El sesgo político que origina brechas

0
609

 

Cómo las diferencias ideológicas crean distancia entre la población y los políticos y dificultan los acuerdos entre los mismos

Es sabido por todos aquellos interesados en política que cada vez son más las distancias entre derecha e izquierda y como este mismo conflicto ha hecho nacer discrepancias que en muchas ocasiones han derivado en violencia.

Publicidad

Problemas que el sesgo político causa en los representantes políticos.

Son muchas las veces en las que tanto la población como los líderes políticos son incapaces de llegar a acuerdos que beneficien a las partes implicadas, ejemplos tan claros como la prolongación del estado de alarma que se encontraba en el punto de debate el año pasado como la aprobación del Presupuesto General del Estado. La ideología que nos acompaña y de la que no podemos desligarnos muchas veces origina desperfectos en el sistema democrático.

La incapacidad de dialogar bajo la condición de ser seres humanos racionales ha provocado en muchas ocasiones que temáticas de gran relevancia para el país se hayan visto relegadas a ser apoyadas por los grupos políticos que poseyeran las mismas ideas políticas. Nuestra capacidad de crear puentes que mejoren nuestro día a día se ve solamente limitada por nuestro propio afán de encontrar en nuestros ideales la verdad absoluta. Por supuesto que las discrepancias evidencian la capacidad de evolucionar que posee el ser humano, obteniendo ideas que crean nuevas y mejores soluciones a problemas que se creían imposibles. Sin embargo, sin una limitación, se impide el normal desarrollo de actividades de vital importancia.

Pero eso crea otra duda: ¿dónde ponemos el límite? La mayoría de las personas responderían que el límite se establece en las ocasiones en las que no coincidir suponga un riesgo muy grave para la vida cotidiana de la población o de riesgo evidente para el país. Pocos se plantean que el límite se ha de poner cuando la integridad mental y física de las personas implicadas en la disputa se vea perjudicada. El riesgo no supone un problema cuando no afecta directamente hacia nuestra persona.

Presidente de la Junta de Andalucía| Fuente Francisco Mejia Ossa (Flickr)

Problemas que el sesgo político ha creado en el ciudadano.

Hacer oídos sordos a esta dificultad que ha creado no solo enfrentamientos en los que son nuestros representantes sino en nosotros mismos, que buscamos a la hora de relacionarnos una especie de carta de presentación invisible de ideales. Dejar de relacionarnos con gente que nos contradiga ha establecido barreras invisibles distinguiéndonos unos de otros. Muchas han sido las ocasiones en las que se han cometido delitos de odio debido a estas diferencias.

Tintes como ser de derechas o de izquierdas ha creado tensión en aulas, en grupos de amigos e incluso en el ambiente laboral. Las discriminaciones que tachamos de inaceptables son discutidas e incluso aceptadas si se trata de relegar a un lugar invisible a aquel que no coincide con lo que creemos que es correcto. Obviamos el dolor que podemos causar al otro si creemos que este es justificable. Por supuesto que hay opiniones que incitan al odio pero no por ello debemos actuar de la misma manera. Dialogar e intentar solucionar ese odio debe de ser lo primordial en nuestros pensamientos. Nos hemos acomodado en distanciarnos y establecer barreras. Y es hora de comenzar a cambiarlo.

Publicidad | Advertisement

Deja un comentario