6 C
Madrid
sábado, 31 enero, 2026
6 C
Madrid
sábado, 31 enero, 2026

Mamá es mamá (y muchas más cosas)

Nuestras madres son mujeres completas, con historias, deseos y luchas propias, más allá del rol que ocuparon en nuestras vidas

Hoy es el Día de la Madre, una festividad que homenajea y recuerda la importancia de aquellas mujeres que nos dieron la vida y que se encargaron de hacer nuestra primera toma de contacto con el mundo menos hostil, más humana.

En días como hoy me paro a pensar en cómo, muchas veces, los hijos obviamos y pasamos por alto que nuestras madres, además de madres, son mucho más. Esto es algo que a medida que me acerco más al posible cambio de rol (es decir, a la posibilidad de ser padre), he ido entendiendo y asimilando con mucha más seriedad.

Al principio, la relación entre una madre y un hijo es puramente estamental. Las madres están por encima en la escala social, única y exclusivamente porque son nuestras madres, no son seres equiparables a nosotros. Mamá siempre lo tiene todo en orden y bajo control, no se le escapa nada, es imposible que eso suceda.

Sin embargo, a medida que he ido madurando —y entendiendo cómo funciona el ser humano— me he dado cuenta de que esto no es para nada asíMamá puede equivocarse, y a mamá no solo la define el hecho de madre; también cuenta con todo un recorrido previo a nuestra llegada al mundo que la ha configurado como es. Eso me hace preguntarme ¿qué expectativas tenía de la vida? ¿Ha conseguido llegar donde quiso? ¿Se ha sentido realizada alguna vez? ¿Ha hecho siempre lo que quería? ¿Fue consciente de que el hecho de ser madre la condicionaría irremediablemente a preocuparse de un otro ser humano de manera permanente?

El tiempo avanza cada vez más deprisa y yo me hago cada vez más adulto, y más presente está en mí la idea de que una madre está en igualdad de condiciones que su hijo. Una madre puede llorar, puede sufrir, puede estar insatisfecha, puede pensar que su vida no ha sido en absoluto como pensaba que sería; puede dudar de su presente y puede querer romper con su pasado.

También puede echar de menos, puede tener malos pensamientos y desear algo mejor, pero la diferencia con los hijos es que casi nunca lo verbalizará. Una madre, por norma general, se limita a poner buena cara y dejar de lado sus diatribas internas para estar pendiente de las de aquellos que le sucedieron. Sus problemas están en el último lugar de su lista de prioridades, lo principal siempre serán sus hijos y lo que a estos atormente.

Por eso, este Día de la Madre es un día perfecto para preocuparnos por quienes nos trajeron al mundo o nos acogieron para asentarnos en él de la mejor manera que supieron hacerlo, porque la maternidad no solo es dar a luz, por descontado. Es el momento idóneo para tener presente que nuestras madres también han sido, son y serán seres humanos iguales a nosotros, desdibujar esa línea que separa el estatus de madre y de hijo, igualarlas y devolverles un mínimo de lo que hacen cada día, preocupándonos por su interior e intentando hacer que se sientan escuchadas, comprendidas, y sobre todo valoradas.

Porque el Día de la Madre es hoy, pero madre se es todos los días. Así que, agradeced todo lo posible, y si es cada día, mejor. Y también, si podéis, compradles un piso en la playa, por qué no.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Adentrarse en el bosque para volver a casa

Frente a la tiranía de la productividad y el algoritmo, el vacío de los últimos días del año se revela como un refugio necesario para la contemplación Estos últimos días no para de aparecer contenido en redes sociales —esas que,...

Eternamente flamencas

La siempre fascinante Valeria Vegas publica Tan flamencas, una antología que repasa las vidas —y las obras— de las folclóricas más importantes de nuestro país de la mano de Aguilar En el mundo hay vidas que parecen de película, que...

La identidad es un currículum

¿Y si el trabajo suplanta la identidad y nos reduce a una función, a un papel dentro del engranaje capitalista? A este mundo hemos venido para hacer algo. A cumplir con algún cometido al que algunos llamamos vocación. Algunas personas...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo