Cuando éramos pequeños el verano se hacía eterno, y aunque nos aburriremos porque no había nada que hacer, estábamos presentes y disfrutamos todo más
Actualmente está muy reconocida la sensación de nostalgia, especialmente entre las personas que ya han pasado su infancia y adolescencia, que siempre miran hacia atrás con cariño y pena de que se haya pasado el tiempo. Por lo que realmente se idealizan situaciones que no eran tan buenas como se recuerdan. Aunque quizás, la nostalgia no sea la única razón por la que el pasado era mejor. A lo mejor el tiempo antes daba más de sí, y se disfrutaba un poco más. El aburrimiento era la clave para aprovechar el tiempo.
Y es verdad que debido al uso de las tecnologías no pasamos ni un minuto sin estar entretenidos de alguna forma, lo que limita la manera en la que nos surgen inquietudes y nos divertimos de manera orgánica.
Siempre era gracioso ver cómo en la serie Phineas y Ferb el verano no se acababa nunca, excepto en el capítulo de Navidad. Y tenían tiempo para todo. Tanto que se aburrían todos los días y tenían que inventarse algo para pasárselo bien. Pero esta sensación era algo similar a cuando había que pasar el rato y no existían las redes sociales, a excepción de Youtube, que era un formato muy distinto al que predomina actualmente.

Redes sociales
Las redes nos exponen a estímulos constantes, que mantienen nuestro cerebro ocupado. Sin embargo, la manera en la que aparece la diversión de manera natural, normalmente no tiene este ritmo acelerado, sino que requiere más calma y tiempo. Por ejemplo hablar, leer, caminar, todas son actividades que necesitan algo más de tiempo y en comparación con estar una hora viendo TikTok pueden parecer incluso aburridas.
Y con el tiempo si solo se hace uso de las redes sociales como medio de entretenimiento se pierde costumbre y cualquier actividad que no sea súper emocionante o dure 15 segundos te resulta aburrida. Cuando éramos pequeños veíamos el mundo de otra forma, primero porque éramos niños y estábamos descubriendo el mundo, pero también porque disfrutamos más de las cosas. Te tomabas un ratito más grande para apreciar o asimilar un momento.
Youtube
En cuanto a la manera en la que se consumía contenido, existe una gran diferencia, principalmente porque estábamos acostumbrados a ver cosas largas que nos llevaban tiempo. Se veía la televisión, donde echaban películas o capítulos de series. Y en internet dominaba la plataforma Youtube, en la que lo normal eran vídeos de quince minutos. Por lo que el momento de sentarse a entretenerse mirando a una pantalla era más lento.

Además, actualmente se usan las redes sociales como relleno entre tiempos y tareas, para no dejar ni un hueco del día en el que te puedas aburrir. Sin embargo, esto antes no sucedía porque no existía, y esos momentos de espera eran o utilizados para otra cosa o para no hacer nada.
Mejorar la atención
Para mejorar la atención hay que entrenarla como si fuera un músculo. Según el libro Digital Minimalism de Cal Newport, lo necesario es crear espacios intencionados sin tecnologías para recuperar el control sobre nuestra atención. Por ejemplo, se puede empezar por poco, dejando el móvil o tablet en otra habitación durante 15 minutos e ir ampliando. Para hacerlo más fácil, podría ser el rato en el que comes o cuando vas por la calle andando.
Mihály Csíkszentmihályi, en su teoría del Flow, explica que las actividades manuales, creativas y desafiantes activan la atención plena. Por lo que leer un libro, dibujar o pintar algo aunque no vaya a quedar perfecto, cocinar un plato elaborado o aprender a hacer algún tipo de trabajo manual como tejer o reparar cosas que haya por casa, puede ser clave para poco a poco recuperar tu atención.
Aburrirse
Algunos estudios de la University of Central Lancashire, indican que buscar momentos en los que te aburres apropósito pueden aumentar la creatividad, porque obliga al cerebro a buscar nuevas conexiones. Al igual que la idea de Mind-wandering que estudia la neurociencia, y consiste en dejar que la mente divague para fortalecer redes neuronales asociadas con el pensamiento creativo.
Otra de las vías para aumentar tu atención es hacer solo una tarea al mismo tiempo, es decir, no combinar actividades. Como por ejemplo limpiar y ver la tele a la vez, caminar y escuchar música o ver la tele y ver TikTok. Según Clifford Nass, investigador de Stanford, la multitarea disminuye el rendimiento cognitivo y daña la capacidad de concentración sostenida. Esto se debe a que tu atención se divide y no estás realmente pendiente de ninguna de las cosas que estás haciendo.

Además, la mejor manera de incorporar estos hábitos, es hacer un poquito cada día, probando hasta que su propio beneficio te inspire a hacerlo sin tener que hacer un esfuerzo muy grande.
Quizás el tiempo no pasa más rápido, solo hemos dejado de habitarlo. Por lo que hacer todas estas cosas es la clave para que los días se alarguen de la misma forma que solían hacerlo. Y recuperar el verano que solíamos vivir.

