9.8 C
Madrid
sábado, 7 marzo, 2026
9.8 C
Madrid
sábado, 7 marzo, 2026

Sofía Val, patinadora olímpica a sus 21 años: “Nada me podría dar lo que la danza sobre hielo me enseña”

La patinadora olímpica Sofía Val repasa su trayectoria deportiva y todo lo que ha tenido que sacrificar hasta representar a España en los Juegos Olímpicos Milano Cortina 2026 junto a su pareja, Asaf Kazimov

Sofía Val dio sus primeros pasos en patinaje cuando tan solo tenía seis años. Comenzó en la modalidad individual entrenando en La Nevera de Majadahonda. A los 13 años decidió darle un giro a su carrera deportiva y cambiarse a la danza sobre hielo. Esta decisión le supuso importantes retos como abandonar su país mudándose a Francia con su madre y encontrar una pareja con la que verdaderamente conectara. Tras competir con Linus Colmor Jepsen y Nikita Vitryanyuk, ha sido con Asaf Kazimov, el joven de 26 años nacido en Rusia pero que ha vivido desde su preadolescencia en Alemania, con quien ha conseguido uno de sus objetivos más ambiciosos: representar a España en los Juegos Olímpicos.

Con tan solo 21 años, Sofía Val llegó a los Juegos Olímpicos de Milano Cortina, consiguiendo además clasificarse junto a su pareja para el programa libre. Necesitaban colocarse entre los 20 primeros puestos y a ritmo de Ricky Martin lo lograron. Con Muse escalaron otro puesto y finalizaron su debut olímpico en la decimonovena posición de las 23 parejas participantes. Por su parte, sus compañeros Olivia Smart y Tim Dieck consiguieron el noveno puesto. Este 2026 marca un hito en la historia de la danza sobre hielo española, al ser el primer año en el que España ha conseguido dos plazas olímpicas.

P: Desde muy pequeña comenzaste a patinar y tuviste que formarte en un país con poca tradición en deportes de hielo. ¿Cómo fueron tus primeros pasos en el patinaje y a qué obstáculos has tenido que enfrentarte?

R: Todo empezó cuando tenía cinco años y en navidad vi una pista de hielo, de estas que suelen poner de “quita y pon”, me gustó mucho y mis padres decidieron apuntarme a La Nevera de Majadahonda. Fue todo muy poco a poco. Empecé en la escuela, me seleccionaron para pre-competición y bueno, en aquel momento no estaba siendo muy consciente de “donde me estaba metiendo”. Realmente fue algo que ocurrió muy poco a poco, me fui enamorando del deporte conforme pasaron los años. Nunca tuve un momento de decir: “vale, me voy a dedicar a esto”. Yo creo que por eso mismo nunca he visto “obstáculos” en el camino, porque simplemente siempre ha sido algo que he querido hacer, entonces lo que podían ser “obstáculos” los veía como una mala fase, etapa…etc.

Es cierto que siendo chica es muy difícil encontrar pareja en el mundo de la danza, entonces cuando me cambié de individual a danza y antes de encontrar a Asaf fueron momentos complicados. Encontrar una pareja con la que sentirte verdaderamente a gusto, con los mismos objetivos que yo creo que ha sido el mayor obstáculo por el que he tenido que pasar. Pero bueno, ha sido parte del proceso y me ha llevado a donde estoy ahora.

Sofía Val en sus primeras clases de patinaje / Fuente: Sofía Val
Sofía Val en sus primeras clases de patinaje | Fuente: Sofía Val

P: ¿Cómo fue tomar la decisión de irte a otro país para poder perseguir tu sueño con tan solo 13 años? ¿Crees que tu futuro permanecerá en España?

R: Creo que en general, para cualquier niña pre-adolescente cambiar su vida e irse a otro país es complicado. Yo me fui por deporte y deicidí tomármelo como una experiencia nueva. Además, tuve la suerte de que mi madre pudo venirse conmigo pero es cierto que empezar en un nuevo cole, una nueva disciplina como es la danza sobre hielo, era algo que aún yendo muy ilusionada me daba un poco de miedo. No era empezar desde cero pero tenía que estar abierta a aprender muchas cosas que nunca había hecho. Era un riesgo muy grande, pero en aquel momento no lo ví así, pensé que era lo que tenía que hacer y era la decisión que tenía que tomar. Desde el primer momento siempre me sentí muy agusto en el mundo de la danza y en Lyon, la ciudad a la que me mudé.

Poco a poco creo que el patinaje está dejando de ser minoritario en España, obviamente no tiene que ver con deportes como el fútbol pero creo que en estas olimpiadas se nos ha dado más visibilidad y que el horario europeo de este año ha ayudado. De hecho, ha habido conocidos que no sabían que patinaba y me escribieron dándome la enhorabuena, lo que me hizo ver que cada vez hay más interés, pero aún queda un largo camino.

P: ¿Qué te impulsó a cambiarte de modalidad?

