Los últimos recuentos indican mayoría de votos para las candidaturas de Fuerza Popular y Juntos por el Perú
La duda ya es certeza. De los 35 candidatos a optar para la Presidencia de la República del Perú, ya se conocen los dos finalistas. Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) se disputarán el cargo en la segunda vuelta de estos comicios, fijados para el próximo 7 de junio. A falta de cerrar el escrutinio (92%), ambas candidaturas, han sumado un número de votos mayor al de sus oponentes en las elecciones de este pasado domingo. En ellas también han quedado distribuidos los 190 congresistas y senadores del nuevo Parlamento del país, aunque el recuento todavía no ha acabado.
Dispersión de voto
Poco antes de las siete de la mañana, los peruanos comenzaron a prepararse para ir a votar. Hace alrededor de un mes, un 40% de las 27 millones de personas llamadas a las urnas no tenía decidido su voto. Gran parte de ellos se levantaron el domingo sabiendo que tendrían que acudir a las urnas en segunda vuelta, para elegir a su próximo Presidente. Ninguno de los postulantes sería capaz de reunir, al menos, el 50% de los votos para evadir unos nuevos comicios. Y así ha sido. Fujimori y Sánchez, en conjunto, apenas han sumado un 29% de los votos.

Unos datos que han confirmado la complejidad que suponían dichas elecciones. El ganador de las votaciones de junio será el noveno Presidente del país en ocho años. La cantidad inédita de opciones en la papeleta electoral ha complicado también la comunicación de las propuestas, por ejemplo, en los seis debates presidenciales. No obstante, los temas eran claros: seguridad ciudadana y reflote de la economía.
Sin mesas de votación
La jornada también reflejó la magnitud del proceso. Conforme se fue desarrollando, comenzaron a saltar avisos sobre mesas electorales no constituidas en Lima, la ciudad más grande del país y donde votan más personas. Más de 200 quedaron afectadas por problemas de suministro, según declaró Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). El órgano de organización de los comicios admitió que más de 63 mil personas no pudieron votar.
Por ahora, se sabe que el principal problema fue la falta de material: no había urnas en las que depositar los votos. En menor medida, la falta del personal citado para presidir las mesas también ralentizó su constitución. Las largas colas en los colegios provocaron la prolongación de la jornada electoral durante el lunes (sólo en Lima), hasta las seis de la tarde. Hasta ahora, los diversos supervisores internacionales (incluyendo a la UE) no han advertido de irregularidades en el proceso.
Unos retrasos que también han repercutido en el conteo de los resultados. Un día después del cierre de urnas, apenas un 60% de los votos estaba escrutado. Eso en la votación presidencial, porque los otros cuatro conteos para el Congreso, Senado (por distritos y a nivel nacional) y Parlamento Andino apenas superaban el 5%.
Sondeos a pie de urna
A eso de las siete de la tarde, con las urnas ya cerradas, comenzaron a publicarse los flash a pie de urna. Se trata de una especie de encuestas rápidas realizadas en los centros de votación y que ofrece una panorámica de los resultados antes de su recuento oficial.

Tanto Ipsos como Datum, las encuestadoras de referencia en el país, colocaron a Keiko Fujimori en primer lugar, con el 16,5% de los sufragios. El resto de candidatos con mayor preferencia de voto fueron Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Ricardo Belmont (Cívico Obras), Rafael López Aliaga (Renovación Popular) y Jorge Nieto (Buen Gobierno). Todos con un porcentaje alrededor del 11%.
Evolución del escrutinio
El liderazgo de Fujimori predominó durante el resto del escrutinio. “Esperamos con prudencia los resultados finales”, salió a decir la candidata. A pesar de que las encuestas la marcaron como favorita en las últimas semanas previas a la cita, en Fuerza Popular no quisieron dar nada por hecho. Esta es la cuarta ocasión que Fujimori llega a la segunda vuelta presidencial y en la que veces pasadas perdió por un margen estrecho de votos.

