El primer país centroamericano en aprobar el matrimonio igualitario, celebró el pasado domingo 26 de abril el evento más importante para colectivo LGTBIQ+, su Marcha de la Diversidad
Banderas, pancartas a todo color, familias, amor, y unas gotas de lluvia intermitente, bañaron la mañana. No eran ni las 10 cuando al Parque Central de San José empezaron a llegar costarricenses procedentes de todo el país. Los primeros globos ondeaban al viento, así como los cláxones, que se oían al paso de los manifestantes. Esos pasos se dieron principalmente sobre el asfalto del largo Paseo Colón, que conectaba con el destino final del Pride, el Parque Metropolitano La Sabana. En pocos minutos, las calles se abarrotaron, aunque se podía respirar y caminar sin problemas ni agobios.

El Pride y sus reclamos
En la Plaza de la Democracia se dieron cita otros cientos de asistentes. Entre ellos estaba la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Alhana Chavarría. La primera mujer transgénero en presidir la asociación, aseguró: “Tengo el corazón explotado de emociones al ver tantas personas reunidas en una sola lucha, desde esta diversidad humana tan desvalorizada dentro de un espacio social”.
Chavarría también quiso dirigirse al Gobierno en esa lluviosa mañana de domingo, “para que atienda las agendas políticas que se encuentran en la Asamblea Legislativa, que son proyectos de ley que vienen a fortalecer los derechos de la población sexualmente diversa”, dijo. Actualmente, los proyectos están estancados. De las rejas de ese edificio estatal, colgaba una enorme bandera arcoíris. Tras ella, los militantes del partido Frente Amplio sostenían una pancarta amarilla: “¡El amor no se cura! No a las terapias de conversión”, expresaba. La presidenta de dicho grupo político, Patricia Mora, actuó como portavoz: “Corren tiempos oscuros. No solo en Costa Rica, en el planeta entero. Y aquí estamos quienes consideramos que este es nuestro orgullo, el orgullo por la defensa de los Derechos Humanos, de todas, de todos y de todes”. Entre esos derechos, Mora señaló uno: crear una ley para prohibir las terapias de conversión y su publicidad.

¿Cuándo y por qué sucedió la primera marcha?
El pistoletazo de salida de esta multitudinaria celebración tuvo lugar en 2010. Ese año, la policía municipal de San José prohibió a una drag queen posar junto a las vacas del Cow Parade, un evento artístico de la ciudad. Sus amigos la apoyaron y decidieron acompañarla en un recorrido por la capital, pensando que las autoridades no se opondrían a la foto si junto a ella había otras 15 personas. Al paseo se fue sumando gente, hasta que la cifra se multiplicó por diez. Desde ese momento, la Marcha de la Diversidad se convoca anualmente, salvo en 2020 y 2021, que fue suspendida por el Covid. En todas sus ediciones, la asistencia aumenta progresivamente respecto al año anterior.
Situación de Nicaragua
La reivindicación de derechos, libertades, y equidad legal, estuvo presente toda la jornada, así como la denuncia de situaciones injustas. Eso mismo hizo un grupo de nicaragüenses, al lema de: “Exiliades nicaragüenses exigimos libertad y justicia”. El vecino norteño de Costa Rica, gobernado por un presidente autoritario y opresor, Daniel Ortega, reprime la comunidad LGTBI+. A ningún miembro de este sector poblacional se le permite presentarse a elecciones. Muchos gais, lesbianas y transexuales, son marginados, silenciados, perseguidos y usados, incluso para fines políticos. Por otro lado, el matrimonio igualitario es todavía un tabú, y tampoco existe una Ley de Identidad de Género.

Bodas y familias con niños
En el desfile, además de banderas y proclamas, hubo algunas sorpresas. Una de las carrozas que abría el camino, cubierta de flores, lazos, y bailes, se transformó en un escenario nupcial. Varias parejas se dieron el “sí quiero” ante la mirada de miles de manifestantes. Sus enlaces ya forman parte del listado que recoge a los matrimonios entre personas del mismo sexo, un listado que nació el 26 de mayo de 2020, cuando el expresidente de la república, Carlos Alvarado, legalizó el matrimonio igualitario. Un decreto de la Sala Constitucional costarricense, promulgado dos años antes, obligaba a aprobar la nueva norma reglamentaria.

Costa Rica se convirtió en el primer país centroamericano en avalar la ley, y, a día de hoy, todavía único. En total, durante el primer año de vigencia se registraron 912 bodas. A nivel internacional, el siguiente país en aprobar este derecho será Suiza, el próximo 1 de julio. Cuando se incorpore la nación europea, el matrimonio igualitario será legal en 33 países del mundo.
Alonso, Angie, Amanda y Angélica, acudieron al Pride por primera vez. Esta familia, compuesta por un matrimonio heterosexual y sus dos hijas, reconocía que la experiencia le parecía “muy bonita”. El progenitor, Alonso, manifestó su opinión sobre el apoyo a la diversidad: “Me parece maravilloso, y aquí estamos, haciéndonos presentes como familia”. Los cuatro vestían camisetas del colectivo, como la de Angie, la madre. “La orientación sexual de tus hijos no te hace fracasar como padres. Rechazarlos sí”, expresaba la tinta de su ropa. Además de esta, otras muchas familias se presentaron en el evento con el mismo fin.

Asistentes
La Marcha por la Diversidad de este año ha sido la más multitudinaria hasta la fecha. No obstante, la cifra de asistentes es incierta. Ningún diario o portal estadístico ha ofrecido este dato. Sin embargo, las cabezas por metro cuadrado y las imágenes aéreas, evidencian que el número fue realmente alto.

La ausencia de incidentes violentos se coronó como otra de las protagonistas del día. El ambiente pacífico favoreció todo tipo de muestras de cariño. No faltaron abrazos, risas, mimos o besos, como el de Emmanuel Villareal y Marco Araya. Son pareja desde hace 11 meses, y asistieron juntos por primera vez a la marcha. El cierre del acto estuvo a cargo de la cantante mexicana Paulina Rubio, que dio un concierto en el Estadio Nacional.
Lesbianas, gais, transexuales, bisexuales, intersexuales, queers, personas binarias, personas no binarias, pansexuales, cisgéneros, heterosexuales… Todos tuvieron hueco en la capital tica, junto al brillo, los tacones y el maquillaje.


