El pasado domingo 23 de febrero La Sexta acogió una nueva entrega de Lo de Évole en el que el periodista catalán Jordi Évole entrevistó a un Dani Martín entregado y abierto. El cantante madrileño mostró su lado más íntimo hablando de sus miedos y aprendizajes, de todo lo que la vida le ha dado, pero también arrebatado.
De la rebeldía al golpe de madurez
Desde un camping Dani Martín y Jordi Évole daban comienzo al programa. El cantante definió su infancia como “de libertad” y habló de sus padres como uno de sus pilares fundamentales, pues se esforzaron para “que lo que ellos no habían tenido en su infancia y en su adolescencia lo tuviéramos mi hermana y yo”. Un niño rebelde, no muy atento a sus estudios, pero ya soñando con aquello en lo que se quería convertir: “Lo mío era escribir poemas, escribir canciones. Estaba en otra historia”.
Con solo 14 años, Dani Martín empezó a trabajar y con 17 participó en distintos programas de música. Fue con 22 cuando vendió su primer disco con El Canto del Loco, lo que dio paso a una vida llena de éxito que también se transformó en una fama difícil de gestionar.
El cantante habló con cariño de su hermana Miriam, que se fue de forma inesperada con tan solo 36 años.“Yo maduro con la muerte de mi hermana” confesó. “Dejé de ser el niñato que era en El Canto del Loco para convertirme en un hombre maduro porque mi hermana se había ido”.
El efecto de la fama
Según pasaba el tiempo, la fama de El Canto del Loco seguía creciendo. Esos cuatro jóvenes que venían del barrio de Alcobendas de Madrid llenaban plazas de toros y estadios. “El éxito, el que lo haya conocido, debe saber que es una droga muy peligrosa” admitió.
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La vida del cantante se volvió difícil de gestionar cuando los objetivos de las cámaras no dejaban de buscarle y apuntarle: “La persecución de los paparazzis fue algo de acoso y derribo ilegal”. Dani Martín declaró que “era imposible convivir con ello” y que alguna vez ha pensado en «largarse», en huir de esa fama que le estaba costando digerir.
La importancia de la salud mental
El cantante se mostró sensible y al desnudo hablando del síndrome del impostor y de la salud mental y emocional: “He sido mi peor enemigo, mi mayor crítico, super exigente conmigo. (…) Pero haciendo un trabajo terapéutico con una psiquiatra he conseguido agradecer cuando me dicen que estoy guapo, agradecer cuando me dicen que el concierto ha estado bien”.
Tocando el tema de las redes sociales, Dani Martín fue claro: “A mi me importa lo que me diga un neurólogo sobre mi madre, lo que me diga el oncólogo de mi padre”. Juntos recordaron aquel tuit que el cantante publicó en el que se sinceraba y abría a su público y “por el que casi me mandan a la López Ivor”, refiriéndose a la clínica psiquiátrica. Internet se llenó de clickbaits que aseguraban que Dani Martín dejaba su gira por problemas de salud mental, cuando “solo estaba contando que me sentía vulnerable y sensible”.
Sin embargo, también lanzó una bonita reflexión en torno a todo ello: “El paso del tiempo y el trabajo personal te hace aprender que la culpa no te pertenece al cien por cien, que a la gente hay que dejarla ir, que todo pasa por algo, que te has equivocado, que tal vez en la próxima ocasión tengas la oportunidad de amar de verdad y no con un pie fuera de donde estás”.

Ser buenos, ser justos
Jordi Évole también supo sacar el lado más reivindicativo del cantante: “Mi manera de ser patriota, de querer mucho este país, es llevando todos los deberes hechos” “Yo llevo mi bandera en mi corazón, pero también cuando hay que pagar a Hacienda, y cuando hay que pagar impuestos. Y esto no significa ser bueno, esto significa ser justos, es lo que corresponde.” Unas declaraciones que han sido muy aplaudidas en redes sociales tras la emisión del programa.
“¿Cuál ha sido el momento más feliz de tu vida?” Con esta pregunta quiso Jordi Évole cerrar su entrevista. Dani Martín, sin dejar de lado el rastro de sinceridad que venía dejando a lo largo de toda la conversación respondió: “Vivir los momentos más felices en el presente es lo mejor (…) creo que estoy en el momento más feliz de mi vida”.

