Madrid acoge el festival de Eurovisión Junior en el que España se alza con la sexta posición
El pasado sábado se celebró en Caja Mágica Eurovisión Junior 2024. Al igual que en la versión senior, el país ganador del año anterior es el anfitrión del siguiente. Este año le hubiera tocado a Francia su organización pero debido a los Juegos Olímpico rechazó su organización y esta tarea pasó al segundo clasificado, España en este caso, que aceptó.
La gala arrancó con una actuación de la ganadora del año pasado, Zoé Clauzure, saliendo de una flor representado el lema ‘Let’s Bloom’ (Vamos a Florecer). En mitad de la actuación tuvo lugar el famoso desfile de banderas con todos los países, en el turno de España, el fervor invadió Caja Mágica. Junto a Zoé actuaron Sandra Valero, segunda clasificada de España en 2023 y María Isabel, ganadora en 2004. Juntas cantaron Let’s Bloom, el himno de la edición.
Fueron 17 países los que actuaron ante el público europeo, en esta versión del certamen debido a la escasa participación de países solo hay una gala a diferencia del de adultos que cuenta con dos semifinales y la final.
Un Eurovision Junior lleno de color y emoción
El italiano Simone Grande, con Pigiama Party, tuvo la difícil tarea de inaugurar la gala y lo hizo por todo lo alto con una «pijamada real». Tras él, fue el turno de Annabelle de Estonia con Tänavad, su reacción a las votaciones se convirtió en un meme en redes sociales. Después llegó el turno de Nikol Çabeli de Albania con Vallëjoz.
En cuarto lugar actuó un país que siempre es favorito en el Junior, Armenia. Leo con su canción Cosmic Friend nos dio un viaje por el espacio. Le siguió Chipre con Maria Pissarides y su canción Crystal Water. Después el francés con Comme ci comeme ça. Tras él fue el turno de Macedonia del Norte con el dúo formado por Ana & Aleksej.
El polaco Dominik Arim, con All Together, fue el noveno participante. Después de él fue el turno del ganador, el georgiano Andria Putkaradze con la canción To My Mom. España fue justo detrás de él, Chloe DelaRossa llenando el estadio de color y fiesta. En undécimo lugar actuó el alemán Bjarne con Save The Best For Us. A continuación fueron los holandeses Stay Tuned e Idols SM de San Marino.
Otro de los favoritos, el ucraniano Artem Kotenko salió el décimonónicos cuarto. Le siguió otra de las grandes favoritas de la noche, la portuguesa Victoria Nicole que consiguió un merecidísimo segundo lugar cantando en español y portugués. Cerraron el festival Enya Cox Dempsey de Irlanda y el maltés Ramires Sciberras.
Durante las votaciones pudimos disfrutas de dos actuaciones, una de ella fue la de Abraham Mateo. Comenzó cantando Maniac con un coro para luego arrancar con su versión en español. No hay duda de que es uno de los mejores artistas masculinos en españa, demostró una vez más lo que puede hacer sobre el escenario y no dejó indiferente a nadie. La segunda actuación estuvo diseñada por Sergio Jaén, escenógrafo de Irlanda en Eurovisión 2023.
La votaciones
Uno de los momentos más polémicos de la noche fueron las votaciones. Desde que se conoció el nuevo sistema de dar los votos, fueron muchos los que mostraron su disconformidad con este nuevo procedimiento. Ahora se dan todos los puntos seguidos, es decir, el presentador anuncia la puntuación que se suma a todos los países que han obtenido esa puntuación. Y al final, conectan con los portavoces para dar los 12 puntos.
El voto del jurado se lo llevó Georgia que obtuvo 12 puntuaciones máximas de 12 puntos, ni el grafismo estaba preparado para es cantidad de puntos. El televoto por el contrario, fue para Portugal, que no consiguió sobrepasar a Georgia y se quedó en segunda posición.
Un Eurovisión Junior digno de enmarcar
Tras haber digerido lo vivido ayer y haber visionado tranquilamente algunas actuaciones desde casa, podemos afirmar que RTVE ha hecho un trabajo excepcional. La evolución que ha hecho la corporación pública en cuanto a Eurovisión en los últimos años es de aplaudir. Hace 10 año ni nos imaginábamos un festival de esta calidad con marca España. El escenario, iluminación, realización, actuaciones… todo ha salido a pedir de boca. Cuando se hacen las cosas bien hay que recalcarlo y en esta ocasión se han hecho muy bien.

Queda más que demostrado la capacidad que tiene RTVE para preparar un evento así. Ojalá hayan tomado nota de todo de cara al Benidorm Fest 2025 y pronto puedan organizar el festival de Eurovisión.


