Tras asaltar el Camp Nou el pasado domingo, el Rayo Vallecano certifica casi su permanencia en Primera
El equipo de Iraola venció al Barcelona en un tenso partido en el que se llegaron a jugar 103 minutos. El Rayo se adelantaría a los siete minutos con un gol de Álvaro García tras un gran pase de Isi Palazón. Tras el gol, el equipo de Vallecas aguantaría un asedio durante todo el partido por parte del Barcelona, aunque pudo sentenciar el partido en alguna contra.
El Rayo volvía a vencer en el Camp Nou 22 años después y conseguía algo histórico, ser el único equipo de Europa, junto al Bayern, en vencer los dos partidos al Barcelona en esta temporada.
La victoria frente al Barcelona es la guinda a una temporada histórica en la que el Rayo se quedó a las puertas de una final, y estuvo entre los grandes durante varias jornadas.
Un comienzo inmejorable
En los primeros meses de competición el Rayo Vallecano se convirtió en el equipo revelación de la Liga, haciendo de su estadio un fortín inexpugnable.
Tras dos derrotas seguidas al comienzo de la temporada, una muy dura frente al Sevilla, parecía que el Rayo iba a pasarlo mal para mantener la categoría. Pero el equipo se rehízo y, tras golear al Granada en Vallecas, comenzó una racha de buenos partidos. En esta racha, vencería al Athletic en San Mames y al Barcelona.
En 18 partidos, los datos del equipo eran de nueve victorias, tres empates y seis derrotas. El Rayo firmaba una primera vuelta espectacular con 30 puntos y llegando a diciembre en puestos europeos.
Los números del equipo en Vallecas hicieron que se convirtiera en el mejor local de Europa, por encima de equipos como el Liverpool o el PSG. En ese momento Vallecas se convirtió en el campo más complicado de Europa gracias a un equipo imparable y una afición entregada.
Una crisis que hizo peligrar la permanencia
Tras una primera vuelta excelente, el Rayo entraría en una crisis que haría volver a la realidad a los de Iraola.
El equipo empezó a encadenar derrotas y empates, lo que le llevaría a entrar en la lucha por evitar el descenso. El Rayo estaría 13 jornadas sin conocer la victoria. El equipo era incapaz de anotar y las sensaciones no eran tan buenas como a principios de temporada. La victoria frente al Espanyol de la semana pasada puso fin a esta racha, lo que haría respirar al equipo y ver casi certificada la permanencia. El domingo el Rayo obtuvo tres puntos que le permiten, salvo catástrofe, estar una año más en primera.
Todo un barrio loco por la Copa
Sin duda lo más destacado de la temporada para el Rayo Vallecano fue su andadura en la Copa del Rey.
El Rayo hizo soñar a Vallecas con una final de Copa tras dejar por el camino a Mirandés, Girona y Mallorca. Iraola demostró que esta es su competición fetiche y llevó al equipo a las semifinales.
En la penúltima ronda previa a la final se enfrentaría al Betis, que finalmente ha salido vencedor de la competición este sábado. Los dos quipos se medirían en una eliminatoria para el recuerdo en la que el Rayo llegó con opciones hasta el final.
Tras salir derrotado en un estadio de Vallecas de gala, el equipo cuajó un gran partido en el Benito Villamarín. Un misil de Bebé en el minuto 80 empataría la eliminatoria, pero un gol del Betis cuando se rozaba la prórroga puso fin a la eliminatoria. El sueño de todo un barrio se acababa de la forma mas cruel posible.
Aún quedan cinco jornadas para finalizar la temporada y la permanencia aún no está matemáticamente sellada, pero pase lo que pase el Rayo ya ha firmado una de las mejores campañas de su historia. El barrio de Vallecas ha vibrado como nunca con su equipo.
Todo esto, a pesar de la crisis institucional en la que está sumergida el equipo, que ha llevado al Rayo femenino a descender a segundo división. Además, desde hace varios años existe un continuo enfrentamiento entre la afición y el presidente Martín Presa. Se trata de una situación insostenible e inimaginable en un equipo de primera división.


