“¿Cuánto cuesta un segundo de todo el mundo?” se preguntó ayer Alcalá Norte en su concierto en Madrid.
El emergente grupo Alcalá Norte tocó junto a los anfitriones Carolina Durante en el ciclo de conciertos Elige tu propia aventura en la sala Wurlitzer Ballroom del centro de Madrid.
Ayer, la Sala Wurlitzer Ballroom acogió a lo que probablemente sea uno de los conciertos más íntimos y especiales del año, el concierto de Alcalá Norte junto a un grupo sorpresa. Todo esto dentro del ciclo de conciertos Elige tu propia aventura, organizado por Carolina Durante y con el mismo nombre que su último single, parte de lo que será su futuro álbum. Varias semanas después de la espera, la calle Tres Cruces de Madrid, esta vez se convertía en La Calle Elfo. Así es como se llama uno de los grandes temas de la banda emergente de la que todo el mundo habla, incluso hasta Rosalía.
El concierto empezó para algunos muy pronto. Todos aquellos que querían las 170 entradas de aforo permitido en la pequeña sala, se agolpaban a la puerta desde medio día. Hasta que llegaron las 21:00, hora en la que comenzaba el concierto, no faltaron cervezas, policía, gente que se colaba y algún que otro dominguero despistado preguntando si eso era la cola para el programa de La Resistencia. “Es la cola de un concierto” respondían los primeros de fila, a los curiosos que sin saber que no entrarían consiguieron que la línea de personas diese la vuelta a la calle.

Apuestas por el grupo sorpresa
Ya acercándose la hora en la que abrían puertas, la expectación aumentaba tanto por escuchar La vida cañón en directo como por saber quién sería el grupo sorpresa. Y de primeras, no sería tan fácil adivinarlo. En las redes sociales de la banda llevaban todo el tiempo diciendo que serían Los Nikis, aunque acostumbrados a la ironía del “admin” (Pablo Prieto), bajista y community manager de la cuenta, nadie se fiaba. Entre todas las teorías de si serían Los Planetas, Punsetes o Camellos salió la más obvia. Los “nikis contemporáneos” serían el grupo secreto, es decir, los propios anfitriones del evento, Carolina Durante.
Todo ya preparado, dio comienzo al concierto. Desde el primer minuto hubo movimiento en la parte más cercana al escenario. La sala estaba a reventar y en algún momento llegó a ser agobiante el calor que se concentraba. Aun así, Alcalá Norte recibió a mayores otro tipo de calor, el de su público recibiendo temazos como: Los Chavales, Westminster y el más conocido, La vida Cañón, entre muchos otros… El sonido daba lo que podía en una sala tan pequeña, pero lo impresionante fue poder vivir todo ello tan cerca y con toda la energía que se respiraba. Un sonido que suena a la movida, The Cure, Parálisis Permanente pero de Ciudad Lineal. Eso es lo que reivindican con sus orígenes y con frases como “La sangre del rico es pus, la pena del pobre derrama dinero”. Un grupo que plantea preguntas, algo bastante necesario hoy en día en el que todo el rato se busca la opinión rápida, la reflexión poco meditada…

Los «nikis contemporáneos» vuelven a los escenarios
Tras el éxito de la banda principal y los gritos de la gente llegó el grupo sorpresa, los anfitriones. Carolina Durante volvió a las salas, a las pequeñas salas para presentar su single Elige tu propia aventura y para cantar los temas que ya para algunos se han convertido en clásicos. Diego Ibáñez caminó por el techo de la wurli dando otra lección con su gran puesta en escena. La gente gritó, bailó y vivió con ellos un show muy cercano que demuestra lo mucho que ha evolucionado la banda a lo largo de los años, probablemente en el mejor momento de su carrera.

En definitiva, nos quedamos con reflexiones como “¿Cuánto cuesta un segundo de todo el mundo?” o “¿Dónde está la abundancia en el ahorro o en el derroche?” que seguro que tendrán respuesta en el gigante futuro que les queda a Alcalá Norte. Lo que parece que quedó claro es que los conciertos en salas pequeñas deben de seguir ahí. Para todos aquellos que viven la música de cerca, para los que disfrutan bailando cerca de grandes músicos, para las personas que ven algo más allá de un simple acorde… Para todos ellos, el concierto de ayer mereció la pena.


