El álbum se presentó el 17 de enero bajo el marco de Inverfest
En la noche del 17 de enero, la sala El Sol en Madrid fue el escenario, de la mano del Inverfest, de la presentación del nuevo disco de la artista Sila Lua, Danzas de Amor y Veneno, que salió ese mismo día. El álbum, compuesto por 10 temas, refleja el estilo alternativo de la artista, fusionando influencias latinas y africanas sobre una base electrónica.
Sila Lua, originaria de Vigo, comenzó su carrera musical en 2017. Desde Londres empezó a desarrollar su propio estilo. Su álbum debut, ROMPE, lanzado en noviembre de 2022, formó parte de la banda sonora de series como Élite. Ha girado por España y otros países europeos como Países Bajos, Inglaterra e Islandia. Este 2025 arranca el año con la presentación de su nuevo disco.
En la ‘furgo’ de Sila Lua con la música a todo volumen
Las puertas del evento se abrieron a las 21:00, dando la bienvenida al público que tendría la oportunidad de escuchar en primicia el nuevo álbum de Sila Lua. Antes de que la artista apareciera en escena, un humo envolvió el escenario, creando un aura mística. La luz de varios colores, iluminando su figura a contraluz, acompañaba las temáticas de las canciones.

El concierto comenzó con EQUILIBRIO, una canción más íntima aunque con bastante potencia, seguida de YERBABUENA y TOY TRANQUILA, que animaron al público. Sila propuso un viaje, invitándonos a acompañarla en su ‘furgo’. También compartió detalles sobre sus raíces:
‘Nací en un lugar sencillo, donde el amor se expresa con las manos’.
Además de las canciones del disco, Sila interpretó temas de otros proyectos, como La Hija del Capitán, Tanta Vida y Quiero Llorar. Incluso cantó Eres para mí, de Julieta Venegas y Ana Tijoux, que toda la sala bailó al unísono.
Tras despedirse con BRASIL, la penúltima canción del álbum, volvió al escenario tras los vítores del público que pedían «¡Otra, otra!». Apareció con un outfit completamente diferente: un vestido plateado a conjunto con un chaquetón que brillaba bajo las luces. Ya sí que sí, cerró la noche con TBC, pidiendo a los asistentes que dejáramos atrás el veneno y nos pusiéramos a bailar.
El toque en vivo
La puesta en escena quería transportarnos a su ‘furgo’, conduciendo con ella. De hecho, había dos asientos de coche en los que, en un par de ocasiones, se sentó para ofrecernos momentos más íntimos. Durante el show, se escucharon audios de la artista compartiendo reflexiones, como que la vida es una montaña rusa.

En otro momento del concierto, Sila desapareció para ponerse unas gafas de sol, y más tarde se acercó al público, sentándose en el borde del escenario para transmitir con mayor fuerza.
En el escenario, Sila Lua estuvo acompañada por Greta Ch´aska, una compositora, productora y artista reconocida en la escena musical alternativa, quien interpretó en directo varios instrumentos, entre ellos la guitarra y la flauta travesera. También introdujo sonidos originales, como el uso de conchas percutidas, que aportaron un toque singular al concierto por la analogía del sonido.
El concierto ofreció una propuesta muy única, donde la música se combinaba con los sonidos en vivo, creando así una atmósfera especial.


