Los franjirrojos acabaron la temporada en octava posición y volverán a disputar un torneo europeo 25 años después.
El sábado 24 de mayo podía ser un día más de partido para cualquier aficionado rayista. No obstante, esa jornada 38 de la Liga EA Sports era una final para el Rayo Vallecano. Si el equipo entrenado por Íñigo Pérez ganaba al Mallorca, aseguraba su clasificación a competición europea por segunda vez en su historia. Pero, el Estadio de Vallecas tuvo que sufrir hasta el pitido final del encuentro.
A pesar de las múltiples ocasiones del Rayo Vallecano, Dominik Greif (portero del Mallorca) fue el gran protagonista de un partido que terminó con un empate a cero. Tras pitarse el final del encuentro, el Rayo Vallecano tenía que esperar a que Club Atlético Osasuna acabase su partido y no lograse la victoria contra el Alavés. Finalmente, el equipo de Pamplona empató y el Rayo hizo historia. Con el presupuesto más bajo de la Liga y la tercera peor plantilla en valor de mercado, el equipo franjirrojo cerró su año de centenario con la clasificación a la Conference League.
No es el primer «EuroRayo»
Aunque el Rayo Vallecano no es un club habituado al éxito, el equipo del sudeste madrileño ya ha disputado partidos a nivel intercontinental en el pasado. En la temporada 2000/2001, el Rayo Vallecano disputó la Copa de la UEFA. Pero, el equipo entrenado por Juande Ramos no logró dicha clasificación por méritos deportivos. El Rayo Vallecano participó en la Copa de la UEFA por juego limpio. En anteriores ediciones de las competiciones europeas, la UEFA daba la oportunidad de participar en estos torneos a los equipos que menos tarjetas amarillas o rojas tenían en una temporada.
“Conseguimos ganar a grandes equipos como el Girondins de Burdeos y el Lokomotiv de Moscú”, afirma Fidel Pérez, abonado del Rayo Vallecano desde 1978 y miembro de la peña rayista El Cerro. La aventura europea del Rayo Vallecano en esa temporada 2000/2001 finalizó en los Cuartos de Final. El equipo madrileño se enfrentó al Alavés, que acabaría siendo finalista de esa edición del torneo. Tras una contundente derrota del Rayo Vallecano en Vitoria por 3-0, el equipo de Juande Ramos también acabó cayendo en el partido de vuelta para cerrar la eliminatoria con un marcador global de 5-1. “A pesar de la derrota, el Estadio de Vallecas aplaudió el enorme esfuerzo de los jugadores”, recuerda Fidel, que estuvo presente en dicho partido.
Aquel Rayo Vallecano contaba en su plantilla con jugadores de la talla de Keller, Míchel, Cembranos o Bolo. Además, el Rayo logró la mayor goleada de un equipo español en la historia de una eliminatoria europea. En la primera ronda previa para clasificar a la Copa de la UEFA, el Rayo Vallecano venció por 16-0 (con 10 goles en el partido de ida) a la Constel-lació Esportiva de Andorra, un equipo amateur que desapareció ese mismo año.
No todo el monte es orégano
En sus más de 40 años como aficionado rayista, Fidel Pérez ha vivido los mejores y peores momentos de la historia reciente del cuadro franjirrojo. Entre 2004 y 2008, el Rayo Vallecano compitió en Segunda B (la antigua tercera categoría del fútbol español). “Íbamos a campos como el del Móstoles, en donde nos teníamos que sentar en la hierba porque no había suficientes asientos”, recuerda el socio de la peña El Cerro. Además, el barrio de Vallecas acababa de “sufrir la tristeza de los atentados del 11-M”, recuerda Fidel Pérez.
Otro momento complicado del equipo vallecano fueron los impagos del año 2011. Mientras la afición del Rayo Vallecano reclamaba la marcha del presidente José María Ruiz-Mateos, los jugadores del equipo estuvieron varios meses sin cobrar. El club llegó a acumular una deuda de más de 21 millones de euros y entró en concurso de acreedores. Fidel resalta que “aun así, el equipo logró ascender a Primera División ese año”.

