Los líderes de la alianza militar transatlántica han acordado este miércoles aumentar el gasto militar al 5 % del PIB. Mientras Estados Unidos sale satisfecho de la cumbre, España queda ahora como el socio más aislado de la OTAN.
Trump celebra un logro personal en La Haya
Para el presidente estadounidense, Donald Trump, se cumple así una de sus grandes metas. Ya que, desde su primera presidencia entre 2016 y2020, el jefe del Gobierno de Estados Unidos ha lamentado que los miembros de la alianza militar OTAN se aprovecharían del poderío militar del país norteamericano en vez de invertir en su propia defensa.

Pero ahora es oficial: todos los miembros han dado la luz verde para subir el gasto militar al 5 % de su PIB. Trump se muestra satisfecho, llamando al evento “La (cumbre) más unida y productiva de la historia”. No ha perdido ninguna palabra más sobre las relaciones con España o las actuaciones del presidente Sánchez anterior a la firma.
La negativa de Sánchez a cumplir con el compromiso
El presidente del Gobierno español había declarado días antes que España no aumentará su gasto militar al 5 %, citando el mantenimiento del Estado de bienestar y las dificultades económicas. Esta postura lo sitúa en una posición delicada, tanto a nivel nacional como internacional.
La oposición del PP no ha tardado en arremeter contra la actuación del gobierno socialista, con Feijóo calificando la estrategia de Sánchez como «un acto de fariseísmo”. El presidente de los populares criticó duramente que presidente del gobierno firmase el acuerdo con sus socios transatlánticos, solo para declarar que no piensa cumplir con lo pactado.
Con la polémica generada a base de las declaraciones de Sánchez, se ha formado una intensa disputa entre los diputados de PSOE y del PP. Los populares acusan al Gobierno de actuar de forma hostil hacia sus aliados. Mientras tanto, el PSOE, respaldado por sus socios parlamentarios, defiende su decisión argumentando que cumplir con el objetivo del 5 % supondría recortes sociales inaceptables.
Moncloa, mientras tanto, se muestra despreocupado por las amenazas de Trump de aumentar drásticamente los aranceles para productos españoles si el gobierno no cediese ante las demandas de la alianza, destacando que “quien negocia es Bruselas”.
España, a la cola del gasto en defensa dentro de la OTAN
Lo cierto es que, a pesar del debate sobre las consecuencias que podría tener un aumento de la inversión militar para el gasto público, España es el miembro de la OTAN que menos gasta en defensa en cuanto a su PIB. Un 1,28 % del PIB destinó el gobierno para ello en 2024, quedando muy debajo del 2% de inversión militar acordado para los miembros de la alianza transatlántica.
Todavía queda por ver si los demás miembros de la alianza conseguirán presionar lo suficiente a España para que ceda ante sus demandas. Ocho miembros en total han fallado en cumplir con el gasto militar mínimo establecido. Lo cual hace dudar de que habrá consecuencias serias a corto plazo.
Sin embargo, en cuanto a las relaciones con sus socios europeos y transatlánticos, España lo podría tener más complicado. Algunos países como Los Países Bajos o Alemania se muestran irritados con España. Dado las ayudas económicas demandadas de sus aliados durante la época de COVID, mientras que ahora asume una postura percibida como “insolidaria”.

