Esta obra es un enfoque contemporáneo sobre el tiempo, la violencia y la ambición a partir del clásico de Shakespeare
Haurire Teatro presenta Un Macbeth, una obra inmersiva que redefine el clásico de Shakespeare. Este clásico se ha trasladado a un contexto moderno en el que el tiempo, la violencia y la ambición juegan un papel fundamental. Dirigida por Carlos Ponce, la quinta pieza de esta compañía se estrena los días 20 y 21 de diciembre en la sala Exlímite, con una función mensual hasta junio de 2025.
La dramaturgia, desarrollada por Ponce y Micaela Portillo, conecta el texto original con la falta de tiempo y la hiperestimulación de la sociedad actual. En definitiva, este relato fragmentario y poético lleva al público directamente al corazón de la historia y gira en torno a la percepción del tiempo, bajo la mirada del tardocapitalismo. Para ello, se presenta como una actualización de la trágica noche del asesinato del Rey Duncan en forma de fiesta en un chalet de la sierra madrileña.
Una experiencia inmersiva
En este montaje, los espectadores no son meros observadores, sino participantes activos que comparten espacio con los personajes. Se les invitará a habitar un lugar llamado Inverness, castillo en el que el rey es asesinado, además de llevar el rol de invitados, becarios o brujas. Asimismo, desdibuja las fronteras ente ficción y realidad con los intérpretes Paula Grande, Pablo Orteu, Sáhara Peña, Micaela Portillo y David Viñas en escena.

A través de una estructura no lineal, el texto y la puesta en escena exploran cómo el pasado, el presente y el futuro influyen en las decisiones de Macbeth y Lady Macbeth. El proyecto fue iniciado en 2022 desde un laboratorio de investigación y creación colectiva. Es por ello por lo que integra elementos de dramaturgia no lineal y un lenguaje visual y sonoro minimalista.
Una obra adaptada al contexto actual
«El mundo en el que hemos crecido no va rápido, va rapidísimo. El progreso tecnológico nos atropella, la actualidad dura diez minutos y saltamos de un TikTok a otro entre conversación», señala el director Carlos ponce. «Y nunca es el momento de parar, la atención al presente y la pausa son un privilegio o, directamente, una carga. Nos preguntamos qué había de Macbeth en nosotros. Sentimos una identificación profunda con el frenetismo en el que se ven inmersos los personajes del original», concluye.
Tras dos años de investigación y ensayos, la compañía culminará su trabajo con una fiesta en la que asistirán a los recuerdos y ambiciones de un Macbeth y una Lady Macbeth actualizados. Una fiesta en la que reflexionar sobre el pasado y el futuro como motores de acción del momentos presente.