R: Cuando tenía 13 años probé la danza por primera vez en Francia y cuando vi que era algo que disfrutaba más no me lo pensé dos veces. Siempre tuve la sensación de que yo pertenecía ahí y era lo que tenía que hacer. Obviamente, la mayoría de gente no entendió la decisión que estaba tomando en ese momento, incluso mis padres dudaron en si era algo que verdaderamente quería hacer o si era una “crisis”. Al final tenía 13 años y podría haberlo sido, pero yo sabía que no estaba tomando una decisión de forma impulsiva, cuando probé la danza me enamoré, me sentí verdaderamente en mi lugar.

P: La danza sobre hielo exige una conexión total entre los dos deportistas.
¿Cuántas parejas tuviste hasta llegar a Asaf? ¿Qué crees que tiene Asaf que hace que funcionéis tan bien juntos?

R: Encontrar una pareja con la que te sientas a gusto es muy difícil. Antes de Asaf tuve otras dos parejas con las que competí en otras categorías y eso me ha permitido llegar adonde estoy pero, sobre todo, ambos me ayudaron a entender lo que quiero y lo que busco en alguien. Asaf y yo compartimos la misma visión del deporte y el sacrificio que conlleva y, creo que eso es lo que más nos une como equipo. Tenemos los objetivos muy claros y los dos lo damos todo para conseguirlos. Hay días que son más duros y sabemos cómo complementarnos, si yo tengo que sacrificarme más lo hago, igual que Asaf lo haría por mí. Aunque, sin duda, lo que más nos une es el amor por el patinaje, es lo que verdaderamente consigue esa complicidad que tenemos tanto dentro como fuera del hielo.

P: Actualmente, ¿cuántas horas entrenas al día?

R: Depende un poco de la temporada. Ahora mismo estamos en temporada alta entrenando de lunes a viernes y, para evitar lesiones, dedicamos cuatro horas al hielo. Al tener los programas muy ensayados, los entrenamientos se basan en repetirlos y perfeccionarlos. Fuera del hielo también hacemos todos los días otros entrenamientos complementarios como el ballet.

P: ¿Qué has tenido que sacrificar para llegar hasta aquí? ¿Alguna vez te has planteado dejar de patinar?

R: Cuando me paro a pensarlo, me doy cuenta de que lo he sacrificado todo. Pasar tiempo con mi familia, tener una vida de niña o adolescente “normal”, o ahora lo que podría ser una “vida universitaria”. Yo me he perdido ver a mi familia hacerse mayor. Cuando me mudé a Francia con mi madre apenas veía a mi padre porque él tuvo que quedarse en Madrid, se podría decir que “lo he dado todo”, pero no lo veo tanto como un sacrificio porque es algo que yo he elegido y lo que me da el patinaje ninguna otra cosa me lo podría enseñar. Valorar lo que cuesta hacer las cosas, ser excelente en cualquier ámbito de la vida y, sobre todo, me siento afortunada de haber encontrado algo en mi vida que desde tan, tan, tan, pequeña es una pasión.

Creo que a la gente “normal” le cuesta encontrar algo que verdaderamente le motive y les haga despertarse por las mañanas con un objetivo tan grande como querer ir a unas olimpiadas. Entonces, considero que el patinaje me da tanto que hace que el resto de cosas no las sienta como un sacrificio tan grande. 

P: Antes de saber que estabas clasificada para los Juegos Olímpicos tuvisteis unos meses de incertidumbre en los que vuestra plaza dependía del resultado de la otra pareja olímpica española: Olivia Smart y Tim Dieck. ¿Cómo viviste esos meses?

R: Para tener la posibilidad de competir en el preolímpico en China y ganarnos nuestra propia plaza, necesitábamos que Olivia y Tim quedaran en el top 10 del Mundial. Al no depender para nada de nosotros, no recuerdo esos meses especialmente “ duros” pero es cierto que viendo el mundial estábamos muy nerviosos también por ellos, que también representan a España. Obviamente los nerviosos también venían porque así podríamos luchar por nuestra plaza en China y ya solo optar a eso era un gran honor. Recuerdo especialmente disfrutar viendo su programa de Dune, fue un trabajo increíble el que hicieron.

P: ¿Qué es lo que más te gusta de preparar los programas y las competiciones?


R: Bueno, soy una persona muy competitiva y también muy artística y musical. Poder combinar todo eso en un deporte todos los días me llena muchísimo. No sé cómo podría combinarlas de una manera tan equilibrada como lo hace el patinaje. Me gusta mucho el deporte, expresarme, bailar, escuchar música… y todo eso lo tiene el patinaje. Lo que más disfruto de todo es competir pese a los nervios y el estrés que supone. Es muy especial juntarte con otros patinadores de todo el mundo que también tienen esa “hambre” por mejorar y llegar a lo más alto. Enfrentarte en competiciones es un sentimiento muy especial y creo que muy poca gente puede vivir la adrenalina que te da competir.

P: ¿Cómo decidís los programas que llevaréis a competición?

R: Este año la música del programa corto tenía que ser de los 90 y con mucho ritmo, animada. A Asaf le encanta Ricky Martin porque de pequeño lo escuchaba en el coche con sus padres y le trae muy buenos recuerdos. Cuando lo propuso pensé que era una muy buena opción, no solo porque a mí también me gustaba sino porque siendo representantes de España, ir con una música española creo que le daba su punto. Queríamos también un ritmo latino que se viviera como una fiesta con la que se viniera la gente arriba. Pensamos que con esta elección lo podríamos conseguir y bueno, yo creo que lo hemos conseguido.

