Pamela Palenciano y ‘No solo duelen los golpes’: la polémica está servida

0
271
Cartel de 'No solo duelen los golpes' | Fuente: madridesteatro.com

¿Son las charlas y talleres impartidos en horario lectivo adoctrinamiento?

El otro día, mientras estaba intentando dormir, me quedé pensando en una obra que vi hace unos meses: No solo duelen los golpes. En ese momento, una de esas bombillas que les ponen a los dibujos animados se encendió encime de mi cabeza y pensé, “¿Por qué no hacer un artículo de opinión sobre esta obra tan polémica?”.

No solo duelen los golpes habla de la adolescencia de Pamela Palenciano, su autora y protagonista. Una mujer andaluza que cuenta cómo una mala relación le arruinó la adolescencia. Varios temas me plantea esta obra, y, no solo la representación en sí, también las controversias que ha habido a favor y en contra de ella.

Publicidad
‘No solo duelen los golpes’ | Fuente: madridesteatro.com

La obra protagonizada por Pamela Palenciano fue escrita principalmente para educar a los adolescentes sobre la violencia machista. Por lo que, esta representación se iba haciendo por los institutos de Andalucía enseñando a los adolescentes, de una manera didáctica, cómo se debe tratar a una mujer. Ni más ni menos que cómo a un ser humano. Cuando esta obra quiso representarse en la Región de Murcia, ¿qué pasó? Que no se pudo. ¿Por qué? Por la Ley de Educación que tienen allí, o sea, la ley del pin parental.

¿Qué es el pin parental? El pin parental es una herramienta que ha propuesto Vox para que los padres pueden vetar a sus hijos de ir a una charla propuesta por el centro educativo. ¿Para qué sirve? Inicialmente, esta ley se estableció porque algunas asociaciones de padres de ideología conservadora les parecían excesivas las charlas sobre diversidad sexual que impartían las asociaciones LGTBIQ+. Ahora, la ley quiere que un padre pueda decidir si su hijo puede ir a una charla sobre temas que sean demasiado violentos o sexuales. Pero un padre sí que permite que su hijo vea, fuera del horario lectivo y bajo su supervisión, una serie o extractos de ella a través de las redes sociales como es El juego del Calamar (NETFLIX, 2021) que fomenta la violencia y la agresividad.

‘El juego del Calamar’ | Fuente: Computer Hoy

¿Cómo puede fomentarse la desigualdad y la privación de derechos humanos? Una es el ya mencionado pin parental. Porque si una persona veta a otra de asistir a charlas que suelen fomentar la igualdad de género y la diversidad sexual, automáticamente esa persona le está impidiendo tener una educación equitativa.

Otro ejemplo claro es el discurso sobre la violación y el aborto que dio Elsa Almeda, una chica que pertenece a las juventudes de Vox en Barcelona. Su explicación en contra del aborto se basó en tachar de asesina a una mujer embarazada que decide abortar y no tener el hijo. Además de proponer poner unos colchones a los violadores para que las violaciones fueran más seguras ya que ella, “no va a poder reducir las violaciones al 100%”. ¿Se puede considerar esto como un delito de odio? ¿Este discurso es un agravio hacia las mujeres violadas? No lo sé.

Pero lo que sí que se puede es retirar un cartel publicitando un concierto donde la cantante salía disfrazada de una virgen con una banda en la que ponía puta por ser una representación demasiado ofensiva de la Virgen.

Elsa Almena | Fuente: La Vanguardia                                    Zahara | Fuente: El País

Volviendo al tema de la obra, a Pamela Palenciano no solo no le han dejado representar No solo duelen los golpes en los institutos de la Región de Murcia, tampoco en institutos de la Comunidad de Madrid. ¿De verdad que pueden algunos padres vetar a sus hijos para que dejen de asistir a una charla porque la consideran adoctrinamiento? Y, sobre todo, ¿es moralmente aceptable que estas medidas se establezcan en un instituto público?

Recuerdo que No solo duelen los golpes es una obra concebida para fomentar la igualdad de género, contado a través de humor, seriedad, de forma didáctica, es decir, pensada para que los adolescentes entiendan que, si una chica no quiere tener sexo, se está sintiendo intimidad, o no te dice explícitamente que no, pero por su expresión corporal, su timidez… Te está indicando implícitamente que no quiere. Hay muchas formas de detectar si una persona se lo está pasando bien o no. Por lo que la obra intenta decir que, por muchas ganas que se tengan, si ves que la otra persona no quiere, te aguantas. ¿Es eso adoctrinamiento?

Por otro lado, y según dice el segundo punto del Artículo 27 de la Constitución Española: “La educación tiene como objetivo el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”. ¿Y cómo se consigue eso? A través de charlas, de obras teatrales como la de Palenciano o con asignaturas como Filosofía y Valores Éticos. Me atrevería a decir que la asignatura de Historia también ayuda a fomentar este punto. Entonces, ¿no estaría el pin parental yendo en contra de la Constitución?

Algo muy importante que destacar de la obra es que cuando se sale de una relación tan tóxica como fue la suya y quieres retomar tu vida con otra persona, te das cuenta de que puedes volver a que nadie te esté controlando el móvil, poderte poner la ropa que quieras y que nadie lo critique, que puedas tener más amigas o amigos… O puede pasar que tú provoques la toxicidad en la relación, es decir, hacerle a tu pareja lo mismo que tu expareja te hacía a ti. Esto es lo explica Pamela Palenciano, de ahí el nombre de No solo duelen los golpes. Una relación toxica afecta tanto física como psicológicamente. Cuando sales de la relación, los golpes se quedan atrás, pero la manera de tratar a las personas y las heridas psicológicas que quedan son más difícil de remediar, pero se pueden superar.

Muchas reflexiones se han podido hacer gracias a esta obra. Lo más importante es intentar que esta obra no se que solo en los teatros de barrio y en los auditorios de los ayuntamientos. Esta obra debe introducirse en los institutos para que los adolescentes se nutran de las experiencias personales de victimas de violencia machista. Así, ¿No se estaría fomentando la igualdad y combatiendo el adoctrimaniento?

Publicidad | Advertisement

Deja un comentario