Elías y Mauri cuentan cómo aquellos niños que “volaban” en los 90, hoy son una hermandad que vuelve a España con más ganas que nunca
A pocos días de que La Sala del Movistar Arena se llene de nostalgia, entre risas y anécdotas, tuvimos la oportunidad de charlar con Elías y Mauri, integrantes de Magneto, la boy band que marcó toda una generación en México durante los 90. En plena cuenta atrás para su gran noche del 4 de febrero, los artistas abrieron sus sentimientos para contarnos cómo viven este regreso a Madrid, demostrando que, aunque pasen los años, la conexión con su público español sigue siendo única.
Primeros pasos de Magneto
P: Magneto comenzó cuando erais muy jóvenes. ¿Cuántos años teníais cuando empezó este camino musical que os llevó al gran éxito?
Elías: Yo comencé en Magneto a los 13 años. Hoy tengo 56, casi 57, así que ha pasado muchísimo tiempo. Así fue como empecé en la música.
Mauri: Yo entré a Magneto con 17 años, aunque empecé antes en el teatro. Tres o cuatro años antes participé en una obra musical llamada Vaselina (Grease), junto a Timbiriche, que era un grupo mexicano muy famoso. Empecé en el teatro musical, con una disciplina muy fuerte, casi de estructura Broadway, y eso me dio una base muy sólida. Cuando entré a Magneto ya tenía una preparación bastante avanzada.
P: Empezasteis siendo adolescentes y todo parecía ir muy rápido. Mirándolo hoy, ¿sentís que pudisteis disfrutar ese momento o lo vivisteis sin tiempo para procesarlo?
Mauri: En realidad no fue tan rápido como parece. Magneto fue un proceso. Hubo canciones anteriores, pero el primer gran chispazo fue Suena Tremendo y después 40 Grados. Ahí empezamos a sentir que algo estaba funcionando de verdad. Para cuando llegó Vuela Vuela, ya teníamos una trayectoria, habíamos hecho muchísima promoción, festivales de radio, giras… Eso nos dio ventaja y nos permitió estar más preparados.
Elías: Sí es verdad que, siendo niños, nos sometimos a una disciplina muy dura. Tuvimos que dejar el colegio y dedicarnos cien por cien a la música. Quizá sacrificamos parte de la infancia o de la inocencia por trabajar y entretener a la gente. Pero cuando miras atrás y ves lo que hiciste y el impacto que tuvo, te das cuenta de que todo ese sacrificio valió la pena.

P: En los grupos musicales siempre hay roles: el serio, el líder, el bromista… Hoy, con la madurez que tenéis, ¿cómo han cambiado esos roles entre vosotros? ¿Quién pone la calma cuando las cosas se ponen intensas?
Mauri: Al principio, en las boy bands, todo se define mucho desde la mercadotecnia. La disquera o el management asignan roles según la personalidad de cada uno. Pero eso solo funciona al inicio. Con el tiempo creces y esos roles se rompen. Hoy somos cinco adultos que nos comportamos de una forma mucho más genuina.
Elías: Todos somos un poco de todo. A veces Mauri es muy serio y disciplinado, otras veces muy bromista. A mí me pasa igual. Depende del momento vital en el que estés. Ahora estamos en una etapa muy afortunada: llevamos ocho años con el 90’s , girando por Latinoamérica y Estados Unidos, y eso nos mantiene activos y con mucha energía.
El legado de una generación marcada por el pop
P: En los años 90 dejasteis canciones como Vuela Vuela, Para Siempre o 40 Grados, que siguen muy presentes hoy. ¿Cómo lleváis la idea de haber marcado una etapa tan importante en la vida de tanta gente?
Mauri: Creo que algo muy bonito de la música de los ochenta y los noventa es que las canciones tenían mensaje. No eran letras hechas al azar, hablaban de vivencias reales. Primeros amores, desamores, rupturas… Todo eso lo hemos vivido todos.