Sin embargo, el segundo puesto de esta primera elección se hizo de esperar. No fue hasta pasar el 45% del voto escrutado cuando Rafael López-Aliaga escaló al segundo escalón. No obstante, las votaciones dieron un vuelco al llegar al 85% del escrutinio. El voto andino que llegaba desde las zonas rurales comenzó a sumar votos para Roberto Sánchez, que llegó a segunda posición por unos decimales muy ajustados, por momentos casi de 3.000 votos.
Recuerdos de 2021
Los resultados electorales todavía no están concluidos. En este momento, rondan alrededor del 92% del escrutinio. Sin embargo, la evolución del recuento apunta que no habrá muchos movimientos en las posiciones actuales.

La derecha conservadora y la izquierda más polarizada se enfrentarán por el poder de la presidencia del país. Fuerza Popular lleva años tratando de alcanzar la presidencia del país, después de que Alberto Fujimori (padre de la candidata actual), la dejase en 2003. Juntos por el Perú es un partido socialdemócrata e indigenista, que apoyó al candidato Pedro Castillo contra Fujimori en la segunda vuelta de 2021. Cinco años después, la elección se disputará en opciones ideológicas similares.
En la última fase de la votación ha quedado fuera Rafael López-Aliaga, exalcalde de Lima y candidato de la ultraderecha. Su partido, Renovación Popular, mantiene grandes similitudes con el movimiento MAGA y, como ocurrió con Trump, López-Aliaga ha sembrado los rumores de fraude sobre los comicios. «Le damos 24 horas a la ONPE para declarar la nulidad de esta porquería«, ha expresado hace unas horas. También ha advertido que llamará a una insurgencia civil si no se cumple su mensaje.

Jorge Nieto, candidato de la órbita del centroizquierda, ha estado cerca de alcanzar a López-Aliaga al principio del recuento, aunque finalmente haya quedado en cuarto puesto. En quinta opción ha prevalecido Ricardo Bellmont, que desde el primer momento no lideró los comicios (Obras). Como han indicado los expertos, el sistema de recuento peruano tiende a ofrecer falsas expectativas al inicio, que sólo se confirman una vez el escrutinio está cerca de ser cerrado.
Perfiles diferenciados
Fujimori, a pesar de proceder de una tradición más extrema y outsider, ha moderado su discurso durante esta campaña. Las propuestas de la candidata tienden a una postura conservadora de derechas. Por su parte, Roberto Sánchez mantiene el perfil del expresidente Castillo. Sus políticas reivindican su legado y también exigen más atención para la población indígena. Sánchez ha propuesto el indulto para el expresidente y también una reforma constitucional.

Ambos cuentan con experiencia política. Fujimori fue Primera Dama con su padre en el Gobierno y ha sido la encargada de continuar su legado en el Parlamento mientras él permanecía en la cárcel. Roberto Sánchez alcanzó el Ministerio de Turismo con Castillo, como premio por su apoyo en el balotaje. El recorrido institucional de los candidatos les ha pasado factura en campaña ante sus decisiones, con desgaste por no resolver las principales preocupaciones de sus votantes.
Un sistema fraccionado
La crisis institucional que vive el Perú desde hace años provoca que no es sólo importante quién ocupe la presidencia, sino también qué partido tenga mayoría en el Parlamento. Todavía no está claro la distribución final de escaños, pero un Congreso y Senado muy segregados no ayuda a la estabilidad institucional, como ha quedado demostrado en los últimos cinco años.

La capacidad del Congreso para ‘vetar’ a Presidentes ha acabado con los tres últimos que pasaron por el puesto. Entre ellos, Pedro Castillo fue el único suscrito por el voto popular. Dina Boluarte y José Jerí, los que le siguieron, fueron depuestos a través de un sistema de vacancia por ‘incapacidad’ para el cargo. Desde 2016, ningún presidente ha terminado su mandato.


