Las polémicas de cada jornada disipan lo futbolístico, los clubes, mas centrados en los de amarillo, que en su propio juego
Todo el mundo sabe, y no hemos de ser ignorantes, que los equipos mas beneficiados en la historia de la liga española, casualmente, han sido y son, los más laureados de nuestro país.
Se puede analizar como algo coincidente, oportuno, lógico, o como se quiera ver, pero la realidad es que, tanto unos que visten de blanco, como otros que lo hacen de azul y granate, son las dos entidades que por diversas circunstancias presiden la pirámide del futbol nacional en España en todos los ámbitos.
Desde comienzos del curso 23/24, ya se percibía una tensión extra fuera y dentro de los terrenos de juego no vista en temporadas anteriores. El escándalo del Caso Negreira, sacado a la palestra hacía unos meses, se utilizaba para argumentar y justificar toda situacion adversa o desfavorable para los intereses de los clubes. «Yo que me llamo X, me quejo de esto, cito el Caso Negreira, esto es una verguenza…» Se palpa cierta hostilidad, no es necesario disputar 90 minutos de juego para evidenciar la inconformidad de todos, la discordia.
La culpa la tienen ellos
Cuando no es uno, es otro, y así podemos estar hasta mañana. Ser una entidad con una repercusión gigantesca, alguien que vaya donde vaya tenga un peristente foco apuntando a su figura, conlleva una grandisima responsabilidad que se debe gestionar de la mejor manera posible. De lo contrario, cuando las cosas no se hacen bien, te queda el ejemplo de lo que tenemos delante, una jungla desmadrada que busca el mínimo error para achacarlo repetidamente.
En la liga española se ha creado un clima de inconformismo con el colectivo arbitral que es producto de un soberbio ego de los dos clubes mas grandes de España. Estar acostumbrado a que el viento sople a favor no significa que, puntualmente, la dirección de las cosas vayan a tomar otro camino que sea distinto al habitual y que, para colmo, sea interpretado como una ofensa hacia tu honor, linaje, historia… La suerte no puede sonreir siempre a los mismos, al no ser que se fuerce. No, no puedes ser tan narcisista de pensar que eres el centro del universo. Existen otros 18 equipos que, como tú, compiten por lo mismo.
La situación del futbol nacional se ha convertido en algo insostenible. «Cuando un dedo apunta al cielo, el tonto mira al dedo». La retroalimentación continua de querellas mediáticas de los más grandes amparando su denuncia en la «damnificación de su figura», cuando deberían otorgar silencio por todas esas otra veces, ha contribuido a que todos los demás clubes se sientan atraídos a seguir esa linea de tanto «éxito».
Tapado y al margen de todo
Lejos de la contaminación acústica que desprenden los medios de comunicación, se encuentra el Girona. Un equipo que sin hacer mucho ruido, escala la montaña a buen paso y va cumpliendo sus objetivos. Con un partido más, líder en solitario de la competición doméstica y sabedor de que su ritmo de trabajo no debe verse afectado por lo que se hable fuera.
El fútbol es tan fascinante que las posibilidades siempre están presentes desafiando toda lógica futbolística de cualquier experto analista. Así es este deporte, capaz de otorgar a los equipos mas remotos la oportunidad de escribir un capitulo histórico en los anales del futbol español.


