Los comicios del 12 de abril elegirán al Presidente y a las nuevas Cámaras Legislativas
Perú afronta una cita con las urnas el próximo 12 de abril en medio de una tormenta política que ya dura casi diez años. Más de 27 millones de personas están llamadas a votar (de forma obligatoria por ley) a un nuevo Presidente, a unas nuevas Cortes y a los miembros nacionales del Parlamento Andino. Los peruanos no lo tendrán nada fácil. El número de candidatos legislativos es el más alto de la historia, reuniendo a más de 7.000 postulantes en total. Una fragmentación derivada de la crisis política de los últimos años y que hace de estas elecciones un momento clave para la estabilidad institucional del país. «Es la elección más compleja de la historia», ha expresado Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales.
Magnitud electoral
Más grande que una caja de pizza familiar. Con medidas de 42 centímetros de ancho por 44 centímetros de alto. No es un acertijo, sino la descripción del pliego electoral al que los peruanos se enfrentarán en dos semanas y que crea confusión en un 80% de votantes, según una encuesta de ABC. La papeleta electoral está compuesta por cinco filas y hasta 38 columnas, en las que se alojan el destino del voto y sus concurrentes, respectivamente.
Un reflejo de la magnitud de los comicios, que tiene el mayor número de postulantes en la historia electoral peruana. El sistema de voto preferiencial, vigente para un número de congresistas y senadores, permite que cada persona elija a dos candidatos de su lista deseada. Esta fórmula da más prioridad a los participantes del proceso electoral, al competir no sólo los partidos políticos entre sí, sino los candidatos pertenecientes a cada lista. La atención, por ende, también se ha venido centrando en cada uno de ellos.
Hay 35 candidaturas presidenciales, la mayor cifra en la historia del país (en las elecciones de 2021 fueron 18). Hace unas semanas, uno de los candidatos falleció en un accidente de tráfico sin que haya sido sustituido. Como novedad, el sistema legislativo de Perú volverá a ser bicameral, después de que el Senado fuera eliminado en 1993. Una reforma constitucional en 2024 lo ha reimplantado con funciones de control al Congreso. La nueva Cámara sumará 60 senadores más a los 130 congresistas que se venían votando.
Fragmentación política
El Jurado Nacional Electoral (JNE) ha confirmado que 37 partidos políticos concurrirán en estos comicios. Una variedad que se ha traducido en desconcierto, hasta este momento, puesto que un 35,8% no habría pensado todavía el sentido de su voto, según encuestas recientes. «El ciudadano estará confundido. Es imposible concentrarse entre tantos partidos», explica la politóloga Paula Távara.
Una causa atribuida a la convulsión política. Más allá de la polarización ideológica, también representada en este arco electoral, la crisis de gobernabilidad ha impulado una nueva tendencia partidista. «No hemos llegado a esta cantidad de partidos solo por un fraccionamiento de las ideologías. Es una clara muestra del personalismo de la política. Estamos ante una atomización marcada por el interés propio de las organizaciones antes que por un interés de construcción democrática o representatividad», justifica Távara.
Dispersión de votos
La dimensión del pliego también repercute en el número de votos. Ninguno de los candidatos a la Presidencia supera el 12% en intención de voto. Incluso los diez primeros postulantes no acumulan, en conjunto, más allá del 53% de votos, según la encuestadora Datum. Los expertos señalan la flexibilidad de requisitos para el registro y la habilitación de los partidos políticos.

La segunda vuelta de las presidenciales se celebrará el 5 de junio, con dos candidatos para elegir. Sin embargo, no parece que ninguno de ambos vaya a conseguir llegar a esta cita con un apoyo considerable de la ciudadanía. Esta primera vuelta consistirá, más bien, en un proceso de descarte. En las elecciones de 2021, los entonces candidatos Pedro Castillo y Keiko Fujimori consiguieron un 15.7% y 11% de apoyos en la primera vuelta. Lo que repercute en la representatividad inicial del proceso electoral.
La derecha encabeza las encuestas
Desde el año pasado, los sondeos para el 12 de abril han colocado entre los favoritos a Rafael López Aliaga y a Keiko Fujimori. El primero abandonó su cargo como alcalde de Lima (la ciudad más poblada del país) para postular a la presidencia, y la segunda, hija del expresidente Alberto Fujimori llega a los comicios por cuarta vez, después de no conseguir pasar la segunda vuelta anteriormente.
Ambos mantienen un perfil de derecha populista. López Aliaga es conocido por sus posiciones ultraconservadoras, pero también por venderse como un rebelde enla política. Fujimori, que figura en las últimas encuestas como primera opción, lidera el movimiento fujimorista, que nació de la mano de su padre, con un discurso basado en orden, estabilidad y mirada estadística.

A pesar de los datos, muchos ciudadanos (así como el resto de candidatos presidenciales) han achacado los males del Perú a la acción política de Fujimori frente a Fuerza Popular, el mayor grupo del Congreso. También por el legado de su fallecido padre, condenado a 25 años de cárcel por atentar contra los derechos humanos.
Alternativas de izquierda
La tercera posición, hasta ahora con un 6,5% de intención de voto, es la candidatura de Alfonso López Chau (Ahora Nación), un exrector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y economista. La derecha lo llama comunista y la izquierda lo tilda de «lobo vestido de cordero». Él dice estar en el centroizquierda, alineado con el socialcristianismo.
«El centro (político) en América Latina con frecuencia se queda como un sandwich porque los extremos ganan más atención y voto», argumenta el politólogo Eduardo Dargent. Jorge Nieto, exministro del Interior, ha saltado en las encuestas a cuarta posición. En un mes, Datum ha otorgado al Partido del Buen Gobierno, su órgano político, una subida de un 4% (hasta el 4,6%) en la carrera presidencial.
Debates presidenciales
El número de candidatos a la Presidencia ha provocado que los debates se estén realizando a lo largo de tres jornadas por bloque. Por ahora, estos tres días han versado sobre la seguridad y criminalidad, un tema que preocupa a 8 de cada 10 familias peruanas, según Worldpanel.
La mayoría de propuestas de este ámbito apuntaron en la misma dirección: en el aumento de la fuerza estatal para garantizar la seguridad. Bien expulsando a los extranjeros ilegales, atacando la corrupción policial o con planes de choque contra el crimen organizado.

Mañana comenzará la segunda ronda de debates, donde los candidatos expondrán y debatirán sobre sus propuestas económicas para el país. Hasta ahora, los encuentros han estado marcados por el enfrentamiento entre candidatos, reduciendo el tiempo de exposición de sus proyectos.
¿Sistema debilitado?
La ciudadanía, los expertos y los propios candidatos no auguran un cambio sustancial de la crisis política del país con estos comicios. En 2021, la satisfacción de los peruanos con la democracia había alcanzado un 21%, perdiendo así 31 puntos con respecto a 2012.
Un tema que ha agravado el escenario político ha sido la relación entre el Congreso y la Presidencia. Son elegidos de forma separada y son casi 20 años sin que un mismo partido político ostente el Gobierno y el poder legislativo. Un hecho que ha aumentado la crisis política en la última década, con un Congreso que ha logrado «echar» (por vacancia constitucional) a cuatro de los últimos ocho Presidentes del Perú.

«Un punto importante es el hecho de que muchas políticas públicas se hayan quedado sin solución. Si los problemas de las personas no son resueltos y, elección tras elección, permanece la crisis política, sin consensos ni esfuerzos técnicos, por supuesto que la gente expresará desaliento frente a sus procesos democráticos», comenta Milagros Campos, politóloga y profesora universitaria.


