Se cumplen 17 años de la llegada de Rocío Ramos a nuestros televisores
Hace 17 años se estrenó en Cuatro ‘Supernanny’, programa de entretenimiento que tenía un fin educativo. En los programas, la psicóloga Rocío Ramos – Paúl Salto ayudaba a los padres y madres de familia a saber educar a sus hijos, con el fin de corregir sus problemas de conducta.
La psicóloga tomaba un papel que se alejaba completamente de la típica niñera, ya que utilizaba enfoques psicológicos para ayudar a las familias. Los padres de los niños con conductas problemáticas se sorprendías con la eficacia de la institutriz. De manera indirecta, Ramos ayudaba a mejorar la relación de los padres.
El programa, que se emitía los viernes a las 22:00 horas y los sábados a las 21:30 horas, estuvo en televisión hasta 2017. Ocho de sus nueve ediciones alcanzaron el millón de espectadores. La cuarta edición fue la más vista, con más de 2 millones de espectadores, y la menos vista fue la última edición, que superaba los 600 mil espectadores.
El trabajo de Supernanny
El programa solo atendía casos de problemas de conducta normales entre los niños entre dos y diez años de edad. En él podían participar todo tipo de familias, independientemente de su situación económica. El equipo permanecía entre dos a cuatro semanas según lo que se necesitase.
País internacionalizado
El programa tuvo gran éxito en otros países del mundo, como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Australia, Brasil o Nueva Zelanda. Con distintos nombres pero con la misma dinámica, familias de esos países tuvieron la oportunidad de cambiar la conducta problemática de sus hijos e hijas.
De niños a jóvenes
A raíz del éxito de ‘Supernanny’, en 2009 comenzó a emitirse ‘Hermano mayor’. Sus protagonistas eran adolescentes de entre 19 y 25 años que tenían comportamientos violentos, agresivos y adictivos.
Pedro García Aguado fue el «hermano mayor» que intentaba ayudarles a cambiar sus vidas. El presentador en una entrevista de 2021 fue muy crítico con el programa y afirmó que el equipo del mismo se encargaba de provocar a los jóvenes para conseguir las reacciones desmesuradas de enfado que se veían en la pantalla.

