Todo lo que necesitas saber para sumarte a esta tendencia
El layering, generalmente conocido como “vestir con capas”, es tendencia, aunque no para gusto de todos. Se trata de una técnica que consiste en superponer prendas de ropa para crear looks con más volumen, profundidad y más estilo; y el vestido lencero se ha convertido en el aliado perfecto para hacerlo.
Este vestido ha sido desde siempre un básico en la moda. Con tirantes finos, encaje y telas fluidas como la seda o el satén, esta prenda nace en el siglo XX como inspiración de la ropa interior femenina. Su sencillez y elegancia lo han convertido en una base perfecta a la que añadir capas, texturas y contrastes para elevar el look más básico.
El vestido lencero tuvo ya su boom en la década de los 90. Era la prenda favorita de supermodelos como Kate Moss, un símbolo de minimalismo y sensualidad sin caer en lo recargado. Aunque, desde finales del 2010, muchas colecciones vuelven a darle protagonismo y diseñadores como Calvin Klein o John Galiano ya lo incluyen en sus pasarelas como parte de conjuntos más elaborados.

Sin embargo, desde este verano lo estamos viendo en todas partes. Una tendencia simple pero divertida, y sobre todo, adaptable a cualquier estilo. ¿La clave? El equilibrio. Lo más importante es jugar con el largo de las capas, dejar que todas se vean. Puedes apostar por combinarlo con prendas oversize para conseguir una estructura más armónica, con jerséis de lana para crear textura o con prendas básicas y colores neutros si no te atreves a arriesgar demasiado.
Pero si la lencería no es lo tuyo, sin problema. Cualquier prenda puede ser perfecta para implementar esta técnica si sabes cómo hacerlo. Inténtalo con camisas, cardigans, americanas o abrigos. Atrévete a mezclar. El layering no entiende de reglas estrictas, se construye a base de probar y descubrir qué es lo que funciona mejor para ti.
Layering en fast fashion
Si aún no te atreves a hacerlo por tu cuenta, el fast fashion te lo pone fácil. Déjame decirte que esos tops con tiras satinadas o encajes que sobresalen del escote, generalmente, son fake. Muchas marcas están apostando por incluir el layering en sus diseños, a través de prendas que incorporan esta capa extra y que aporta un toque diferente. De hecho, cada vez lo encontramos más en los escaparates. Una alternativa low cost perfecta para utilizar esta tendencia sin necesidad de acumular mucha ropa y gastando bastante menos.
La moda no va solo de sumar capas, sino de saber llevarlas, y el vestido lencero nos abre un camino entero de posibilidades. Una prenda que nos lleva a experimentar, equivocarnos y, casi siempre, a acertar. Y es que si el vestido lencero puede funcionar en cualquier look, sin importar el estilo o la ocasión, significa que realmente estamos ante un imprescindible.

