30.000 ravers asistieron el 14 y el 15 de marzo al Recinto Ferial para bailar al ritmo de más de 30 DJ’s divididos en dos pabellones
Amantes de la mejor música electrónica de toda España y de todo el globo se citaron en Madrid para vivir el Blackworks Weekend Festival, uno de los grandes eventos de la temporada musical para la escena rave. El lugar elegido para albergar «la edición más esperada del año» y disfrutar del «infierno sonoro» fue el Recinto Ferial de IFEMA, que acogió el pasado 1 de marzo otra gran cita como el Outworld de Klangkuenstler.
Blackworks tenía hasta hace poco como lugar de confianza La Cubierta de Leganés -con la edición de Halloween en colaboración con Verknipt el 31 de octubre de 2023 y las ediciones especiales de año nuevo, la primera junto al movimiento inglés Boiler Room el 31 de diciembre de 2023 y la segunda el último día del 2024-, pero la marca fundada por Dani Novoa (Dexphase de nombre artístico) dio en marzo del año pasado el salto definitivo al estrenar su propio festival en los pabellones gigantes de IFEMA.
En poco más de cinco años, Blackworks se ha adueñado de los focos y se ha creado un hueco en el plano de festivales internacionales con una identidad movida entre estilos predominantes como el techno, hard techno o industrial. Los 30.000 asistentes de esta edición, repartidos en dos pabellones, asientan el crecimiento de una fiesta que ya le hace dura competencia a grandes referencias nacionales como Fabrik, con la que mantuvo el pulso el sábado al coincidir con la CODE.

Viernes: estreno de los visuales, un b2b explosivo y el imán de Héctor Oaks
El primer día del festival se respiraban los nervios previos antes de una gran noche. El ansia empujó a gran parte de los grupos, que llegaron sobre las 21:00 a los alrededores de IFEMA. Aunque el tiempo no acompañaba y las colas ponían en riesgo la paciencia, la emoción, junto al estreno de espectaculares visuales, se adueñaron del ambiente. «Quería comprar una braga para mí y para mi novio pero me han dicho que se han agotado en 20 minutos», comentaba Alicia, que había venido del País Vasco junto a su pareja. Las camisetas y el resto del merchandising tuvieron éxito inmediato y la presencia de taquillas facilitó la comodidad.
Hector Oaks durante su set este viernes 14 de marzo en el Blackworks Weekend Festival en Madrid I Fuente: Blackworks (TikTok:@blackworkstechno)
Prada2000 junto a Part Time Killer fue el primer gran b2b de los cuatro que completarían la noche del viernes. El primer escenario, Visiones del Espíritu, calentó motores con un dúo que ofreció bounce y hard groove. David Lohrein, iluminó IFEMA con su sonido único de techno, house y trance. Patrick Mason contagió la locura al público y el b2b entre Cera Khin y Biia hipnotizó con un cóctel de acid, industrial y techno oscuro. El encargado de cerrar por todo lo alto tuvo tinte nacional, la leyenda de los vinilos Hector Oaks repitió por segundo año en el festival y con su techno, groove y dance fue, para muchos de los asistentes, «el mejor de todos con diferencia».
Afem junto a Caiva inició la maquinaria en Fuego Negro para dejar sitio después al set del italiano Alignment, del sello KNTXT, que combinó melódico con los beats más duros. El mejor junte del festival fue el explosivo Basswell b2b OnlyNumbers, que destrozaron los altavoces con el mejor hard techno y algún toque de psytrance. Shlomo y Dyen convirtieron la pista en una caldera, con ritmos violentos y pinchando los bpm’s más altos del día.
Sábado: el sello SNTS, la sorpresa de Vendex y el cierre incendiario de Fantasm
Visiones del Espíritu vivió la enigmática y sugestiva presencia, de nuevo, del misterioso SNTS, que con su capucha y máscara negra marcó las pautas de su habitual techno oscuro e industrial. El argentino Skryption, uno de los fijos para Blackworks, «su familia», empleo su hard techno único. CLTX y luego Kobosil, con su modélico estilo de techno berlinés, transmitió para el final la mejor de las energías.
La sorpresa durante el set de Vendex en el Blackworks Weekend Festival en Madrid I Fuente: Blackworks (TikTok:@blackworkstechno)
El encargado de devolver la intensidad en el Fuego Negro fue ‘el jefe de la fiesta’ Dexphase, que llevo el sonido distintivo de Blackworks a su set. El irlandés Luciid inundó de energía con su característico hard techno. Le sucedió la máscara dorada de Vendex con sus ritmos acid, oscuro e industrial. Durante el set, saltó la sorpresa cuando una pareja en lo alto del escenario se declaró matrimonio.
Oguz, criticado por su estado en algunos sets, demostró ser el golden boy con un hard techno de kicks poderosos. El plato fuerte y el más esperado por la comunidad fue la vuelta de Fantasm a una fiesta Blackworks. Como en Halloween, el de Lyon pinchó su industrial más incendiario, con kicks y un tempo de rasgos oscuros. El cierre se alargó y el éxtasis musical de la promesa de la escena fue compartida entre el público y el propio Fantasm, que bailó sus pasos de Hakken delante de su ‘circo romano’.
La primicia
La nostalgia invadió el silencio al terminar todos los ravers el festival por todo lo alto y habiéndolo dado todo. Blackworks volverá a ofrecer la mejor energía musical con un nuevo festival en España en su viaje a Granada el 3 de mayo, en el Complejo Embrujo.
No obstante, las pantallas del recinto desvelaron una de las grandes primicias de este año. Unos códigos QR junto a una fecha, septiembre de 2025, con el que los asistentes pudieron unirse al registro de pre-compra de entradas. El Blackworks VI Aniversary, un evento de altas expectativas en IFEMA, que la convertirá de nuevo en el templo madrileño del hard techno mundial.

