Melendi llega al final de su gira 20 años sin noticias con sus últimas fechas en Madrid
Escuchar a Melendi es transportarte a un viaje en coche, con la radio puesta y las ventanillas bajadas para cantar cada estrofa de las canciones. Ayer el WiZink Center de Madrid se convirtió en eso, una máquina del tiempo a principios de los años dos mil. La única diferencia: la falta de las rastas que tanto caracterizaban a Milindri.
20 años sin noticias consiguió reunir a miles de personas en el Palacio de Deportes de Madrid en la primera cita de Melendi este mes allí. Aun faltan tres conciertos más antes del fin de la gira, que inició en 2023 y con la que ha dado más de 50 conciertos. El asturiano comenzó el concierto con El parto, seguido de Con la luna llena y Con solo una sonrisa. Durante dos horas Melendi estuvo coreado por el entregado público, que cantó cada una de las canciones como si fuese la última.
«Esta gira ha sido una sorpresa y un honor»
Melendi es atemporal. Sus canciones antiguas son más populares que las últimas que ha estrenado. Y el público no iba a ser menos: mayores, adultos y jóvenes, que no habían ni nacido cuando en el año 2003 se publicó Sin noticias de Holanda; el álbum debut del asturiano.

Por ello, para Mi primer beso Melendi quiso presentar la canción comentando que el público que veía, lo tendrían más fresco en el memoria y añadiendo que el recuerdo en el futuro es maravilloso. Al igual que recordaremos esta gira quienes le hemos acompañado en alguno de los conciertos.
«Tenemos derecho a tener una juventud rebelde»
Tocado y hundido y Novia a la fuga, fueron las canciones que antecedieron a Curiosa la cara de tu padre. La historia ya la cuenta la propia letra pero Melendi quiso añadir que «teniendo una hija de 20 años…entiendo al papá de la canción». En la juventud, Melendi iba acompañado de sus rastas y una apariencia que «ahora no tiene nada que ver. Si no nos equivocamos, ¿a dónde vamos a ir?»
Hay canciones de Melendi que son himnos y como no podía ser de otra manera, en el concierto no podían faltar Caminando por la vida ni Un violinista en tu tejado. Y, por si se lo preguntaban: no, ayer no hubo ningún movimiento sísmico, era el WiZink Center bailando.

Canciones como Barbie de extrarradio y Billy el pistolero fueron las últimas antes de la parte más emotiva del concierto. Cenizas de la eternidad, La promesa y Destino o Casualidad con las pantallas del WiZink Center mostrando al público, son el momento más íntimo y especial. Los ojos de cada asistente emocionado con la letra de las canciones ponen los vellos de punta y generan el ambiente más cálido y distinto de todo el espectáculo.
Pero…hay que volver a bailar y no hay nada como Mi rumbita pa tus pies. Hablando en plata, Cheque al portador, Tu jardín con enanitos y Loco fueron guiando el concierto hasta llegar a las últimas canciones.
«La música es una herramienta maravillosa»
Melendi quiso acordarse en una noche tan especial de Extremoduro, con la canción tributo que tiene para el mítico grupo de rock español Arriba Extremoduro. Para cerrar el concierto el asturiano eligió Canción de amor caducada y Gracias por venir, que agradece a su público el seguir tantos años a su lado y menciona en ella algunas de las canciones más míticas de su carrera.

¿Es el final? No, «no veo esta canción con la energía pa terminar». Así, el broche final se lo llevaba Lágrimas desordenadas entre aplausos, gritos y un leve dolor de pies de tanto baile. Tras dos horas de concierto, mucho repertorio y confeti en forma de hoja de marihuana, Melendi se despedía de su público: «Hagamos Madrid, que no todas las despedidas sean amargas». Pero aun queda Milidri y «con suerte el de arriba nos da 20 años más, como mínimo, a cada uno de nosotros».