P: ¿A día de hoy podrías decir que has cumplido tu sueño?

R: Creo que no, todavía no he cumplido ningún sueño porque no tengo un sueño en concreto en el patinaje. Mi sueño no es solo “ir a unas Olimpiadas” sino sentirme realizada cuando termine mi carrera deportiva. Como no ha terminado, aún no puedo decir eso. Sí puedo decir que me siento muy satisfecha con el camino que estamos realizando y sobre todo con el esfuerzo que le ponemos todos los días. Esto es lo único que realmente me puedo asegurar porque hay muchas cosas que no puedo controlar, al final te puedes lesionar, dependes de la evaluación de los jueces, etc. Sí Puedo decir que estoy cumpliendo mis expectativas. Si la Sofía de nueve años viera donde estoy llegando estaría muy, muy orgullosa. En ese sentido sí podría decir que estoy cumpliendo un sueño.

P: Siendo actualmente estudiante de psicología ¿te está costando compatibilizar tus estudios con los entrenamiento y competiciones?

R: Sí, compatibilizar estudios con una carrera deportiva profesional es muy duro y tienes que tomártelo a un ritmo más lento que el de un estudiante promedio. El tiempo que puedes dedicarle es muy limitado, sobre todo cuando competimos. Esta temporada hemos ido a diez competiciones y, bueno, semana sí semana no viajamos. A la vuelta, el nivel de fatiga tanto física como mental es muy grande y eso hace que me cueste mucho concentrarme. Pero bueno, creo que me permite pensar en otra cosa que no sea el patinaje. Al final, estamos tan obsesionados con los entrenamientos y nuestro rendimiento deportivo que, a veces, nos cuesta relativizar y ver otros aspectos de la vida. De alguna manera el estudio me permite pensar en otra cosa y además desarrollar el interés que tengo por la psicología.

P: Una vez te retires como patinadora, ¿de qué te ves trabajando?

R: Es una buena pregunta y también uno de los motivos por los que estudio Psicología. Quiero abrirme puertas fuera del patinaje. La carrera deportiva de mi modalidad, danza sobre hielo, puede llegar hasta los 34 años y a esa edad habré tenido suficiente tiempo para pensarlo. Si me decido quedar en el mundo del patinaje, ser entrenadora es una muy posible opción pero también lo es ser psicóloga. Todavía no sé si al terminar mi carrera deportiva querré distanciarme de lo que es el deporte. Quizás me vaya por otra rama totalmente diferente como la psicología. No lo sé aún la verdad.

P: ¿Qué es lo que más feliz te hace de patinar?

R: Lo que más feliz me hace es haber encontrado algo por lo que siento tanta pasión, creo de verdad que es algo muy difícil en este vida y que soy muy afortunada de haberlo encontrado tan pequeña , es una suerte. Me siento muy afortunada de querer y poder dar el 100% en algo que, además, se me da bien, acompañada de un equipo maravilloso. Me hace feliz el día a día, entrenar, competir y mostrar mi trabajo ante un público. Es muy emocionante mostrarle tu trabajo a un público que ha decidido venir a verte a una competición.

Sofía Val entrenando con Javier Fernández | Fuente: Sofía Val
Sofía Val entrenando con el bicampeón del mundo de patinaje artístico, Javier Fernández | Fuente: Sofía Val

P: ¿Qué le dirías a alguien que quiere adentrarse en este deporte?

R: Les diría que lo prueben, que se enamoran del patinaje. Ya sea como hobby, para celebrar su cumple, verlo como espectador desde casa o yendo a competiciones. El ambiente de las competiciones, es otro nivel, es increíble. También les animo a practicarlo y tomárselo en serio. Nunca es tarde para probarlo y vivir esa sensación de deslizarse sobre el hielo y que el viento “te corra por la cara”. Creo que patinar provoca sensaciones muy diferentes a las que te pueden proporcionar otros deportes. Creo que todo el mundo debe probarlo aunque sea una vez en la vida.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

¿Por qué se nos cae más el pelo en otoño?

La mayor pérdida de cabello durante el otoño se debe al efluvio telógeno estacional. Es un proceso habitual que no implica alopecia permanente, aunque hay ciertas medidas que ayudan a prevenirlo El 22 de septiembre comienza el otoño y con...

Matute se moviliza frente a la sentencia que silencia las campanadas nocturnas de su iglesia

Una vecina del pueblo riojano denunció que el repique de las campanas por la noche vulneraba su derecho al descanso Corría 2022 cuando una residente de Matute puso una denuncia para acabar con el tañido nocturno de la Iglesia parroquial...

El estilo de Scalpers invade el Teatro Real de Madrid

Lucien Laviscount, embajador de la nueva campaña de sastrería FW25 de Scalpers, ha sido el encargado de poner el broche de oro a la velada Con motivo de la presentación de su nueva campaña de sastrería, Scalpers, marca española fundada...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo