Alegría y decepción a partes iguales en los equipos de LaLiga
Durante las últimas dos semanas hemos disfrutado de la vuelta de la Champions League tras el parón post fase de grupos. Cuatro de los cinco equipos españoles que disputaban la fase de grupos de la máxima competición europea consiguieron superar esta primera fase y plantarse en octavos de final.
La vuelta en el Bernabéu, entre Sevilla y Valencia
El Real Madrid se enfrentaba al RB Leipzig, una de las potencias alemanas de estos últimos años. Aunque al Leipzig no se le está dando tan bien la liga doméstica esta temporada, los entrenados por Marco Rose siempre son un equipo duro, pero no hay hueso más duro de roer que los blancos.
El Madrid de Ancelotti demostró una vez más que no necesita dominar un partido los 90 minutos para ganar. Tal y como mostró contra el Girona en el Bernabéu o contra el Barcelona en la final de la Supercopa, el Real Madrid espera como una víbora al momento perfecto, y para su suerte, suele salir airoso.
Lunin aguantó sobre sus hombros al equipo con sus paradas a los delanteros del Leipzig, y se libró de encajar un gol que fue anulado de manera polémica. No iban apenas tres minutos del segundo tiempo cuando Brahim Díaz, que está a un nivel espléndido esta temporada, marcó un gran gol que puso el 0-1 definitivo.
Antes de la vuelta, que será el 6 de marzo en el Santiago Bernabéu, el equipo blanco se enfrenta a dos duras jornadas en LaLiga. El Madrid, que se encuentra seis puntos por encima del Girona, quiere mantener el liderato, para lo que debe enfrentarse al Sevilla y al Valencia.
Primero, los de Ancelotti reciben en el feudo blanco al equipo de Quique Sánchez-Flores, que está poco a poco mejorando su dinámica tras una primera vuelta terrorífica. Luego, el Madrid viajará a Mestalla para el más que anticipado regreso de Vinicius Jr a Valencia tras lo ocurrido allí la pasada temporada. Los blancos, más allá de buscar los tres puntos, deben asegurarse de no perder efectivos por lesiones durante estas dos semanas, pero especialmente en este segundo partido, que pinta muy intenso.
El propio Ancelotti avisa de que no hay que dar la eliminatoria por terminada. «Tenemos que tener cuidado con el partido de vuelta. El Leipzig es un equipo con el que hay que sufrir.»
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El Atleti sale con Griezmann tocado y ante un calendario difícil
El partido que enfrentó al Atlético de Madrid y al Inter de Milán fue el partido menos movido, y por ser claros, aburrido, de los cuatro que nos atañen en el día de hoy. El Inter de Milán, finalista de la anterior edición, y líder en solitario de la presente Serie A, prometía una eliminatoria dura para los de Simeone.
Los rojiblancos, sin sorprender demasiado a nadie, le cedieron la posesión en la primera parte a los italianos, una posesión superflua y que no se tradujo en demasiadas llegadas de los interistas. En la segunda parte, el partido se puso más interesante, con ocasiones para ambos bandos. Tanto Arnautovic como Marcos Llorente tuvieron oportunidades para poner a su equipo en ventaja, pero no sería hasta el minuto 77 hasta que llegara el único gol del partido, precisamente de Lino en propia puerta.
El 13 de Marzo, día en que el Inter irá al Metropolitano, Simeone deberá (aunque probablemente no hará) cambiar el planteamiento debido a la necesidad del equipo de remontar y tras haber salido de Milán con solo un gol en contra casi de milagro. Este partido está envuelto en un momento muy exigente para los colchoneros, que visitan en esta jornada liguera al colista, la UD Almería. El Atleti, el miércoles también tiene la posibilidad de meterse en una nueva final de Copa del Rey ante el Athletic en lo que promete ser un partido intenso y exigente para ambos conjuntos.
Simeone tendrá que hacer una gran gestión en cuanto a las rotaciones tras haber salido de Milán con Griezmann y J.M Giménez lesionados y a falta de saber si volverán a tiempo para la vuelta contra el equipo italiano. El club se ha mostrado más prudente con la situación del uruguayo, mientras que con la estrella francesa se es más optimista. El entrenador rojiblanco define la lesión como un «tobillo noble».
Y más le vale tener razón, porque pensar en un Atlético de Madrid con necesidad de remontar y sin su máxima figura lleva a pensar en un Atleti con muchas menos posibilidades de pasar de ronda.
https://x.com/Atleti/status/1760068295586087365?s=20
La Real, ante un partido histórico en el Reale Arena
La Real Sociedad de Imanol Alguacil fue una de las mayores sorpresas de la fase de grupos, quedando primero en un grupo compartido con el Inter de Milán, el Salzburgo y el Benfica. La (mala) suerte quiso que, a pesar de terminar primero de un grupo de esa categoría, los vascos se enfrentaran al PSG, que venía de terminar segundo en el grupo de la muerte.
El partido en París fue un golpe muy duro para las esperanzas de los vascos de meterse en la siguiente fase. Los de Imanol fueron muy valientes, lo que les caracteriza como equipo, durante el comienzo del partido. Tuvieron incontables oportunidades para hacer el primero, incluido un disparo al palo, pero el muro italiano de Gigi Donarumma no se derrumbó. Ya en la segunda parte, los parisinos rompieron el partido con dos goles en apenas diez minutos.
