El desarme nuclear global sigue siendo una prioridad mundial frente a crecientes tensiones y amenazas mundiales
El 26 de septiembre, el mundo conmemora el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, una fecha instaurada en 2013 por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en su resolución 68/32. Este día es un recordatorio de la urgencia de desmantelar estas armas de destrucción masiva, y para que se produzca el desarme nuclear, cuyo uso en 1945 dejó una huella irreparable en la historia de la humanidad.
Tratados y esfuerzos
El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), firmado en 1968 y en vigor desde 1970, evitaría la expansión de armas nucleares. Los estados nucleares se comprometen a no transferir armas nucleares a estados no poseedores (artículo I), mientras que los estados no nucleares se comprometen a no fabricarlas, adquirirlas o almacenarlas (artículo II). Además, con el objetivo de avanzar de forma definitiva en el desarme nuclear, algunos países han promovido el Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares, que entró en vigor en enero de 2021 tras la adhesión de 50 países. Sin embargo, es importante señalar que ninguno de los estados firmantes posee armas nucleares ni pertenece a la OTAN.

Desafíos y compromiso
La situación mundial no facilita los avances. La guerra en Ucrania y Palestina, las tensiones con Corea del Norte y la crisis del acuerdo nuclear con Irán han puesto en suspenso cualquier avance. Además, el deterioro del START III entre Rusia y Estados Unidos agrava el panorama, complicando aún más la desnuclearización global. En el caso de España, como firmante del TNP desde 1987, ha mostrado un firme apoyo al desarme nuclear. A través de la Estrategia de Seguridad Nacional, se compromete a fortalecer los esfuerzos internacionales para controlar y reducir el riesgo que representan las armas de destrucción masiva, como parte de un enfoque integral hacia la paz y seguridad mundial.
Riesgos tecnológicos
Aparecen riesgos en zonas tensionadas como es el Medio Oriente y la complicada geopolítica. Israel, aunque no ha confirmado oficialmente ser una potencia nuclear, se considera ampliamente que posee un arsenal nuclear no declarado. La combinación de estas capacidades con avances en inteligencia artificial (IA) y tecnologías emergentes aumentan la inestabilidad en la región. Las armas nucleares tácticas y los sistemas de defensa automatizados permiten tiempos de respuesta más rápidos, pero también elevan el riesgo de errores fatales o malentendidos en situaciones de crisis. A esto se suman los recientes conflictos armados de Israel, como la guerra en curso con Palestina y los ataques aéreos a objetivos en Líbano. Estos conflictos agravan aún más el panorama, ya que cualquier escalada podría tener repercusiones regionales e internacionales. La creciente tensión entre Israel e Irán, que también avanza en su programa nuclear, añade complejidad al escenario, lo que refuerza la necesidad de un control más estricto de estos desarrollos tecnológicos y de una acción internacional coordinada en favor del desarme.
Mensaje del Secretario General
António Guterres envía un aviso en el que este décimo Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares llega en un momento preocupante. Las divisiones geopolíticas están aumentando las tensiones y surgiendo nuevas carreras armamentistas. Para eliminar la amenaza nuclear, debemos eliminar las armas nucleares. Los Estados deben avanzar en el desarme y la no proliferación como objetivos urgentes y complementarios. La reciente Cumbre del Futuro ha renovado el compromiso global para revitalizar el régimen de desarme. Nuestro futuro depende de erradicar estas armas de destrucción masiva de nuestro mundo.


