puedes dar hijos a tu marido, eres inútil. Y te pueden devolver a tu familia, como si fueras un objeto mal hecho de fábrica.
La memoria
En Marcelino se ve el paso del tiempo por los personajes. Los capítulos van en orden cronológico, exceptuando algún salto ocasional, pero el número de los capítulos van en dirección contraria. Se termina con el capítulo 0, una marcha atrás en la que nos encontramos el presente del personaje. Son una especie de memorias de Marcelino, una recapitulación de su vida en la que nos muestra cómo su memoria guarda estos momentos especiales para él.
En este paso del tiempo, vemos su evolución como persona y su relación con Encarna y con el resto de personajes. Se vuelven cada vez más mayores, más viejos. Su memoria no funciona igual, ni su físico. Sus relaciones sexuales, tan significativas y apasionantes al principio, cada vez van calmándose, también afectadas por los abortos y lo que esto les afecta. Aún así, se ve la historia de un amor tan incondicional, sincero y profundo como el primer día.
De lo íntimo a lo social
Con una voz real y simbólica, Bibiana Collado Cabrera muestra la mirada y la verdad de cómo era la sociedad hace un tiempo. Nos adentra en la vida de estos hombres y mujeres, de sus problemas y de sus realidades. Cuenta lo íntimo desde lo social. La vida de Marcelino y Encarna es el reflejo de muchas otras vidas.
Una novela muy sensible, que te absorbe, que te hace empatizar, que te conmueve. Marcelino se mete en ti y puedes ver esa realidad a través de sus ojos. Esa sociedad, esa familia y ese lenguaje de estos personajes. Una historia imprescindible que tardarás tiempo en olvidar. Tan profunda como el amor de Marcelo y Encarna.
Bibiana Collado Cabrera
Escritora y profesora, Bibiana Collado Cabrera (Burriana, Castellón de la Plana, 1985), es la autora de la gran novela Yeguas exhaustas (Pepitas, 2025). Una historia que cautivó a los lectores y que la dio a conocer en el mundo literario. También es autora de los poemarios Como si nunca antes, El recelo del agua, Certeza del colapso, Violencia y Chispitas de carne. Ahora, vuelve con Marcelino, otra obra imprescindible y que hará a los lectores disfrutar como hizo con su primera novela.