La nula sintonía con el actual presidente
En 2011, el empresario Raúl Martín Presa compró el 98,6% del club y logró sanear las deudas del equipo. Sin embargo, la afición rayista no mantiene la mejor de las relaciones con el presidente. En cada partido en el Estadio de Vallecas, la hinchada local entona el habitual cántico “¡Presa, vete ya!”.
“La gente de Vallecas no quiere a este presidente porque no trata bien a los aficionados”, sostiene Fidel Pérez. Aunque el cuadro rayista tiene una buena salud financiera, el equipo femenino o la cantera “se encuentran abandonados”. Incluso, el Rayo Vallecano es el único equipo de Primera División que no vende sus entradas de forma online. Según el abonado número 133 del Rayo, “en los primeros partidos después de la pandemia, tenías que hacer colas durante nueve o diez horas para conseguir una entrada”.
Otro momento polémico del presidente tuvo lugar en abril de 2021. Martín Presa invitó al palco del Estadio de Vallecas a Santiago Abascal y Rocío Monasterio, dos dirigentes de Vox. Esta decisión generó malestar en la hinchada del Rayo Vallecano, un equipo conocido por su ideología izquierdista. “El Rayo Vallecano es un equipo de barrio y nosotros defendemos valores como el orgullo obrero o la conciencia de clase”, declara Fidel Pérez.
La unión con el barrio
La plantilla del Rayo Vallecano siempre ha mostrado una gran cercanía con el barrio de Vallecas. De hecho, en las horas previas al partido contra el Mallorca, jugadores del Rayo como Óscar Valentín o Sergio Camello estuvieron cantando y animando junto al resto de los aficionados rayistas. En una entrevista para EL PAÍS, Sergio Camello declaró lo siguiente: “Quiero ser uno más del barrio más que un ídolo. Animar y sentirme como el Bukanero que apoya al Rayo”.
Ese vínculo con el barrio de Vallecas se demostró en la crisis de los desahucios de la década pasada. En noviembre de 2014, Paco Jémez (entrenador del equipo por aquel entonces) y la plantilla del Rayo Vallecano anunciaron que iban a pagar el alquiler a Carmen Martínez, una mujer vallecana de 85 años que acababa de sufrir un desahucio. “Estoy muy orgulloso de poder echar una mano”, afirmó Paco Jémez en una rueda de prensa.

El camino hacia Europa
La clasificación del Rayo Vallecano a puestos europeos ha sido gracias al esfuerzo coral de la plantilla. El equipo no ha contado con una gran estrella que destacase por encima del resto de los jugadores. El futbolista con más goles del Rayo es Jorge de Frutos (seis) y ocupa el puesto número 40 del ranking de máximos goleadores de Primera División.
De hecho, la afición rayista coincide en que el jugador más decepcionante de esta temporada ha sido James Rodríguez, exmediocampista del Real Madrid y gran fichaje del verano. El futbolista colombiano solo disputó 205 minutos con el Rayo Vallecano y se marchó en invierno al Club León de México. “Aunque programas como El Chiringuito le defendiesen, él no podía jugar porque no corría”, recalca Fidel Pérez.
Íñigo Pérez, entrenador más joven de Primera División, ha logrado la clasificación europea gracias a la solidez defensiva del Rayo Vallecano. La brillante temporada de Florian Lejeune, Abdul Mumin o Augusto Batalla ha provocado que el Rayo Vallecano sea el sexto equipo que menos goles ha encajado en el campeonato. Otros jugadores como Isi Palazón, Álvaro García, Andrei Rațiu o Pathé Ciss han sido cruciales para el desembarco del equipo de Vallecas en la Conference League.

La gran incógnita de este mercado de fichajes es la renovación de Óscar Trejo, jugador con más partidos en el Rayo Vallecano (326) de la actual plantilla. A pesar de que el mediocentro argentino es uno de los ídolos de la afición, su complicada relación con Martín Presa está dificultando su presencia en el Rayo Vallecano de la temporada 2025/2026. “Trejo merece respeto y, si no se lo dan, estaremos los capitanes ahí”, afirmó Isi Palazón en Radio Marca. Para Fidel Pérez, “Trejo es el capitán en la sombra y una leyenda del rayismo”.

