La mirada tras la nube de langostas

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Lucha contra la invasión de la langosta en el este de África. Luis Tato

Entrevista al fotoperiodista Luis Tato, nominado al World Press Photo 2021

El concurso World Press Photo de este año anunciará su ganador el próximo 15 de abril y Luis Tato, fotoperiodista español, opta la mejor fotografía del año. Su trabajo sobre la plaga de langostas que afectó al norte de Kenia en abril de 2020 le ha abierto las puertas a su nominación. En El Generacional hemos conocido su lado más personal y sus opiniones sobre el mundo del fotoperiodismo.

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Luis Tato nació en Daimiel, un pequeño pueblo de Ciudad Real con aproximadamente veinte mil habitantes. Se introdujo en el mundo de la fotografía de forma accidental y comenzó a desarrollar su actividad como profesional en el periódico La Vanguardia. Él mismo ha definido cómo ha acabado en este oficio: “Ser fotoperiodista es algo que conecta con mi personalidad. Me considero introvertido, pero desde pequeño he tenido mucha curiosidad y leía mucho. La fotografía ha permitido dar rienda suelta a mi creatividad sin ningún tipo de barrera”. Hace cuatro años, Luis decidió viajar a Nairobi, capital de Kenia. Desde entonces, cubre todo el este africano y publica sus trabajos en distintos medios de comunicación. Ha colaborado con El País, El Mundo, National Geographic y The Washington Post, entre otros.

La fotografía nominada al premio World Press Photo 2021 forma parte de un trabajo más amplio que le encargó The Washington Post en abril del año pasado. La plaga de langostas era un problema importante para los habitantes del este de África. “Afecta a zonas con casas, zonas de cultivos y ganadería y las personas que vivían allí hacían ruido para intentar espantarlas. Estuve andando durante horas para encontrar la fotografía”. El hombre que aparece en la fotografía es Henry, una persona con un rol importante en los poblados de la zona. “Henry es como el jefe del poblado, y era uno de los que intentaba espantar a las langostas junto a otras dos o tres personas”.

El fotógrafo daimieleño comentó lo que pensaba a raíz del trabajo realizado durante esos días: “Cuando comencé a editar la foto, sabía que iba a ser bastante potente. Tenía elementos como la composición y es impactante visualmente. Además, eran fotografías complicadas porque estás rodeado de langostas que se posan sobre ti y en la cámara. Pero lo en lo que no pensaba era en el World Press Photo”.

La situación actual del fotoperiodismo

El auge del periodismo ciudadano y la búsqueda de la inmediatez a la hora de informar han dejado en una situación comprometida al fotoperiodismo. Sin embargo, para Luis todavía hay una vía de escape: “La situación en España y otros países es extremadamente crítica. Pero por otra parte, veo modelos empresariales en otros medios de comunicación que están teniendo mucho éxito realizando un fotoperiodismo de calidad. Es una realidad muy polarizada”. Esta vía de escape ya está siendo aplicada en medios como The Washington Post, The New York Times y varias agencias de información. La inversión en fotoperiodismo les está permitiendo ganar muchos más beneficios. “Es cierto que en España no se alcanza la difusión que tienen normalmente estos periódicos, pero sí que se podía aplicar en nuestro país a menor escala”, confiesa Luis.

Por otro lado, él también se mostró muy crítico con respecto a la reputación en su trabajo: “Es una profesión que se ha desvalorizado y maltratado. Incluso dentro de las propias redacciones los fotógrafos han perdido prestigio. No hay edición gráfica ni profesionales que le den a la imagen el valor que merece. Es más, no recuerdo la última vez que un medio español me pidió fotografías y me pagó por ellas. Llevo años trabajando para medios extranjeros”. La falta de ética periodística es otro de los problemas que han agitado la situación de los trabajadores que colaboran con medios, instituciones y partidos políticos: “Esa falta de ética es algo muy peligroso, porque uno se llega a preguntar si de verdad las fotografías son informativas o propaganda”.

Fotografía de la agitación popular por las elecciones en Kenia en el año 2017. Luis Tato

Los premios y el enaltecimiento del ego

A pesar de haberse dado a conocer en los últimos meses gracias a su nominación al World Press Photo 2021, el castellano-manchego tiene una larga trayectoria en la que ha sido nominado y ha ganado numerosos premios. Uno de ellos fue el Premio Visa pour l’Image de Perpignan en 2018 a mejor reportaje entre jóvenes fotógrafos. También ha ganado segundos y terceros premios en otros concursos, como los Best of Photojournalism realizados por la National Press Photographers Association.

“Nunca he querido utilizar activamente estos premios porque creo que no define la calidad de nuestro trabajo. Un fotoperiodista no debería engrandecerse el ego por eso”, contestó Luis ante la disyuntiva de si el ganar premios da pie a algunos fotógrafos a enaltecerse. Además, añade: “Lo más importante es siempre la historia, quién la hace debería ser algo menos relevante. La firma afecta a trabajos que son mediocres elevándolos a una mayor categoría, mientras que otros trabajos excelentes no se dan a conocer porque el fotógrafo no es conocido”.

Luis Tato también ha enviado un mensaje para aquellas personas que quieren introducirse en el mundo del fotoperiodismo y se han encontrado dificultades y bajas expectativas: “Los jóvenes piensan que ir a manifestaciones a los que van todos los fotógrafos se equivocan. Las posibilidades de darte a conocer por eso son mínimas, ya que los medios ya tienen fotógrafos. Debes buscar un tema único y propio que te permita desarrollar tu propia mirada y visión critica. Fotografía mucho y revisita los lugares fotografiados. Así entenderás cómo funciona este mundo”. También comenta la cobertura de los sucesos desde el punto de vista fotoperiodístico: “Tenemos que desmitificar el oficio y los lugares a los que vamos. África tiene zonas de extrema pobreza, pero yo aquí en Nairobi llego a casa, cocino, me conecto a Internet y vivo una vida similar a en España, obviando los aspectos culturales”.

Actualmente, Luis sigue trabajando en la capital keniata para la Agence France-Presse, y basa su actividad en una fotografía social centrada en la identidad de las personas fotografiadas, tal y como indica en su portfolio online.

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