La primera corresponsal de guerra española
Carmen Sarmiento nació el 30 de agosto de 1944 en Madrid, España. “Mi familia era una familia de orden, aunque sin recursos económicos. Estudié siempre con becas, y todo me lo he sacado a pulso”. En cuanto a su época universitaria, realizó los estudios en la Escuela Oficial de Periodismo y acto seguido comenzó a trabajar como reportera en el área internacional de los servicios informativos.
Sus inicios
La madrileña Carmen Sarmiento entró a trabajar en TVE en el año 68 y desde ese momento quiso viajar a zonas de conflicto, pero los directivos lo consideraban inoportuno y un disparate. A finales de los años sesenta no entraba en la mente colectiva que una mujer en España quisiese ser periodista a menos que fuera para hacer crónica social o figurar como florero, por lo que mucho menos se entendía que una mujer decidiese por voluntad propia trabajar cubriendo países en esas condiciones.
Años más tarde Carmen y otras periodistas obtuvieron la aceptación por parte de superiores para viajar a países conflictivos. En 1974 fue Carmen la primera enviada a informar sobre un Golpe de Estado en Etiopía. Cuando las tropas de Mussolini entraron al país en 1935 dos españolas viajaron hasta allí para escribir sobre ello: Margarita T. de Herrero y Hazte y Dolores Pedrosa. Estas dos periodistas al contrario que Carmen, cuando vieron la situación que les rodeaba y la cantidad de gente herida decidieron dejar la máquina de escribir para ofrecerse a voluntariados en el hospital de Adís Abeba.
Su verdadera vocación:
Sarmiento estuvo casi diez años detrás de tropas, guerrillas y líneas de fuego alrededor de todo el mundo. Durante ese tiempo fue testigo de numerosos acontecimientos históricos como la Revolución de los Claveles (1974), el golpe militar de Buenos Aires (1976) o del de Ghana, donde fue detenida y llevada a una prisión de tortura. Tras una lucha personal y profesional superior al resto y obtener numerosos méritos por su trabajo consiguió su sueño: ser corresponsal de guerra. Debido a estos méritos también fue subdirectora del Telediario y de Informe Semanal.

Carmen Sarmiento tuvo durante un tiempo el pensamiento de abandonar su sueño, de dejar de poner su vida en peligro, pero no por miedo si no por dificultad, porque cada vez era más difícil llegar a la información. Pero eso no es todo, la información siempre era revisada pues no toda podía salir a la luz y la mayoría de las veces los medios de comunicación no exponían las causas y consecuencias o los datos reales por miedo a la reacción de la audiencia.

Su papel en el movimiento feminista
La periodista declaró que el feminismo es la lucha de su vida y así lo demostró en diversas ocasiones. Participó en la creación del Colectivo Feminista de Madrid, además, durante un tiempo fue vicepresidenta del Partido Feminista. En sus trabajos puso la mirada en las mujeres explotadas, empobrecidas y maltratadas. Este foco queda evidenciado en la serie documental que ella misma creó para Televisión Española: Mujeres de América Latina.
Sobre Mujeres de América Latina
Se trata de una serie documental de 13 capítulos en los que Carmen Sarmiento pretende retratar la realidad socioeconómica y cultural de América Latina contada a través de las mujeres que habitan el continente, se puede ver gratuitamente en la plataforma de streaming de RTVE. Sobre esta serie, Carmen Sarmiento declaró para TVE lo siguiente: “Mi gran serie, donde confluyen mis tres grandes pasiones: lenguaje de televisión, feminismo, y américa latina.”

Vindicación feminista
Carmen Sarmiento fue colaboradora en un proyecto revolucionario en su momento, la revista Vindicación feminista. Lidia Falcón, la principal impulsora y patrocinadora de la publicación, contó con la colaboración de un magnífico plantel de mujeres que creyeron en el proyecto, como por ejemplo: Núria Pompeia (ilustradora), Pilar Aymerich (fotógrafa) y escritoras como Maria Aurèlia-Capmany. Esta publicación luchó por los derechos de las mujeres durante la Transición. El primer número se publicó en el año 1976 y se mantuvo hasta 1979. La revista pretendía fomentar el debate entre las diferentes organizaciones de mujeres y cubrir el escaso espacio que se le dedicaba a la mujer en los medios de entonces. Se trataba, por tanto, de un ambicioso proyecto.

El fin de la revista
La radicalidad de los temas tratados ahuyentó a los anunciantes y sin publicidad se quedaron sin poder hacer frente a los gastos de la publicación: personal, impresión y distribución. A pesar de todo, la revista apareció de forma regular llegando a publicar treinta números en los años de su existencia.
Carmen Sarmiento es sin duda una de las tantas mujeres que merece tener mucho más peso y protagonismo en nuestro imaginario. Se abrió un camino a golpes en un mundo de hombres, consiguiendo así ser pionera en muchos ámbitos. Figuras como la suya han allanado el terreno a futuras mujeres periodistas, por lo que tenemos que estar especialmente agradecidas con ella.


