Le Pen ha sido condenada por malversación de fondos europeos junto a otros ocho eurodiputados
A este delito le corresponde una pena de cuatro años de prisión y cinco años de inhabiltación política -con efecto inmediato-, además del pago de cien mil euros. Le Pen, por tanto, no podrá presentarse a las próximas elecciones presidenciales francesas. Estas se celebrarán en 2027, y la líder ultraderechista hubiera sido la candidata elegida según las encuestas.
Marine Le Pen ha dicho que piensa recurrir ante la, según dice, «persecución política» orquestada contra ella. Se marchó de la sala del Tribunal Penal de París antes incluso de que leyeran su condena. Tras una jornada sin hacer declaraciones, la líder hasta ahora de Agrupación Nacional rompía el silencio. Su versión se emitía a través de una entrevista en TF1, el canal de mayor audiencia de la televisión francesa. Le Pen recurría al ataque hacia los magistrados por llevar a cabo prácticas «de un régimen autoritario» y en ningún momento reconoció la veracidad de los hechos. Se defendía argumentando que el caso se resume en un «desacuerdo administrativo con el Parlamento Europeo». Además, hacía hincapié en que en ningún caso existió un «enriquecimiento personal».

El tribunal, en su decisión, explicaba que, aunque Marine Le Pen no obtuvo un enriquecimiento personal, sí existió tal enriquecimiento en el partido que ella lidera. De hecho, tasaba en 4,1 millones de euros el valor de los fondos europeos utilizados para el pago de distintos miembros y la financiación de sus actividades.
Reacciones internacionales
Los principales líderes de grupos ultraderechistas en Europa defienden a su homóloga francesa y señalan que esta sentencia es fruto de un ataque democrático. Matteo Salvini y Putin son algunos de los que expresaban abiertamente su apoyo a Le Pen. Acusaba a Bruselas, en el caso del italiano, de una «competición desleal». El presidente húngaro Viktor Orbán publicaba en su red social X «Je suis Marine».

Incluso al otro lado del Atlántico, el número dos de Donald Trump, el empresario Elon Musk decía que se ha producido «un abuso legal». Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, expresaba la preocupación por Le Pen, comparando esta situación con la «persecución» que, según decía, llevó a cabo la Justicia norteamericana contra Trump.
El futuro del partido
Marine Le Pen, guía ideológica e inspiración de numerosos movimientos de ultraderecha, no ha tomado ninguna decisión, según declaraba en la entrevista en TF1, sobre su sustitución. Está claro que no podrá seguir encabezando las listas de Agrupación Nacional, pero evitó pronunciarse sobre el candidato Joan Bardella. Se limitó a decir que su vida política no acababa aquí.
Y puede que así sea. No hace falta irnos atrás en el tiempo para buscar ejemplos sobre políticos que han continuado -e incluso alzado- su carrera profesional tras ser condenados por la justicia. Basta con cruzar el Atlántico.

