La presidencia del Consejo de la Unión Europea puede llegar a ser uno de los cargos más importantes dentro de la Unión Europea. Sin embargo, también es uno de los más desapercibidos por la población general. Aquí te contamos qué cambiará en la política europea, ahora que Polonia ha asumido el liderazgo.
¿Qué es la presidencia del consejo de la UE?
Para iniciar, se debería explicar que la presidencia del Consejo de la UE tiene sobre todo relevancia diplomática y administrativa. Aquel país que obtiene la responsabilidad y el privilegio de asumir el liderazgo por el tiempo predeterminado de 6 meses decidirá el enfoque diplomático de la UE.
La presidencia se cambia de país a país cada medio año y, por ende también se experimentará en este periodo un cambio en el enfoque de la UE. Por ejemplo, España asumió el cargo la segunda mitad del 2023 y movió el enfoque hacia la diplomacia con los países iberoamericanos, centrándose en la diplomacia intercontinental.
Ahora, desde enero de 2025, el liderazgo del consejo de la UE ha sido asumido por Polonia. Es la segunda vez, en los 20 años de pertinencia de Polonia a la Unión Europea, que la joven república obtiene esta responsabilidad. La posición geográfica y geopolítica de Polonia han marcado fuertemente los acentos que buscan poner con el mandato que les ha sido otorgado.
Seguridad: una prioridad absoluta
Polonia ha dejado claro que la seguridad será el eje central de su mandato. «Europa enfrenta la mayor amenaza existencial desde la Segunda Guerra Mundial», declara el documento oficial de su mandato. En este sentido, Varsovia aboga por un aumento del gasto en defensa, el fortalecimiento de la industria militar y el desarrollo de infraestructuras estratégicas como el «Escudo del Este» y la «Línea de Defensa del Báltico». Además, busca consolidar la cooperación con la OTAN y aliados clave como el Reino Unido y Estados Unidos. Aunque se ha de preguntar si los polacos tendrán que adaptar su estrategia, visto la posición poco fiable que asume EE. UU. con sus aliados europeos.
La lucha contra la desinformación e intervención extranjera
Además, conscientes del impacto de la propaganda extranjera y la manipulación digital en los procesos democráticos, los polacos han propuesto un «escudo democrático» que refuerce la resistencia ante la manipulación informativa. También se trabajará en la ciberseguridad y en la protección de infraestructuras críticas frente a posibles ataques. Se sospecha que varios ataques contra la infraestructura europea han sido llevados a cabo por Rusia en Alemania y Francia en 2024.
Reformas económicas y energía
El programa de la Presidencia polaca también busca dinamizar la economía europea eliminando barreras en el mercado único, facilitando el acceso a financiación para empresas y reduciendo la burocracia. En el ámbito energético, los polacos apuestan por la independencia total de Rusia y el desarrollo de energías limpias sin discriminar tecnologías. Este afán está motivado sobre todo en la crisis de gas que se produjo en varios países europeos tras la imposición de las sanciones contra Rusia.
La dirección del Consejo y el control migratorio y fronterizo
La cuestión de la migración parece hoy día estar omnipresente y tampoco falla de presentarse en el plan polaco. Polonia ha subrayado la necesidad de una respuesta más eficaz a los flujos migratorios, proponiendo políticas de retorno más eficientes y cooperación con terceros países para frenar la inmigración irregular. En este marco, buscarán reforzar la seguridad en las fronteras exteriores de la UE, especialmente en el flanco oriental. Esto se debe, sobre todo, a que Rusia y Bielorrusia están utilizando flujos migratorios dirigidos hacia la frontera europea como arma en una guerra híbrida.
El mandato polaco se perfila como uno de los más desafiantes de los últimos años. Con un enfoque pragmático y ambicioso, Varsovia intenta consolidar la seguridad europea, fortalecer la economía y mejorar la posición geopolítica en un momento crítico para la Unión. Dado las imágenes provenientes de Washington esta semana, es posible que el plan polaco tendrá que ir más allá y reforzando más el poderío europeo en vez de confiar en los antiguos aliados americanos.

