La jornada electoral del Parlamento Europeo se celebra este domingo marcada por la política nacional y los pactos con Junts
Los 27 países miembros de la Unión Europea tendrán que renovar a 720 diputados para los próximos 5 años en las elecciones europeas del 9J. 61 diputados de ellos corresponden a España, con una política nacional que irrumpe de lleno en Europa.
Una legislatura que estará marcada por el futuro de la guerra de Ucrania, la Agenda 2030 y la evolución hacia una economía verde para el continente. Sin olvidar las políticas para desacelerar la inflación en la eurozona o la toma de decisiones sobre la posición europea en la cuestión israelí en Palestina.
El euroescepticismo
Pero la gran preocupación de los conservadores europeos se centra el auge de la ultraderecha, representados en el Parlamento Europeo como «Identidad y democracia». Unos programas electorales bajo el ya consagrado «euroescepticismo«.
Una corriente que se opone a la identidad de la UE y la decisión de Bruselas en sus países. AfD en Alemania, Fratelli D’Italia en Italia, RN en Francia o VOX en España. Una cuestión ideológica ya presenciada en la eurocámara anteriormente por el primer ministro húngaro, Viktor Orban.
La actual comisaria de la Unión Europea y candidata a renovar el cargo por la UCD alemana, Ursula von der Leyen, afirmó la necesidad de focalizar la mirada del Partido Popular Europeo en el resto de formaciones políticas.
Poniendo la mirada en nuestro país, la situación es distinta. El panorama en la política nacional afectará en la intención de voto de los españoles, dando de lado a los programas electorales propuestos en Europa. Los partidos políticos han propiciado esta situación y asumen la intención en la que votamos este domingo.
Un Partido Popular que ha hecho un discurso sobre los pactos entre el Gobierno y Junts en el proceso catalán. Dolors Montserrat abre la lista para los conservadores. Teresa Ribera, actual vicepresidenta y ministra, lo hará para el PSOE. Por su parte ha centrado el discurso en contra de la ultraderecha y la defensa de los derechos humanos. Igual para Sumar y Podemos, esta última formación liderada por Irene Montero, ex ministra de Igualdad.
El auge de la ultraderecha
VOX ha tomado la posición euroescéptica y se ha sumado a Giorgia Meloni, Marie Le Pen o a Javier Milei, para reforzar el mensaje del partido junto a sus socios, sobrepasando la política nacional.
La sorpresa es de Se Acabó La Fiesta, un partido abiertamente ultra conservador liderado por el analista político Luis Alvise Pérez, que podría conseguir representación en las elecciones, convirtiéndose en otra opción alternativa en el conservadurismo a la de VOX.
Aun así, las encuestas dan como ganador al Partido Popular con 22 escaños. Ligeramente muy cercano el Partido Socialista con 21 escaños. VOX conseguiría una tercera posición por encima de Sumar y Podemos. Unos resultados previstos y similares a lo que podría ocurrir en una elección nacional, pero en las elecciones europeas.
Un auge ultraderechista que ha repercutido en la crisis diplomática con Israel. Mientras el Gobierno reconocía a Palestina como Estado junto a otros socios de la UE, Santiago Abascal se reunía con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, con una solicitud de arresto por parte de la Corte Internacional de Justicia.
Los nacionalismos y posibles resultados
Cabe destacar la situación de los nacionalismos. Ahora Repúblicas, es la consolidación de BNG, EH Bildu y ERC para las elecciones europeas bajo un único partido. Con el objetivo de tener mayor posibilidad de obtener una mayor representación parlamentaria para los nacionalismos progresistas. PNV y Junts acudirán de forma solitaria.
A continuación se muestra una encuesta completa para la distribución de escaños para España realizado por electomania.es, donde se muestran las diferentes formaciones políticas que conseguirían representación en las próximas elecciones europeas del 9 de Junio.

Tras el recuento en todos los países, los conservadores serían los vencedores de las elecciones pero sin una mayoría absoluta. Esto obligaría a la formación a buscar aliados en los socialistas europeos o la ultraderecha conservadora, aunque ya advirtieron de no hacerlo con esta última formación.
A pesar de la política nacional, estas elecciones europeas son importantes para el futuro de las política continental de la Unión Europea. Habrá que estar atentos a las elecciones en el Reino Unido y Estados Unidos, para definir la estrategia de Occidente de cara a los próximos cinco años.