Elías: Esas canciones siguen vigentes porque conectan con emociones universales. Para Siempre, por ejemplo, habla de un amor que, aunque termine, permanece. O Vuela Vuela, que musicalmente parece sencilla, pero tiene una complejidad muy especial. Era un pop comercial, sí, pero un pop serio, con estructura y con alma. Por eso hoy sigue funcionando y por eso seguimos de gira: la nostalgia mantiene viva esa conexión.
Más allá del regreso de la banda
P: Ahora que estáis de vuelta como grupo, ¿qué os interesa más, seguir creando proyectos juntos o cuidar ese legado tan bonito que dejasteis en los 90?
Mauri: (Ríe) El dinero, viajar, comer bien…
Elías: Y no hacer nada.
Mauri: No, en realidad es disfrutar el momento. Llevarle a la gente esas canciones y que vivan una experiencia. Cada concierto no es solo un directo, es un recuerdo. Queremos que la gente salga pensando que algo que vivieron hace veinte o treinta años lo han vuelto a sentir con la misma intensidad.
Elías: Vivimos todo con mucha gratitud. No damos nada por sentado. No sabemos qué pasará mañana, así que lo damos todo en cada concierto.
P: La música y la industria han cambiado mucho. Pensando en la generación actual, ¿qué creéis que puede conectar con ellos desde Magneto sin dejar de ser fieles a lo que sois?
Mauri: Muchas veces la nueva generación escucha lo que escuchaban sus padres. Es algo natural. Hoy hay mucha música hecha para bailar, con menos peso en las letras. Eso hace que el pop de los noventa tenga un equilibrio especial. Incluso artistas actuales como The Weeknd rescatan sonidos de esa época.
Elías: La música es arte, no importa el género. Hoy hay artistas que suenan modernos pero con influencias claras de los setenta, ochenta o noventa. Las formas cambian, pero la esencia sigue ahí. Somos fans de la música en general.
P. Después de todo lo vivido, ¿qué sentís que aporta el Mauri y el Elías de hoy al Magneto actual que antes no estaba?
Elías: Creo que hoy aporto madurez y estabilidad. Antes era más desordenado, más bromista. Hoy confronto la vida de otra manera y eso se lo aporto al grupo, como hermanos que somos.
Mauri: Y se nota muchísimo. Elías ha traído mucha estabilidad al grupo. En mi caso, ahora disfruto más. Antes era más obsesivo con la perfección. Hoy disfruto a mis hermanos, el escenario y el momento. Eso me hace mucho más ligero.
P: El 4 de febrero estaréis en Madrid, en la sala del Movistar Arena. ¿Qué tiene el público español que lo hace distinto y qué energía esperáis encontrar?
Mauri: En los noventa no era fácil que artistas latinoamericanos llegaran a España. Nosotros fuimos de los primeros en lograrlo dentro del pop, y Vuela Vuela fue clave. El público español siempre ha estado ahí, esperando. O sea, realmente yo creo que esta es una de las giras que puedo, me atrevo, y se que va a sonar extraño, pero menos necesitábamos, pero más queríamos.
Elías: España forma parte de nuestra historia. Grabamos aquí nuestros discos, hicimos giras, conocimos el país entero. Tenemos un vínculo muy fuerte y esperamos un público muy nostálgico y entregado.
P: Y ya que hablamos de España… ¿hay algún plato que siempre os guste probar cuando venís?
Mauri: Me encanta llegar a un bar, sentarme y que me pongan unas aceitunas y un mixto. Luego, claro, el cordero, el cochinillo, la merluza, el bocata de calamares…
Elías: El jamón, los callos a la madrileña, el pan, las croquetas… y los huevos rotos. Me fascinan. Podría comer huevos rotos todo el día.
Lo que aún queda por escribirse
P: Para cerrar: si Magneto fuera una película y estuviéramos en la escena actual, ¿este es el final feliz o todavía falta el gran giro?
Mauri y Elías: Falta la segunda parte. Estamos seguros de que vienen los mejores años de nuestra vida.