Takefusa Kubo dejó libre de marca a Kylian Mbappe en un balón aéreo, y como era de esperar, la tortuga no falló. El jugador japonés de la Real Sociedad incluso pidió perdón a su afición y a su entrenador y se responsabilizó del error en la entrevista pospartido. Algo similar ocurrió en el segundo gol, cuando Barcola le clavó la daga a la Real en el minuto 70. Imanol Alguacil, en un gesto innecesario y, ciertamente, extraño en él, responsabilizó durante la rueda de prensa pospartido a su jugador Traoré del segundo gol que recibió su equipo. Será curioso ver cómo afecta esto al rendimiento futuro del lateral de la Real.
La falta de gol de la Real en este partido en concreto no fue casualidad. Este año, el equipo vasco solo ha anotado 35 goles en 26 partidos en LaLiga, mientras que en Champions League los de Imanol hicieron 7 goles en los 6 partidos de la fase de grupos. La Real no cuenta en su plantilla con un solo jugador que haya superado los 10 goles (en liga), siendo Oyarzábal (8) y Kubo (7) los que más cerca están.
Incluso el entrenador rival, Luis Enrique, que se deshizo en halagos hacia Imanol y su equipo, hablaba tras el encuentro de que lo ocurrido en la primera parte fue un «destrozo» por parte de la Real. Un destrozo que no significó goles para la Real, pero que si mostró el respeto que el equipo vasco se ha ganado de la élite europea.
El equipo vasco, además, deberá recuperarse de una inesperada derrota en su estadio ante el Villarreal e intentar no caer en una dinámica negativa. Tras la derrota, la Real ha caído a puestos de Europa League, y antes de enfrentarse a la vuelta contra el PSG, deberá enfrentarse al Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán, un reto mayúsculo más allá del estado de los hispalenses esta temporada.
Pero, volviendo a la Champions, la remontada es difícil, pero la Real Sociedad y sus aficionados nunca van a olvidar esta edición, la primera tras muchos años, y el fútbol practicado en ella. A los txuriurdin solo les queda darle a su afición una noche mágica en su estadio y competir para estar en los cuartos de final.
https://x.com/RealSociedad/status/1757888204722647406?s=20
Los de Xavi aprueban en su constante examen
El Barcelona está teniendo una temporada rara, dura y difícil. Derrota contundente en la Supercopa, prácticamente fuera de la carrera de la Liga y con la marcha de Xavi en verano en el aire. Aun así, tras 2 años de ausencia, el Barcelona volvía a unos octavos de Champions y todo lo anterior se debía de olvidar.
Esto era difícil, ya que como en cualquier club, terminar una temporada sabiendo de la marcha del entrenador en verano es difícil. Si se empieza a ganar, mal, porque claro, «¿dónde estaba esto antes), pero es que si se sigue perdiendo (o en mala dinámica) peor, porque en este caso «el entrenador se ha dejado ir». En el Barcelona y con Xavi esto se multiplica, ya que el catalán y su equipo siempre ha estado bajo un constante test desde que unieran sus caminos hace 2 años y medio. La esperanza de que el equipo volviese a jugar como cuando Xavi era la brújula del equipo y el poco respeto que recibe este en España siempre fueron un peso muy grande a nivel mediático, y más en un año en el que no están saliendo las cosas.
Pero volviendo a la Champions League, el rival de los culés es el Napoli, vigente campeón de la Serie A, pero cuya temporada este curso es pésima. Los Napolitanos, con un nuevo entrenador y muchas debilidades (sobre todo defensivas) no se plantaban como favoritos en la eliminatoria, cuya ida tenía lugar en el estadio Diego Armando Maradona.
Los culés empezaron el encuentro como un vendaval, teniendo hasta tres ocasiones de gol en los primeros diez minutos, que desbarató el portero rival, Alex Meret. La superioridad de los visitantes, aunque fue rebajándose, se mantuvo toda la primera parte y gran porción de la segunda. En el minuto 60, Robert Lewandowski, a pase de Pedri, hacía el primer gol del Barcelona en octavos de Champions desde que lo hiciera Leo Messi. Tras el gol, los azulgranas se volvió a desinflar en un tramo de final de partido, y la Champions no perdona. Oshimen puso el 1-1 definitivo y la eliminatoria se tendrá que decidir en el Lluis Companys.
Uno de los problemas del Barcelona durante este encuentro, pero en general durante toda la temporada, es la fragilidad defensiva y la falta de calma cuando el resultado es favorable. Respecto a lo primero, solo hace falta mirar los datos. A lo largo de toda la liga pasada, el club catalán recibió tan solo 20 goles en contra. Este año, tras solo 25 jornadas ya ha recibido 34 dianas. De lo segundo habla el propio Xavi: «Jugamos muy bien hoy. Deberíamos haber intentado calmar el juego después del 1-0. Creamos muchas oportunidades y merecíamos ganar hoy.”
La vuelta de esta eliminatoria es completamente imprevisible. Un gol tempranero del Barcelona podría decantar la eliminatoria a su favor, pero en caso de un partido tenso hasta el final, cualquier equipo podría ganar la eliminatoria. Tras dos años de ausencia, una eliminación tan temprana podría hacer mucho daño al equipo culé para lo que resta de temporada, así como al legado de Xavi como entrenador del equipo de su vida.


